Ellos son verdaderos amigos

Uribe y Chaparro hablan de la amistad que lo une a partir de ‘Big
Brother VIP’; Diego y Gael amigos desde la infancia y Odiseo y
Rafael se conocieron en teatro  

Dicen que los amigos se cuentan con los dedos de las manos,
pues no tan fácilmente se encuentra un alma gemela con quien
compartir aficiones, sueños, trabajo y sobre todo sentimientos de
fraternidad, por lo que Omar Chaparro se dice afortunado pues
encontró en Adrián Uribe a su media naranja en cuanto amistad
se refiere.

En entrevista telefónica el comediante y conductor explicó que
desde su llegada a la ciudad de México hace unos siete años
conoció a Adrián Uribe, pero fue en el reality show de Big Brother
VIP donde nació su amistad, la cual se alimentó con la
convivencia diaria dentro de la casa.


















“Lo conozco desde que llegué a esta ciudad, pero la verdadera
mancuerna y buena vibra entre nosotros nació en Big Brother, en
2003, cuando hicimos equipo para competir contra las hienas
(Yolanda Andrade y compañía), que se unieron para nominarnos
y tratar de sacarnos de la casa.

“Luego cuando terminó el reality nos seguimos frecuentando y
descubrimos que tenemos una pasión en común, que son las
motocicletas, hemos hecho varios recorridos juntos, no sólo en
México, sino en el extranjero, recientemente fuimos a Sudáfrica
con Jaime Camil, Érik Rubín y otros amigos”, comentó.

El también conductor del programa de radio Ya párate, aceptó
que es difícil encontrar una amistad en general, pero sobre todo
en el medio artístico, pues “está rodeado de espejismos”, sin
embargo agregó que también depende de la actitud con que se
ande por la vida y él trata de no sembrar enemigos y de llevar una
buena relación con todo el mundo.


















Además, dijo que lo que busca en un amigo es “lo que puedo dar
y esto es básicamente la honestidad, el ser totalmente honesto
ofrecer una amistad desinteresada, que va más allá de la cuenta
de banco que tiene o el número de programas de tv que está
haciendo, un amigo es el que te frecuenta y te pregunta cómo
estás, cómo te sientes, antes de que le preguntes tú, y eso
encontré en Adrián.

“Es un cuate que está conmigo en los momentos buenos y en los
malos, que es cuando se reconoce a un buen amigo, cuando
está la época de vacas flacas, como dicen por ahí”, aclaró.

Chaparro y Uribe también han trabajado juntos en cine y
televisión, pero, por si fuera poco, ahora también comparten la
escuela, pues resulta que ambos están tomando clases de
actuación con Luis Felipe Tovar y no descartan que en un futuro
puedan hacer una película juntos en la que puedan plasmar su
amistad, algo así como Pedro Infante y Luis Aguilar en la película
A toda máquina.

GAEL GARCÍA Y DIEGO LUNA

Dicen que los amigos se eligen, pero qué pasa cuando dos
personas se conocen casi desde la carreola, luego trabajan en
teatro y televisión y al final, en cine, terminan dándose un beso.

Pues eso mismo les pasó a Gael García Bernal y Diego Luna,
dos de los actores mexicanos más conocidos y cotizados en el
orbe.

Con su imagen de charolastras cautivaron al público en 2001 por
la química reflejada en pantalla, pero la verdad es que no sólo fue
actuación, sino que en verdad eran amigos.

Gael es hijo de Patricia Bernal, actriz, y José Angel García, director
de escena en Televisa.

Diego fue el primogénito de Alejandro Luna, escenógrafo teatral.

Los tres se veían continuamente y, con ellos, los hijos. Gael es un
año mayor que Diego.

Cuando los niños todavía no llegaban a los 10 años de edad,
ambos fueron llamados por Tere Suárez para montar la puesta
en escena El rapto de las estrellas.

En ella personificaban a dos amigos que luchaban para que un
ser maligno no se apoderara del mundo.

Después, los dos dieron el brinco a las telenovelas con El abuelo
y yo.

Gael era el protagonista. Su amor era el personaje interpretado
por Ludwika Paleta. Ambos dejaban de lado al de Diego.

Al final, García y Luna se hacían amigos. La aventura ya tenía
visos de realidad. Los fines de semana dejaban a un lado la
actuación y se iban a jugar futbol.

Sus familias aún no saben si ambos corrían porque les gustaba
el deporte o para evitar que los equipos contrarios les metieran
menos goles.

Los dos, cosa curiosa, son seguidores de los Pumas de la UNAM.

Después de Y tu mamá también ambos se siguieron
apoyándose mutuamente: si Diego estrenaba la hollywoodense
Criminales, Gael llegaba a la alfombra roja. Y si Gael presentaba
Diarios de motocicleta, llegaba el otro.

“Sólo vengo porque hay que apoyar a los amigos”, dijo en una
ocasión García Bernal.

Su amistad llegó a la producción y dirección de películas y
fundaron Canana, sello con el cual rodaron sus óperas primas:
Déficit, de próximo estreno y JC Chávez, documental.

RAFAEL SÁNCHEZ NAVARRO Y ODISEO BICHIR

Rafael Sánchez Navarro abrió su baúl de los recuerdos y
desompolvó sus buenos momentos al lado de su amigo Odiseo
Bichir. Se conocieron en la obra de teatro Las memorias de
Raquel y de ahí forjaron una relación inquebrantable de más de
25 años.

Recientemente, volvieron a sentir esa química cuando los
juntaron en la obra de teatro de terror La dama de negro.

“La segunda obra de teatro que hice fue con Odiseo fue Las
memorias de Raquel, que la protagonizaba Susana Alexander, yo
tenía 21 años y él 17, eramos unos escuincles, desde ahí
conectamos. Alguna vez tuve el privilegio de dirigirlo con Ignacio
López Tarso, y ahora nuestro encuentro fue con La dama de
negro, fue hermoso, la gente nos respondía muy bien, había
teatro lleno y cada función nos aplaudían de pie”, recordó el
primer actor.

“Me decía Odiseo: ‘Esto me rebasa, no entiendo porque les
emociona tanto’ y yo le decía, ‘Mira, por un lado porque la obra es
muy buena, pero por el otro, porque tú y yo tenemos oficio’, ya
llevamos más de 20 años, algo debimos haber aprendido, eso
es lo que hace que el público aplauda de pie”, agregó Sánchez
Navarro.

Recuerda Odiseo Bichir que le gustaba escuchar a Sánchez
Navarro tocar el piano, conversar con él y ver fotografías: “Fue un
buen regalo y una forma de reforzar este lazo”, reconoció Bichir.

Bichir tiene una comparación, para su amigo, dice que “su
actuación es al estilo inglés, de una clase real”, pues recuerda
Bichir, cuando Sánchez Navarro regresó de estudiar teatro en
Londres y quedó impresionado con su manera de armar a su
personaje.

“Cuando lo conocí me quedé muy impresionado por ver al hijo de
don Manolo y Fela Fábregas llevar al público al límite con esa
deslumbrante manera de él”, platicó Bichir.

A esta dupla vimos trabajar juntos en algunos otros proyectos,
entre ellos en cine con la película de Rafael Montero, Corazones
rotos, pero hay planes de trabajar juntos en teatro, algún día.

“Siempre lo platicamos, no hemos encontrado la que nos guste y
sea para los dos, la intención siempre está, desde ‘clavitos’,
siempre existió eso”, Sánchez Navarro.