Los Niños Perdidos

Esteban Castellanos dirige y actúa atrevida puesta basada en el
cuento de Francisco Hinojosa.

La violencia infantil en los entornos de lo social y lo familiar se ha
vuelto cada vez más frecuente en nuestra sociedad y está
presente en acciones y lenguajes tan comunes que poco a poco
se ha desarrollo cierta inmunidad hacia ella. Expresada en los
hechos cotidianos y utilizada a la menor provocación, los adultos
raramente reflexionan en cuántas y las distintas formas de
agresión que lanzan contra los pequeños.

Es este ambiente crudo y violento el que se retrata en Los niños
perdidos, monólogo caústico que de una forma divertida y mordaz
expresa como “un juego mal dirigido puede desencadenar en
una tragedia”. Basado en el cuento “A los pinches chamacos” de
Francisco Hinojosa, esta obra -como ya es característica de su
autor- carece de moralejas, su intención es mostrar, sin
concesiones, los diferentes excesos que se cometen contra los
niños a través de la marginación.


















Todos en la familia y fuera de ésta no hacen otra cosa que
agredirlos, estigmatizarlos y llamarles “pinches chamacos”, lo
mismo por una pequeña falta, que por una pregunta inoportuna,
un comportamiento inquieto o una errada iniciativa (como la de
matar y juntar las moscas que molestan a la familia).

Narrado por “un pinche chamaco”, como seguramente hay
muchos, esta es la historia de tres amigos: la precoz Mariana;
Rodrigo, el gandaya y sabelotodo; y un tercer chamaco que no
hacen otra cosa sino que buscar en que entretenerse y salir de
una rutina gris que no ofrece alternativas. Poco a poco, los tres
amigos van de simples travesuras, siempre castigadas y
reprimidas, hasta los actos más violentos e irracionales sin un
dejo de remordimiento, sin embargo cada una de sus acciones
es la respuesta a las agresiones y abusos de que son objeto.

Los amigos y compañeros incondicionales carecen de alguna
referencia a valores morales o afectivos, su entorno -el mismo
que podría darse en cualquier unidad habitacional o colonia de
esta enorme ciudad- es cada vez más agresivo y lo que inicia
entre risas termina como una bofetada de realidad.


















Con la actuación y dirección de Esteban Castellanos, Los niños
perdidos es una propuesta de la compañía El Fenix
Producciones, hay que agregar que se trata de un trabajo de
imaginación y una gran calidad en la contraposición que el actor
hace de cada uno de los personajes de la historia.

Con la ayuda de una simple silla y algunos otros elementos,
sobre todo el diseño sonoro que refleja los polos de esta caótica
ciudad, la historia se desarrolla a buen ritmo, logrando sacar
desde la risa nerviosa de los asistentes adultos que pueden
verse reflejados hasta la carcajada descarada de los mas
jóvenes.

Se trata de una obra fuerte y violenta que apuesta al trabajo
actoral para pasar por distintos estados de ánimo donde
Castellanos va exitosamente de la ternura de una infancia
relativamente cómoda hasta desdibujarse en un niño de la calle.

Dirigida a niños mayores de 10 años, Los niños perdidos se
presenta los domingos en el Foro La Gruta del Centro Cultural
Helénico. Una propuesta dedicada, según el propio Esteban
Castellanos, a los niños del país y del mundo que sufren
violencia.