Graban choque con nervios 'de hierro'

En la trama, Wicho (Eddy) y Karina (Gaby) toman sin permiso el
auto José Antonio Hierro (Alejandro Camacho).
Eddy Vilard y Gaby Carrillo realizaron una aparatosa escena como
parte de la telenovela Alma de Hierro

Para Eddy Vilard, velocidad podría ser su segundo apellido, para
Gaby Carrillo, la simple palabra la hace entrar en pánico y
recordar algunos accidentes que ha tenido a bordo de autos.

Y ambos tuvieron que vivir su pasión y su temor, respectivamente,
para realizar una aparatosa escena como parte de la telenovela
Alma de Hierro, en la que sus personajes, Wicho y Karina, tienen
un accidente en el Mustang rojo de Hierro (Alejandro Camacho).


















"Son escenas complicadas, porque se choca el coche y soy
paranoica, porque he tenido accidentes en mi vida. Una vez iba en
el coche, en Tabasco, de donde soy, con amigos, y mi amigo, que
manejaba a toda velocidad, provocó el accidente, se volteó y todo.
El coche fue perdida total, pero afortunadamente no nos pasó
nada.

"Cuando supe que tenía que hacer estas escenas, lo tomé con
tranquilidad, porque soy actriz; también el viernes pasado me tocó
subirme a una moto con Eddy, le aceleró, y, sin planearlo,
hicimos un 'caballito', los dos hicimos caras, pero estuvo
divertido", compartió la actriz en entrevista.

En la historia, la joven pareja tomará "prestado" el vehículo para
desquitarse de Hierro, quien, luego de descubrir que su hijo
menor compró una moto, decide quitársela.


















"Le va a pegar muy fuerte, pero es porque el chavo se siente muy
alejado de la familia, no le prestan atención, se siente muy
distanciado. Él les pide las cosas en serio, y, no, le quitan la moto
que compró con su esfuerzo y su lana, es por eso que se
desquita y se lleva el carro, aunque no pensó que podía terminar
así", comentó Eddy, momentos antes de realizar la toma.

En la vida real, el actor confiesa ser más responsable, pues,
aunque le gusta ser un poco "alocado", procura tomar ciertas
precauciones.

"Yo tengo una moto, pero nunca había agarrado una con tanto
cilindraje, es muy padre. Es una bomba de adrenalina; al auto ya
me había subido, pero es muy diferente a los autos de ahora.

"Ahora, si me ponen a escoger entre el carro y la moto, prefiero la
moto, porque soy de velocidad, de sentir el aire en la cara, de
sentir toda la vida", aseguró.