Muestra campaña "Un kilo de ayuda" un día de trabajo en una
comunidad.
- La campaña "Un kilo de ayuda" mostró la víspera en compañía
de la conductora Claudia Lizaldi, un día de trabajo normal en una
comunidad rural, donde atienden a niños con altos índices de
desnutrición. Reporteros, en compañía de Miguel Angel Laporta,
director general y Jesús Flores, director de Regional, así como
otros allegados a la Fundación, arribaron este martes a la
comunidad de El Salto, La Venta, después de más de dos horas
de camino por la carretera Toluca-Zitácuaro. En este sitio, los
directivos explicaron las características del programa "Un kilo de
ayuda", y el éxito que han tenido en los últimos nueve años al
poder incrementar su cobertura. Mientras las madres de familia
en compañía de sus hijos esperaban para su chequeo médico
quincenal, la conductora Claudia Lizaldi se divertía con los niños,
a quienes de inmediato les invadía la timidez ante los lentes de
las cámaras. Lizaldi trató de hacer entrar en confianza a los
chiquillos, abrazándolos, cargándolos o simplemente con la
intención de hacerlos reír, mientras que las mujeres de la
comunidad, unas de las más humildes a nivel nacional, miraban
la escena sin saber qué hacer. Se explicó que estas visitas las
realizan cada 14 días para realizarle a los niños un chequeo
médico, así como para entregar una despensa con 10 artículos
básicos para su desarrollo nutricional, que contiene un par de
mazapanes, leche en polvo y galletas, entre otros.
Destacó que la ayuda sólo se la da a pequeños de cero a cinco
años porque es el periodo de desarrollo cerebral, al pasar esta
edad el daño por desnutrición es irreversible, por lo que la
atención que podrían darle está coartada. Asimismo, a simple
vista se podían observar los cambios que han hecho en favor de
los pequeños, ya que hay unos mayores de tres años que
físicamente están desarrollados como si tuvieran un año o dos,
por lo que Miguel Angel apuntó que tomará 15 meses para que el
niño pueda llegar a las condiciones normales. Actualmente, la
campaña "Un kilo de ayuda" cuenta con 226 empleados y más de
mil voluntarios, quienes se reparten en 769 comunidades de los
estados de Chiapas, Yucatán, Oaxaca, Estado de México,
Veracruz, Guerrero y Puebla, los que albergan 14 centros, a los
que llega la ayuda para ser repartida.
NTX
