Da Alonso otra mirada de Rojo Amanecer

Demian Bichir, en "Rojo Amanecer".

El actor realizó la foto fija del filme sobre la matanza estudiantil
del 68
Durante años, el actor José Alonso gozó en privado de su afición
a la fotografía. En todo momento llevaba consigo su cámara
Nikon, pero nunca imaginó que justamente con ella pasaría a la
historia como autor de la fotografía fija de una de las películas
mexicanas que se ha convertido en referente del cine sobre el
movimiento estudiantil del 68, Rojo Amanecer, dirigida por Jorge
Fons.

Hoy, cuando se cumplen 40 años de la matanza de Tlatelolco y 20
del rodaje del emblemático filme, Alonso recuerda en entrevista
exclusiva que fue el propio productor y protagonista, Héctor
Bonilla, quien le pidió que hiciera ese trabajo, pues era algo que
sólo podía confiar a un amigo cercano.










me invitó a que hiciera la fotografía fija.







Tengo todo el material fotográfico archivado, tomé como 15 rollos
en blanco y negro, fue complicado porque todo se filmó
clandestinamente, estaba vetado tocar ese tema.

"Incluso después del rodaje hubo dificultades, yo mismo fui
testigo en casa de Héctor de una amenaza telefónica que le
hicieron, le dijeron que se iba a morir si seguía con la intención
de estrenarla", comentó.

Entre las imágenes que conserva Alonso, destacan algunas del
momento en que se filmó la muerte del personaje de Bonilla, que
es asesinado por un "madrina" de un balazo.


















"Esas fotos son muy buenas, no porque yo las haya hecho, pero
creo que son un material único. Incluso he pensado montar
alguna vez una exposición con ellas, tengo los negativos, todo",
destacó Alonso.

En la muestra seleccionada para Gente! por el protagonista de
Kada Kien su Karma, próxima a estrenarse, hay imágenes de una
de las escenas más complicadas encabezada por los hermanos
Bruno y Demian Bichir, en la que el fallecido Eduardo Palomo
encarna a un estudiante del Poli que yace herido en una cama
con la pesadumbre de haber perdido a su hermana en el tiroteo
en la Plaza de las Tres Culturas.

Una más, de las más impactantes que recuerda Alonso por su
significado, es la de una mancha de sangre en la pared, que
quedó como huella de la muerte del personaje que encarna
Bonilla, quien interpretó a un funcionario del Departamento del DF
en cuya casa se ocultaban cuatro estudiantes.

Filmada durante unas cuatro semanas en un set que habían
conseguido los productores Bonilla y Valentín Trujillo en la
colonia Vergel del Sur, Alonso tuvo la libertad de meterse hasta la
cocina para captar todo lo que pudiera.

Otro testigo de lo que captó con su cámara fue Gilberto Guevara
Niebla, uno de los dirigentes del movimiento estudiantil y quien
fungió como asesor de Bonilla y Fons.

"Aunque nunca llegó la Policía, siempre existió una tensión fuerte
porque nos cayeran en el rodaje. Era impresionante estar ahí
reviviendo eso, toda esa secuencia del desenlace fue impactante
la actuación de todos, yo quedé impresionado".

Alonso resalta la forma en que Bonilla se movilizó para que la
película por fin tuviera un estreno, ante las amenazas de
miembros de la Secretaría de Gobernación para impedir el
lanzamiento comercial.

"Héctor fue con (el director de la revista Proceso) Julio Scherer,
luego luego lo apoyó y se armó un escándalo que llegó a (Carlos)
Salinas. El Presidente lo mandó llamar, vio la película y dio su
aprobación. Dijo: 'Se tiene que estrenar. Esta película va'.

"Entendimos que entre él (Salinas) y las cuestiones burocráticas
hay personajes intermedios que usan su criterio castrado para no
molestar al jefe, porque en el criterio de Salinas ya era momento
para que saliera una cinta así. Él también vivió el 68".

También recordó que Bonilla sólo recuperó su inversión, pero
nunca vio ganancias de ese proyecto, pues incluso tuvo que
pedirle ayuda a Valentín Trujillo.

"Todo se lo llevaron los distribuidores, la poca lana que tenía fue
para quedar tablas, fue injusto. Me decía que hizo la película con
un patín del diablo, pero él habría querido hacerla con un
Mercedes Benz, porque no pudo mostrar escenas del Ejército
matando chamacos, por ejemplo".