Miss Universo, al borde de la tercera edad
El certamen de belleza mundial se acerca a la madurez; aquí un
recuento de sus polémicas y escándalos
- Lo que inició como resultado de una disputa entre una
compañía textil con el concurso Miss América, se ha convertido en
el certamen de belleza más importante a nivel internacional, se
trata de Miss Universo.
Para conocerlo tenemos que remontarnos a 1952 cuando la
finlandesa Armi Kuusela se impuso a otras 29 mujeres, en la
primera edición del concurso. Desde ahí, otras 56 mujeres de
naciones tan diversas como Australia, Perú, Grecia, Líbano,
Israel, Estados Unidos o Francia.
Como todo evento, Miss Universo no ha estado excento de
polémicas, curiosidades e incluso de escándalos. El primero y
uno de los más sonados fue precisamente el de Armi Kusela,
quien a tan sólo un mes de haber sido coronada renunció al título
para casarse, su renuncia nunca fue aceptada y oficialmente
nunca le retiraron la corona.
Amparo Muñóz, la única Miss Universo española, renunció seis
meses después de iniciar su reinado, en 1974, sin embargo, el
título no fue ofrecido a la suplente, Helen Morgan, dado que ella
había ganado la corona de Miss Mundo. La más afectada fue
Morgan, quien tuvo que renuncia a su propio reinado, luego de
que se revelara que era madre soltera.
La mexicana Lupita Jones lideró la competencia de punta a punta
en 1991 y se alzó con la corona, la primera para México. Con
talante de acero, la originaria de Mexicali, Baja California, logró
imponerse a Paulien Huizinga (Holanda) y Yulia Lemigova (Unión
Soviética) en una final donde los nervios y la falta de preparación
traicionaron a las europeas. Nunca antes y nunca después, una
Miss Universo ha obtenido la primera posición en todas las fases
del concurso. Hoy en día, Jones es la única Miss Universo que
está involucrada en el proceso de selección de concursantes,
como directora de Nuestra Belleza México.
En 1993, la competidora estadounidense, Kenya Moore recibió el
más grande abucheo por parte del público asistente a una final,
las 10 mil personas reunidas en el Auditorio Nacional de la
Ciudad de México, no hicieron más que presionar a la
representante de su país vecino, quien a pesar de haber
concluido la etapa preliminar en tercer sitio, tuvo que ver cómo su
sueño se desmoronaba en la semifinal donde fue eliminada. La
dosis fue repetida en 2007, cuando en el mismo lugar, Rachel
Smith recibió la misma rechifla, llevándola incluso al suelo tras
resbalar con su vestido en la semifinal. La de Tennesse se
recuperó y alcanzó la final, pero no ganó la corona.
También en 1993, la puertorriqueña Dayanara Torres, quien
avanzó a la semifinal en un modesto séptimo lugar luego de la
fase preliminar, se impuso a las imponentes contendientes de
Colombia, Paula Betancourt y de Venezuela, Milka Chulina, algo
que no estaba en los pronósticos.
En 1996, una regordeta Alicia Machado dio la vuelta al mundo
luego que tras ganar el concurso aumentara notablemente de
peso, ganando las críticas de los organizadores, lo que la llevo al
borde de ser destronada. Sin embargo, ni las constantes peleas
con Donald Trump, el magnate dueño del concurso, ni su
particular estilo de llevar el título pudieron evitar que se
presentara en 1997 para entregar la corona a Brooke Lee de
Estados Unidos, quien remontó dos posiciones durante la final
para vencer a la favorita Verna Vasquez de Curazao, que cayó
eliminada en la ronda semifinal.
En 2002 la rusa Oxana Federova -para muchos, la Miss Universo
más guapa de toda la historia- luego de no cumplir con los
compromisos de la organización se convirtió en la única Miss en
ser destronada por lo que tuvo que ceder el trono a Justine
Pasek, quien en la competencia ganó el segundo lugar, con lo
que le dió a su país, Panamá, el primer título de su historia.
De nacimiento controvertido, Miss Universo se acerca a su
edición número 57, donde, si nada raro ocurre, habrá de coronar
el próximo 13 de julio en Vietnam, a la nueva reina de belleza
mundial.
