MOISES SUAREZ EN EL PROGRAMA VECINOS
Moisés Suárez, quien interpreta a Arturo López en Vecinos
estuvo en el chat de esmas.com donde dijo que se siente
afortunado y muy honrado de estar participando en este programa.
Además mencionó que profesionalmente tiene cerca de 30 años de
carrera y el gusto por el escenario empezó desde kinder, siempre le
gustaba participar en el día de la madres y hasta la fecha sigue
divirtiéndose con su trabajo y a parte de todo le pagan.
Respecto a cómo se lleva con sus compañeros de Vecinos esto fue
lo que dijo. "Muy bien, se ha hecho un buen equipo y cada quien
respeta la personalidad de cada uno de nosotros y además nos
apoyamos unos a otros y esto es muy importante, en sí es un gran
equipo de producción.
En cine tuvo una pequeña participación en La Máscara del Zorro, en
cuanto a teatro ha hecho un poco más, como el musical Regina y en
Confesiones de una güera oxigenada.
"Actualmente sigo buscando un lugar para llenar algún papel en
cine teatro o televisión, lo que se presente primero, recientemente
grabé capítulos de Yo amo a Juan Querendón y he participado en
Mujer, casos de la vida real, pero también soy maestro de inglés y
francés, aunque en este momento no ejerzo esa profesión",
mencionó.
Al preguntarle qué sería lo que nunca haría por dinero contestó:
"prostituirme, en todos los sentidos, hacer un trabajo digno
respetable y que tenga mensaje positivo para la gente es más
importante que el dinero y a veces rechazo los proyectos, pero creo
que el prostituirse es fácil por dinero".
Un hombre maduro y mandilón que trata de salir adelante y ganarse
el respeto de su familia y de sus vecinos, aunque para nadie es un
secreto que es dominado por su mujer. Provinciano, de origen
humilde, estudio para auxiliar contable, carrera que le ayudó a
conseguir el puesto de ayudante de oficinista en la Secretaría de
Hacienda y Crédito Público, cargo al que su mujer da una relevancia
mucho mayor de la que tiene para presumir ante los vecinos.
Magdalena lo ningunea, lo trata mal y lo obliga a hacer todas las
labores del hogar. Sus hijos tampoco lo respetan. Siempre que va a
llamarles la atención, su esposa sale en defensa de ellos, aunque
después se queje de que Arturo frente a estos nunca le da su lugar.
Vive todo tipo de apuros económicos, provocados por su mujer,
desde tarjetas bancarias hasta, aboneros que le van a cobrar el
pago del pantalón. Es el típico hombre “trajeado” pero con las
suelas de los zapatos y los calcetines rotos. Trata de imponer su
autoridad, pero cuando alguien no le hace caso usa la frase: “por
eso digo que…”. El siempre compra billetes de lotería y entra a todo
tipo de sorteos con la esperanza de salir de su situación económica
actual.
Todos se aprovechan de él, por lo que mientras su hijo habla por
teléfono, su hija escucha música a todo volumen, y Magdalena se va
de compras, él tiene que hacer el quehacer de la casa y la comida.


