El éxito de las telenovelas desata rivalidad entre los estados
mexicanos

La repercusión internacional de las telenovelas mexicanas lleva a
algunos estados del país a competir para acoger sus rodajes y
poder gozar así de una excepcional campaña de publicidad tanto
en México como en el exterior.

Para exportar sus valores naturales, sociales y turísticos, sus
autoridades acuden a eventos que concentran a directores y
productores, a quienes tientan con los atractivos de sus estados y
con la promesa de apoyo económico.

Las cadenas tienen sus platós en la capital, pero "hay historias
que necesitan presentar lugares bonitos, tanto a México como al
mundo", lo que hace necesario salir, explicó hoy el productor
asociado de Televisa Bosco Primo de Rivera.


















"Salir fuera es un gasto, pero si te encierras en el Distrito Federal
no es lo mismo que salir a la provincia, donde hay otro aire, otro
cielo", afirmó el productor.

Según Primo de Rivera, el apoyo estatal se produce desde hace
bastantes años, pero las menciones promocionales de las
regiones nunca pueden alterar el guión, sino que deben
adaptarse a él.

Los estados de Veracruz (este), Puebla, Morelos (centro), Jalisco
(oeste) y Guerrero (sur) son los que más apoyo ofrecen
actualmente.

En la decisión de salir a rodar a provincia pesa bastante la
distancia respecto al DF, por lo que Morelos tiene aquí un punto a
favor al ser el más próximo, a lo que se añade su buen clima.

Guerrero, por su parte, tiene convenios de colaboración con
Televisa para la producción de programas como el evento
musical "Guerrero Brilla", así que la comunicación es más
estrecha, explicó el productor.

Jalisco está a algo más de 600 kilómetros, pero su condición de
cuna de los charros y el tequila llevó allí en 2007 a la exitosa
"Destilando amor", que transcurría en haciendas y plantaciones
de agave (planta de la que se saca el tequila), y ahora a "Las
tontas no van al cielo", ambas de Televisa.

Ésta última habría sido impulsada por el gobierno regional con
38 millones de pesos (3,51 millones de dólares), según el diario
mexicano Reforma.

También ha habido experiencias positivas con el apoyo
gubernamental en el estado de Quintana Roo, que alberga el
Caribe mexicano, muy lejano a la capital pero dotado de
exhuberantes playas.

El estado que no tuvo suerte en 2006 fue Oaxaca (sureste), que
vivió entonces un estallido social a cuenta de una rebelión del
sindicato de maestros y perdió muchos visitantes por ello.

Puebla acoge actualmente el rodaje de "Fuego en la sangre", la
apuesta de Televisa para el género esta temporada, plagada de
estrellas e incentivada por el gobierno regional con 1,6 millones
de pesos (unos 148.000 dólares).

"Para nosotros sería fabuloso que una telenovela hecha en
Puebla fuera vendida a una televisión española, a una japonesa...
la promoción no se puede pagar", dijo Juan José Bretón,
secretario de Turismo de este estado situado en el centro del
país.

"No se da dinero sino que se pagan hoteles, alimentos y
traslados del equipo", explicó Bretón sobre el apoyo a la venganza
televisada de los tres hermanos Reyes contra la familia Elizondo
por la muerte de su hermana.

El objetivo es que "se hable de los atractivos del estado: la
talavera, el mole poblano, los dulces de Santa Clara, la
Catedral...", apuntó el funcionario.

La serie, basada en el original colombiano "Las aguas mansas",
que dio origen al exitoso "Pasión de gavilanes", habría interesado
ya a las televisiones españolas Antena 3 y Tele 5.

La expansión internacional de las telenovelas no se limita sólo a
los mercados de habla hispana: el grupo de comunicación TV
Azteca, la competencia directa de Televisa, exportó su serie "La
hija del jardinero" (2003) a 80 países y "Amor en custodia" (2005),
a 50.

Las cadenas acuden a los mercados internacionales a vender
sus telenovelas, como el encuentro periódico de la Asociación
Nacional de Ejecutivos de Programas de Televisión (Napte, por
sus siglas en inglés) en Estados Unidos.