Despiden a Gómez entre música y caos  
 
Amigos y familiares rindieron guardia ante el féretro de Sergio
Gómez.

Miles de personas salieron a las calles de Cd. Hidalgo,
Michoacán, para dar el último adiós al cantante de K-Paz de la
Sierra
- Como en un concierto, el líder de K-Paz de la Sierra movilizó ayer
a miles en su tierra natal, aunque esta vez para despedirlo.

"Oí nomás, Sergio, ¡qué despedida, cómo te quiere tu pueblo!",
dijo el cura Carmelo durante la misa de cuerpo presente en el
templo El Perpetuo Socorro.


















Y es que el pueblo se volcó aquí para despedir a su ídolo.

Paulo Sergio Gómez Sánchez, asesinado el domingo en un
paraje de Morelia, no sólo era el máximo exponente musical de la
región; también era el altruista del pueblo, al que le regaló un
concierto para construir aulas y para el que tenía listo un tráiler
con juguetes para repartir entre los niños el próximo Día de
Reyes.
"No tenía problemas, él era a todo dar con toda la gente. No
sabemos qué haya pasado", comentó su tío Froylán Gómez
Correa, visiblemente consternado.

El sepelio del cantante grupero paralizó las actividades de este
lugar. Familiares, amigos, artistas locales y seguidores se
volcaron para darle el último adiós al intérprete de "Mi Credo" y
"Procuro Olvidarte".

Lo despidieron entre llantos y canciones que él hizo éxitos.

"Sin ti yo no soy el mismo, eres mi credo, pedazo de cielo,
abrázame fuerte, mi trébol de buena suerte, prefiero morir junto a
ti, a no verte", entonaron casi a capela los integrantes del grupo
musical local Azote de la Sierra, ante el ataúd.

Los restos de Gómez Sánchez arribaron a las 6:30 horas de ayer
a la colonia Vista Bella, donde viven unos tíos a los que él veía
como si fueran sus padres. Sobre la calle, aún sin pavimento
completo, ya lo esperaban decenas de conocidos que empezaron
a llegar desde la medianoche.

"Me duele bastante, ¿a quién no le va a doler una desgracia así?
No sabemos por qué fue. Hay que dejarle las cosas a Dios, Él
sabe lo que hace y por qué lo hace", dijo José Sánchez Reyes,
otro de los tíos del cantante.

Antes del mediodía el cortejo fúnebre recorrió las principales
calles de Ciudad Hidalgo, arrancando porras y trozos de sus
canciones favoritas.

Inconsolables, algunos integrantes de la agrupación no daban
crédito. Su vocalista yacía inerte, abatido al estilo del crimen
organizado.

Apenas el sábado habían reunido a 25 mil personas en la
explanada del Estadio Morelos y alistaban su próximo
lanzamiento discográfico.

Reclaman justicia

Familiares del cantante exigieron ayer una investigación a fondo y
la captura de los asesinos del líder de K-Paz de la Sierra.

Froylán Gómez Correa, tío de la víctima, reveló que su sobrino ya
había recibido amenazas de muerte.

"Él mismo decía que lo amenazaban, pero que no tenía miedo,
que no le debe nada a nadie, por eso no nos preocupamos de
que les fuera a pasar algo", declaró durante el sepelio realizado
en esta localidad del Oriente michoacano, tierra natal del cantante.

Al reclamo se unió el pueblo, que ayer salió a las calles a
despedirlo, al grito de "justicia, justicia, justicia".

"Sergio era un gran ser humano, la verdad que estamos muy
consternados. A cualquiera que encontraba le brindaba su
mano", comentó José Luis Martínez, amigo de la familia.

Fuentes cercanas a la investigación informaron extraoficialmente
que ya se siguen al menos tres hipótesis sobre al muerte del
cantante.

La Subprocuradora de Justicia, María Elena Cornejo Chávez,
señaló que no descartan ninguna línea, incluida la que apunta
hacia un posible crimen pasional, la cual se alimenta por una
supuesta quemadura que el cuerpo de Gómez Sánchez presenta
en el pene.

"Queremos y exigimos que las autoridades investiguen qué pasó.
Nosotros no tenemos por qué tomar la justicia por nuestras
manos, pero queremos que las autoridades que se encargan de
investigar quiénes fueron", sentenció Gómez Correa.

Llega entre tumultos al DF

La llegada del cuerpo del cantante de K-Paz de la Sierra, Sergio
Gómez, provocó un caos total entre los medios de comunicación
que se peleaban por las mejores imágenes y los mas de 500
seguidores del cantante que buscaban acercarse a él.

Poco después de las 19:30 horas llegó el cadáver en un ataúd
tinto cobrizo de madera en una de las camionetas de transporte
de la agencia funeraria ubicada en Félix Cuevas y Gabriel
Mancera, en el DF.

Venía acompañado de dos camiones pequeños y alrededor de
once automóviles, procedentes todos de Michoacán.

En el interior de la agencia todo estaba repleto por la lluvia y justo
cuando el cuerpo fue sacado por los transportistas para subirlo a
la capilla 1B todos se arremolinaron sobre este y ahí empezó la
lucha de poderes.

Los que venían con Gómez y sus allegados formaron una valla
obligando a los fotógrafos y camarógrafos a replegarse hacia los
lados, pero como no todos entendieron tuvieron que aventar a
mucha gente y subieron casi corriendo las escaleras y
rápidamente caminaron por el pasillo.

Llevaron el ataúd a la capilla 1A y en el transcurso por los
aventones de la gente rompieron un cuadro de cristal y varios
vasos, lo que provocó la molestia del abogado del grupo y del
fallecido cantante Manrique Mohedano.

Inmediatamente el personal del lugar, que en todo momento
estuvo desorganizado, cerró las puertas de la capilla y no le
permitió el paso a ninguno de los aproximadamente 100
representantes de los medios de comunicación.

Fueron alrededor de 500 los seguidores que llegaron al lugar con
carteles y pancartas, los cuales también se prestaron a ensayar
para los camarógrafos de televisión los aplausos que le darían al
cantante cuando llegara.

Como las capillas aledañas había otros 3 servicios, los
familiares se quejaron con la gerencia porque muchos de los
presentes de chiflidos y gritos pasaron a las palabra altisonantes
y alaridos con tal de llamar la atención de la gente presente.