

Colapsa viuda de Sergio Gómez en el sepelio del cantante
Cientos de personas desafiaron hoy las bajas temperaturas para
acompañar hasta su última morada al cuerpo de Sergio Gómez,
vocalista de K-Paz de la Sierra, uno de los grupos musicales más
exitosos de los últimos años.
La caravana partió de Stevens Mortuary, funeraria a la que arribó
el féretro con su cuerpo por primera vez el pasado jueves, y donde
permaneció hasta el domingo en que se le brindó la misa de
cuerpo presente en la Iglesia Santa María, del centro de
Indianapolis.
Después de que se trasladara hasta la ciudad de Chicago –
donde el lunes pasado miles de personas acudieron a
despedirse de él- el cuerpo fue devuelto a Indianápolis ayer para
poder ser enterrado hoy.
El cortejo fúnebre emprendió su recorrido hacia el Cementerio
West Ridge Park Cemetery, muy cerca del domicilio de la familia
Gómez.
La pequeña capilla no fue suficiente para albergar a la gente que
asistió a despedir al artista, y se arremolinó para escuchar la
ceremonia religiosa dedicada nuevamente al cantante, oficiada
por el sacerdote Juan José Valdés, de la Iglesia Católica San
Antonio.
Baldomero Gómez, padre del desaparecido cantante, interpretó
una de las canciones favoritas de su hijo: "Imposible olvidarte".
Una vez concluida la ceremonia religiosa, familiares y miembros
de K-Paz de la Sierra cargaron el ataúd de Sergio y se
encaminaron hacia el lugar en el que una horas antes había sido
cavada la tumba.
Felicitas de Gómez, esposa de Sergio, se aferró al ataúd gritando:
"No me lo quiten", ¡Déjenme quedarme con él!".
Fue necesaria la intervención de cuatro personas para poder
removerla del ataúd de Sergio y alejarla del lugar. Felicitas sufrió
un desmayo momentáneo a consecuencia de la impresión.
Luego de que el padre Valdés dio la bendición al féretro, el papá
del artista gritó: "¡Perdóname hijo por todo lo malo que yo te haya
hecho!". Instantes después, el ataúd fue descendido.
