Federica y René te platican
la historia del grupo...

FEDERICA:

 Kabah empieza en 1993. El garage de mi casa servía como
punto de reunión en el que nos juntábamos mi hermano André,
Sergio (que es mi primo), Ma. José —que vive como a tres
cuadras de la casa– René y Daniela (ambos iban en la misma
escuela y eran amigos de nosotros).  


Decidimos hacer un grupo y empezamos a ensayar al día
siguiente a las siete de la mañana. Cada cual empezó a cantar lo
que se sabía; era la época de "No Podrás", de Cristian. Entonces
el Apio cantó esa y René llegó con el "Rap del Taco" y
empezamos a montar una coreografía.


















Teníamos un grupo que nos gustaba mucho; era "The Party" e
hicimos un cover de una canción suya, que resultó ser "Encontré
el Amor". De modo que pusimos la coreografía de esa rola y
comenzamos a juntar dinero para poder grabarla en un estudio.
Nos costó en ese entonces mil quinientos pesos grabar dos
canciones en un cassette en el estudio de las hermanas Gil.



Ya que teníamos nuestra pista compusimos otra canción llamada
"Somos tan diferentes", que también entró en el primer disco.
Con esos dos temas buscamos quién nos apoyara y se fijara en
nosotros. Llegamos con mucha gente, pero de entrada abrimos
un antro del cual nos corrieron porque nosotros llegamos a
cantar en vivo, con micrófonos inalámbricos y con nuestro
cassettito. Por supuesto que fue de "¡buu, sáquenlos!", nos
deprimimos
horrible.


















La segunda presentación fue en un kinder donde yo trabajaba de
maestra. Hicimos un show para fin de año y todas las canciones
las pasamos a versión para niños; fue muy divertido porque nos
dieron las seis de la tarde y ya no había luz, pero nosotros
seguíamos bailando con unas velitas que nos regalaron las
maestras.




Seguíamos buscando quién nos apoyara y nos acercamos a
Chao; fue el primero y nunca nos peló, solo nos invitó a una fiesta
para vernos bailar y ya. Después llegamos con Claudio Yarto y
nos dijo que no quería, que posiblemente en algunos años sí.

También nos acercamos a Aleks Syntek, que tampoco nos peló y
ahora tenemos tres temas de él en el disco. Dijo que estaba muy
ocupado y que no podía vernos. Luego llegamos con Coco Levy,
quien nos ayudó muchísimo; fue un apoyo muy importante para
nosotros hasta que un día dijimos "no tenemos que estar
esperando a alguien para que haga las cosas por nosotros" y
decidimos hablar a Televisa. De la nada encontramos el teléfono
y preguntamos por el único productor de grupos musicales que
conocíamos: era Luis de Llano por Timbiriche y por la telenovela
de "Alcanzar una Estrella". Cuando llamamos y pedimos por Luis
de Llano, nos preguntaron "¿cuál de los dos?" y pues no
sabíamos que había dos. Así que pedimos por el que había
hecho la telenovela; nos conectaron con la oficina de Luis, le
dijimos que éramos Kabah, un grupo que cantábamos y
bailábamos y nos pidieron nuestros datos para después
llamarnos. Pensamos que ya había valido y que nunca nos iban a
llamar, pero a la media hora nos hablaron. Fue de churro porque
estaban haciendo "Conceptos" y necesitaban chavos para que
entraran, entonces fue una suerte impresionante.




Eran muchas nuestras ganas de salir porque ya llevábamos año
y medio ensayando, así que entonces llegamos con Luis, nos vio
y le gustó pero de entrada no le agradó nuestro nombre. Nos
preguntó que porqué no nos llamábamos los "Yuppies", pero le
dijimos que nos gustaba "Kabah" y lo aceptó.

Entramos a "Conceptos", empezamos a ensayar, nos preparó
profesionalmente porque una cosa es bailar en tu casa y otra es
agarrar un micrófono, subirte a un estudio y todo. Todo eso se
empezó a dar, poco a poco hicimos cosas, nos preparó,
grabamos el disco con Memo Méndez Guiu, hasta que en 1994
entramos a "Valores Juveniles" y ganamos con la canción
"Encontré el Amor". Dicho disco incluía cuatro canciones nuestras
y fueron sencillos de ese disco.

RENÉ:



Después del primer disco sacamos el de "La Calle de las
Sirenas" en 1996, bajo la producción de Marco Flores. Lo
grabamos en Los Ángeles y fue un disco que nos abrió varias
puertas, nos dimos a conocer en muchos lugares. Fue un año de
muchisisísimo trabajo; habían días que dobleteábamos o
tripleteábamos las fechas y al mismo tiempo todos
estudiábamos, entonces sí fue muy rudo pero muy divertido.



Fueron momentos increíbles. De ese material compusimos siete
canciones; tanto la disquera como el productor nos dieron la
oportunidad de escribir las letras y eso para nosotros era
importantísimo. El cantar lo que tú sentías era súper importante, y
fue todavía más padre que hayan escogido las canciones que
nosotros escribimos para sencillos; que éstos hayan llegado a
los primeros lugares fue como "prueba superada".



Ese disco duró bastante. De hecho, se tardó tanto que
empezamos a preocuparnos por el que seguía, pero nos
empezaba a comer el tiempo. La idea de este disco era venderlo
en México, pero resulta que la canción dio un brinco hacia
Sudamérica y agarró a todo mundo de sorpresa porque nadie lo
esperaba.









Cuando se empezó a oír en Estados Unidos, tuvimos que
organizar copias para poder venderlo allá como en
Centroamérica. Eso sí fue padre en el sentido de que haya
saltado y que haya gustado; pero por otro lado, el tiempo para
sacar más copias nos agarró en curva no sólo a nosotros, sino
también a la disquera, pero todo salió bien, incluso hubo disco de
oro en Estados Unidos, de platino en Venezuela y en
Centroamérica.

Seguíamos teniendo trabajo por "La Calle de las Sirenas" y ya
estábamos con el nuevo. Gracias a Dios todo salió bien, entró
apenitas. El siguiente disco fue "Esperanto", que también
presentó un gran cambio como lo hace cada disco de Kabah;
Esperanto fue la canción sin letra y era importante el dar el
mensaje a la gente de que la música atraviesa montañas, no
importa el lenguaje.

Igual pudo haber sido en inglés y la oye un japonés y le puede
gustar, incluso sentir algo por ella. Incluimos también siete
canciones propias en este disco; cambiaron algunas cosas en
cuanto al look: la ropa no era con tantos colores como con "La
Calle de las Sirenas", sino más oscura, pero intercambiamos
papeles porque la ropa era oscura pero nuestro cabello de
colores.

Cuando salió "Esperanto", a la semana ya se habían vendido
más de 100,000 copias. Obviamente vas teniendo experiencia y te
vas adelantando a ciertas cosas para que ya no te pase lo de
antes, entonces empezamos a conseguir canciones para que el
siguiente disco saliera sin tanta prisa, más planeado. Elegimos
con más tiempo las 12 canciones para el disco de "XNE"; éste sí
estuvo de lupa por la calma con el que se hizo, pusimos lo que
realmente queríamos mostrar a la gente. Estamos muy contentos
con este nuevo disco.