Los Héroes añadieron un último capítulo a su leyenda

- Los Héroes del Silencio añadieron un último capítulo a su
leyenda en un emotivo concierto que puso fin a su gira de
reencuentro y que hizo vibrar a los más de 80.000 seguidores que
se agolparon en el aparcamiento del circuito Ricardo Tormo de
Cheste (Valencia), en el levante español.

La banda aragonesa se despidió con un intenso aunque
agridulce "hasta siempre" de los cientos de miles de personas
que han seguido tanto en España como en Iberoamérica su
reaparición tras once años de silencio.

"Vosotros nos habéis hecho sentir grandes, especiales y
queridos en esta gira", aseguró emocionado Enrique Bunbury en
su despedida como líder de los Héroes del Silencio. "Vosotros
habéis hecho posible que podamos tocar en lugares como este".


















El último recital de los aragoneses empezó con los acordes de
"El estanque" y fue cobrando fuerza con temas como "Entre dos
tierras" o "Maldito duende", aunque también hubo huecos para
otras canciones más íntimas, fue el caso de "Oración" o "Fuente
esperanza", una de las preferidas de Bunbury, según confesó.

Lejos de su habitual estética oscura, la que lució en todo
momento el vocalista de Héroes, el concierto de hoy ofreció todo
un derroche de imágenes, proyecciones y efectos especiales.

Arropados por sus fans más incondicionales, con una trabajada
puesta en escena y un sonido demoledor, los Bunbury, Valdivia,
Cardiel y Andreu tomaron posesión del escenario para iniciar una
singular ceremonia de retroceso en el tiempo, un extraño rito en
el que el inconfundible sonido de la guitarra de los Héroes llevó la
voz cantante.

La desbordante figura de Enrique Bunbury pareció replegarse,
aunque no su voz, para cantar desde lo más profundo de su alma
con mirada perdida y poner los vellos de punta a todos los que le
escuchaban.

Una a una, cada canción fue seguida e identificada desde el
primer acorde por los presentes, aunque muchos no pudieron
hacerlo debido al nudo en sus gargantas.

Los viejos "hits" de los Héroes se sucedieron uno tras otro
(Deshacer el mundo, Bendecida, La sirena varada, Opio, La
herida, Apuesta por el rock and roll, Héroe de leyenda, Con
nombre de guerra, Avalancha o Tumbas de sal) para deleite de
un incansable público que obligó a la banda a reaparecer hasta
en tres ocasiones.

Los Héroes del Silencio eligieron "En los brazos de la fiebre"
como punto y final a su exitosa gira y se despidieron con un
colorista espectáculo de fuegos artificiales, la campana que
marcó el final del trayecto.

Con este concierto concluyó la gira española que comenzó los
días 10 y 12 de octubre en Zaragoza (estadio de La Romareda) y
continuó el 20 en Sevilla (estadio Olímpico de La Cartuja).

Ésta ha sido la etapa final de una gira mundial que comenzó el 15
de septiembre en Guatemala y continuó el 21 en Buenos Aires,
25 en Monterrey, 28 de septiembre en Los Ángeles y finalizó su
periplo americano los días 4 y 6 de octubre en Ciudad de México