Después de “Los ricos también lloran”, considerada por el
público y la crítica, como la telenovela mexicana de mas éxito a
nivel internacional, Valentín Pimstein, reúne a los jóvenes artistas,
que entonces levantaron revuelto en esa producción y los
presenta, más profesionales y maduros en su nueva telenovela:
“Rosa Salvaje”.
Verónica Castro, cotizada actriz a nivel mundial y una de las
estrellas mas elegantes de México, protagoniza a Rosa, una
joven humilde y rustica que se convierte en una elegante y
distinguida mujer a través de muchas aventuras, esfuerzos y
sufrimientos.

Guillermo Capetillo es Ricardo, su esposo, un joven millonario y
un tanto arbitrario, que se casa con ella solo por capricho. Llega a
enamorarse realmente de ella, sin embargo parece ser que para
entonces es ya demasiado tarde.

Con toda su capacidad y profesionalismo, Guillermo Capetillo
también interpreta a Rogelio, el hermano gemelo de Ricardo,
dando así vida a personajes de personalidades completamente
opuestas y complejas.

Con ellos alternan: Edith González, que después de “Monte
Calvario” da un giro a sus caracterizaciones, representando ahora
a un personaje completamente antagónico.

Laura Zapata, después de haberse alejado por varios años,
reaparece como Dulcina, la hermana solterona de Guillermo, de
carácter amargo y destructivo, y realzando la calidad histriónica de
la producción, también alternan Liliana Abud, Liliana Weimer, el
experimentado Armando Calvo y la señora Magda Guzmán, entre
otros.

“Rosa Salvaje” le hará pasar sin duda, momentos muy
agradables con las travesuras y sinsabores, de una joven que se
enfrenta a la vida sin temor, con tal de conseguir su felicidad.

En su noche de bodas, Ricardo linares se cuestiona la gravedad
de sus actos, al haberse casado con Rosa García, una humilde y
rústica joven, que lo admira y ama con todo su corazón. La
preocupación de este apuesto y millonario joven se debe a que
por su carácter impulsivo y arrogante, ha querido dar una lección
a sus medias hermanas, Dulcina y Cándida, dominantes y avaras
hijas del primer matrimonio del padre de éste, pues para
acrecentar su fortuna, querían casarlo con Leonela Villareal, así
que por venganza y para demostrarles que no podían contra él,
decidió tomar tan aventurada decisión de la que tal parece
empieza a arrepentirse.

Rosa, bella y simpática joven, humilde, de escasa educación, y
pésimos modales, en su continuo aventurar por su barrio y más
allá de éste, llega a robar unas ciruelas, con una pandilla de
jovencitos menores que ella, a una enorme y elegante mansión,
que es nada menos que de los Linares. Dulcina la descubre e
intenta mandarla a la policía, sin embargo Ricardo se da cuenta
de lo que pasa y se interpone. A partir de ese momento, Rosa
queda enamorada de Ricardo y éste como su amigo. No obstante
como Dulcina y Cándida presionan cada vez mas a su hermano
para que se case con Leonela, éste de pronto ve en Rosa un
instrumento para mostrarles a sus hermanas que el hace lo que
quiere sin que nadie le imponga nada, decidiéndose casarse con
Rosa, a la que no ama, pues además la considera vulgar e
ignorante.

Ante el escándalo que el hecho provoca a sus hermanas, que
califican a Rosa como una “salvaje” y una vergüenza ante la
sociedad, éstas en complicidad con Leonela pretenden hacerle la
vida imposible a su nueva cuñada con el fin de que salga de su
casa lo mas pronto posible.

Rogelio, el hermano gemelo de Ricardo, con su carácter tierno y
compresivo, parece ser el único que acepta a la pobre muchacha,
que hasta por la servidumbre se ve rechazada. Rogelio, cuando
joven sufrió un grave accidente que lo dejo inválido, y atado a
unas muletas por el resto de sus días, y es por esto que sufre un
grave complejo que lo ha opacado en su carácter, convirtiéndolo
en una persona triste y sombría.

De las relaciones que Rosa y Rogelio mantienen, se aprovechan
Dulcina y Cándida, para que Ricardo crea que entre ellos hay algo
más que una simple amistad. Con esto Rosa huye de la casa de
los linares y regresa con Tomasa, la mujer que desde pequeña la
ha cuidado y la quiere como una madre quiere a su propia hija.
Ella sabe todo sobre la vida de Rosa, no muy afortunada por
cierto, ya que cuando ésta nació, Paulette, su madre, tuvo que
entregársela a Tomasa, que en aquel entonces trabajaba como
nana de ella, pues sus padres, obsesionados con el escándalo
de que su hija hubiera concebido fuera del matrimonio, eran
capaces de cualquier cosa; fue así como Rosa tuvo que crecer en
un ambiente completamente distinto al que tenia derecho y que la
convirtió en “Rosa Salvaje”.

Ricardo, que empieza a sentir algo por ella, la hace regresar, pero
tan solo por poco tiempo, pues Dulcina y Cándida le confiesan a
Rosa las verdaderas razones que Ricardo tuvo para casarse con
ella. Además por medio de Tomasa, Paulette, que nunca había
dejado de buscar a su hija, la encuentra, y después de decirle
que ella es su madre, se la lleva con el fin de convertirla en una
dama fina y educada.

Rosa, al poco tiempo descubre que está embarazada y
aceptando la ayuda de su madre, decide empezar a superarse.
Esto lo toma como una revancha contra los Linares, por todo el
daño que le hicieron.

Pablo, hijastro de Paulette, se enamora de Rosa, pero ella sigue
amando a Ricardo a pesar de que no lo perdona.

Rosa tiene a su hijo, casi al mismo tiempo que su madre muere
de un infarto, dejándola dueña de una inmensa fortuna y grandes
negocios, al frente de los cuales queda Rosa.

Ricardo y Rosa se encuentran, el ya sabe que tiene un hijo, y le
ofrece ayuda a Rosa, la cual lo rechaza diciéndole que ni ella ni
su hijo necesitan de él.

En el mundo en que ahora vive Rosa, conoce a un multimillonario
llamado Galiardo, quien la enamora y Rosa, que está decidida a
llevar adelante su venganza, exige el divorcio a Ricardo.

Faltando la última audiencia para que el divorcio sea concedido,
Rosa anuncia su matrimonio con Galiardo y Ricardo, que ahora la
ama locamente, en su desesperación, al verla perdida, hace un
último intento por recuperarla y lo logra. Así vencida por el gran
amor hacia Ricardo, Rosa rompe su compromiso con Galiardo y
se reconcilia con Ricardo. Finalmente, la pareja puede ser feliz a
lado de su pequeño hijo.