Muestra Dalia Inés 'orgullo' familiar

Aunque no tuvo los privilegios de sus medios hermanos, Dalia
Inés recuerda con cariño los consejos de su madre y la guía de
Antonio Aguilar.
 
La intérprete de música vernácula se presentará en el
Metropólitan el 13 de septiembre

No importa si no tuvo los privilegios de sus medios hermanos
Pepe y Antonio Aguilar, todos los días Dalia Inés agradece a Dios
por la familia que le dio.


















"A mí no me tocó viajar y andar en las giras como a ellos, que
hasta tomaban clases particulares cuando no iban a la escuela.
La mía fue otra circunstancia, en la que había que saber rascarse
y defenderse, pero lo entiendo", cuenta la cantante de música
vernácula a Gente! en su casa ubicada en Iztapalapa.

La hija mayor de Flor Silvestre, quien la tuvo a los 16 años con un
locutor, prefiere omitir el nombre de su verdadero padre, pues
considera que esta figura la representó plenamente Antonio
Aguilar, con quien su madre se unió en 1960.

"Siempre lo quise como a mi papa. No me gusta ponerle a las
cosas un nombre que no es, pero él me crió, me dio cariño y calor
desde chica. Tiene todo mi cariño y respeto", indica Dalia Inés,
quien, además de Pepe y Antonio, tiene otros dos medios
hermanos, Marcela y Francisco Rubiales, que su mamá concibió
con Paco Malgesto.


















Gracias al amor familiar que le inculcaron Flor y "El Charro de
México", Dalia Inés no considera importantes las diferencias que
existieron entre ella y sus hermanos menores, Pepe y Antonio.

"Entiendo que ellos no querían dejar a sus hijitos, y nosotros ya
estábamos más grandes. Cuando era chica me dolía que, por
cuestiones de trabajo, mi mamá no estuviera en los festivales de
mi escuela, pero también mis hermanos tuvieron sus bemoles,
porque viajaban de noche y a veces no tenían ni juguetitos",
expresa.

"Nosotros ni siquiera hemos tenido pleitos graves. Hay veces que
alguno me ha caído gordo, porque dice alguna cosa, pero
realmente no ha habido problemas. Siempre andamos
trabajando y luchando cada quien por su lado, pero, cuando hay
oportunidad de vernos, lo disfrutamos mucho".

De hecho, aunque casi no frecuenta a Pepe, este siempre la ha
apoyado. La última vez fue hace unos meses, cuando le prestó su
estudio para que grabara su tercer material discográfico Dalia
Inés, Alegría y Sentimiento.

"No me cobró ni un centavo, y mira que su estudio es muy bueno",
dice la intérprete, quien tiene más de 20 años de trayectoria.

El amor por la música, explica, lo ha sentido desde niña, pero fue
hasta los 29 años cuando decidió emprender una carrera
artística, dejando de lado la de traductora en inglés y pedagoga.

Durante este tiempo, se ha presentado en foros como el Auditorio
Nacional, el Teatro de la Ciudad y el Blanquita, y el 13 de
septiembre lo hará en el Teatro Metropólitan, en compañía de un
equipo de más de 30 personas que conformarán su espectáculo
"Mi México".

En él, realizará un recorrido por bailes y canciones tradicionales
del País.

Si bien sus shows no son tan concurridos como los de Pepe
Aguilar, para ella lo importante es dar lo mejor de sí al público.

"De mi mamá y su esposo aprendí que, aunque la vida te dé
fortuna, nunca debes olvidar que te la dio el pueblo, que sus
centavitos juntaron para ver tu espectáculo, por eso debemos
dedicar nuestro trabajo a la gente", señala la cantante, quien está
casada y tiene dos hijos, Virgilio y Guillermo.