Urge base de datos nacional sobre niños robados y extraviados

* Insisten en que se tipifique robo de infante como delito federal
Cuando un hijo es secuestrado, robado o se extravió la vida nunca
vuelve a ser igual; la familia, en particular los padres, vive en una
perpetua angustia y preocupación, es una especie de mutilación.   
En México no hay cifras oficiales sobre el robo y extravío de
menores, pero algunas organizaciones no gubernamentales como
la Fundación de Padres y Madres de Niños Perdidos estiman que
500 mil menores han desaparecido en los últimos cinco años.   
Ante ello, legisladores y organizaciones sociales consideran que es
urgente crear un banco nacional de datos sobre niños robados y
desaparecidos para avanzar en el tema, que ha rebasado tanto a
las autoridades como a las agrupaciones civiles.   La Fundación
Nacional de Investigaciones de Niños Robados y Desaparecidos
expuso que la mayoría de esos menores son vendidos para



















adopciones ilegales dentro y fuera del país, explotación laboral y
sexual, incluso para tráfico de órganos, además del secuestro.   
Aunque no existen datos precisos, las organizaciones civiles
señalaron que el problema aumenta cada año, por lo cual es
necesario cruzar datos entre las distintas entidades y oficinas
estatales del DIF para agilizar la recuperación de esas personas.   
Artemisa González, de 38 años de edad, es una de las miles de
personas que en México han pasado por el "martirio" de perder
temporalmente a un hijo, pues hace seis años Pablo, quien apenas
contaba con tres años, le fue arrebatado en un mercado.   "Estaba
comprando las cosas para el mandado, yo tenía a mi hijo agarrado
de la mano pero de pronto sentí un tirón y pude ver cómo un hombre
se lo llevaba. Aunque corrí y traté de alcanzarlo no pude", comentó
con la voz entrecortada al recordar ese momento.   Relató que
enseguida dio parte a las autoridades y tres meses después logró
recuperar a su pequeño, a quien encontraron en Baja California sin


















saber si la intención era sacarlo del país o no.   La presidenta de la
Asociación Mexicana de Niños Robados y Desaparecidos, María
Elena Solís, indicó que el gobierno no tiene una cifra global y
menos por estado sobre el robo y la desaparición de infantes, por lo
que la estadística es de cada organización.   Explicó que no hay una
edad específica de los niños que son robados, ya que hay casos de
menores de tan sólo unas horas de nacidos hasta jóvenes de 16 o
17 años.  Urge. dos. años   Precisó que la asociación a su cargo
recibe en promedio al mes 20 casos, de los cuales se logra
recuperar a cuatro o cinco menores en el mismo lapso.   Solís
detalló que Jalisco y el municipio Ecatepec, en el estado de México,
son los sitios donde con mayor frecuencia se registran esos
casos.   Mencionó que la actuación de las organizaciones civiles
encargadas de apoyar a los padres a recuperar a sus hijos
robados, sustraídos o extraviados consiste en acopiar información
sobre el menor para difundir su fotografía y señas particulares de
inmediato.   "Ese tiempo es oro y en cuanto nos llega un caso les
pedimos a los familiares una fotografía reciente del menor, y lo
antes posible le damos difusión en los medios de comunicación
porque en unas horas se puede sacar a un niño del país",
comentó.   Desgraciadamente, dijo, "también hemos tenido casos
de infantes que se encuentran fallecidos, porque quienes los roban
o sustraen de su familia los matan para no ser descubiertos".   
Señaló que la asociación a su cargo realiza una investigación en
cuanto recibe alguna llamada con datos del posible paradero de
algún infante o adolescente desaparecido.   "Si nos hablan y nos
dicen que vieron al niño en tal parte voy por lo padres y vigilamos la
casa por el tiempo que sea necesario hasta ver al menor, y si lo
logramos pedimos el apoyo de las autoridades; si es falsa la pista
esperamos un nuevo dato".   En esa materia el senador panista
Felipe González González aseguró que se pretende dar un nuevo
impulso a una iniciativa de ley presentada en 2007 para tipificar
como delito federal el robo de infante y que haya cifras oficiales
sobre ese fenómeno.   "Para que haya bancos de datos de niños
desaparecidos y de los niños encontrados y para que haya un área
en la Procuraduría General de la República (PGR) dedicada a
investigar, con personal especializado, casos de niño robado y
desaparecido", planteó.   La diputada local María de la Paz
Quiñones Cornejo, del Partido Acción Nacional (PAN), lamentó a su
vez que para dar por desaparecida a una persona tenga que pasar
un determinado tiempo y no se pueda levantar la denuncia e iniciar
la investigación de inmediato.   "Por eso se tiene que hacer una
tipificación de los delitos de robo y desaparición de menores y para
ello tratamos de elaborar la propuesta de una nueva ley para
atender este problema, que es grave y doloroso, y es más grande
de lo que nos gustaría pensar", advirtió.  Sigue  Urge. tres y última.
advirtió   En una nueva legislación, apuntó, se debe contemplar el
apoyo psicológico para los familiares de los niños robados,
desaparecidos, sustraídos o secuestrados, porque los efectos son
devastadores.   En esa vertiente el senador mencionó que
"desafortunadamente se ha perdido sensibilidad en el tema de una
familia que pierde a un niño, porque después jamás vuelve a vivir,
se mutila y no se hace mucho por atender esa situación".   "Del total
de asuntos que recibimos, 50 por ciento corresponde a sustracción
de menor por el padre o la madre sin el consentimiento de la
pareja, 20 por ciento a robo de infante, y 30 por ciento a
desaparición de menores, personas adultas y discapacitados",
indicó María Elena Solís.   María Concepción Vázquez no sabe del
paradero de su hija de nueve años desde el 28 de mayo, y aunque
tiene fuertes sospechas de que se la llevó el hombre que hasta ese
día era pareja de su madre no ha podido recuperarla.   "Estoy
preocupada y angustiada de que ese hombre (identificado como
Moisés Cuadra) pueda abusar sexualmente de mi hija, porque
siempre le compraba ropa y cosas para que ella lo siguiera. Es una
angustia terrible no saber dónde están nuestros hijos", externó.   El
presidente de la Fundación Nacional de Investigaciones de Niños
Robados y Desaparecidos, Guillermo Gutiérrez, destacó que aun
cuando no se trata mucho el tema algunos menores son llevados a
Estados Unidos, Canadá y Medio Oriente para traficar con sus
órganos.   Resaltó que los plagiarios estudian la compatibilidad de
los niños robados con otros menores que necesitan algún órgano y
se les prepara con tiempo para la intervención quirúrgica.   Al
respecto el asesor jurídico de esta fundación, Max Morales, abundó
que el robo de infantes para esos fines se comete mayormente
contra niños de clases media o baja, porque los delincuentes
saben que sus familias cuentan con pocas posibilidades de
defensa jurídica.   El legista advirtió que otro delito que aumentó
contra los infantes es el secuestro y "en estos casos, a diferencia
del robo de niños para tráfico de órganos, explotación laboral o
sexual, los delincuentes van sobre menores de familias de clase
económica alta".   El secuestro de niños se incrementó 70 por
ciento y lo lamentable es que en general de todos los delitos contra
ese sector de la población sólo 10 por ciento de los casos se
resuelve y se consigna a los responsables.   Por ello, la Fundación
Nacional de Investigaciones de Niños Robados y Desaparecidos,
legisladores y la asociación urgieron a crear un grupo policial
especial para atender los delitos contra los infantes y
adolescentes.   La asociación y la fundación enfatizaron que el
apoyo de los medios de comunicación es fundamental para
recuperar a los menores robados o extraviados, así como la
contribución de empresas privadas para difundir los datos de los
infantes.   Recomendaron a los padres tener una cartilla de
identificación de sus hijos con una fotografía del menor de no más
de seis meses de antigüedad, las huellas dactilares estampadas
en un papel blanco y un cabello con raíz, por si es necesario hacer
pruebas de ADN.