Conquistan con Dulce simpatía

El personaje de Caridad, personificado en México por Lola
Cortés, también ha sido interpretado por Gwen Verdon, Debbie
Allen y Christina Applegate.

La puesta protagonizada por Lola Cortés gustó a la mayoría de la
gente, pero algunos dijeron que se deben afinar detalles
Contrario a otros musicales llenos de escenografías, números de
baile coloridos y cientos de luces llamativas, Dulce Caridad se
presenta de forma más sencilla, y la simpatía de una chica de
barrio es lo que conquista a los espectadores.

Con expresiones como "gacho", "chido", "me cae" y "la tuya",
Caridad, interpretada por Lolita Cortés, hace que el público caiga
rendido ante su peculiar estilo, que inunda un suburbio de Nueva
York, donde se alquila para bailar con los clientes del Fandango
Dancing Club.


















A pesar de sus recurrentes decepciones amorosas, la joven está
convencida de que sin amor la existencia no tiene sentido, por lo
que vive con la esperanza de encontrar a alguien que la ame,
deseo que cree cumplido al conocer a Óscar (Enrique Chi), un
tierno contador que podría ser todo lo que ella esperaba.

El mundo de Dulce Caridad, dirigido por el estadounidense Arthur
Masella, es sombrío y austero, pues, en la mayoría de la puesta,
predominan los colores oscuros y la escenografía tiene pocos
elementos en cada escena, como una banca, un columpio de
rueda de la fortuna y un tocador de camerino.

Pese a ello, el brillo se obtiene con las ocurrencias de Caridad,
que, durante las dos horas y media que dura la obra, que se
estrenó ayer oficialmente, atrapan a la gente que constantemente
ríe a carcajadas, como cuando en un restaurante, al que acude
con la estrella Vittorio Vidal (Mauricio Martínez), un mesero le
pregunta: "¿Vino para la 'madame'?", y contesta: "La 'madame' ya
se fue a su casa. Yo sólo quiero una cerveza".


















Además, esta respuesta fue aplaudida por la gente que acudió el
domingo a uno de los ensayos públicos que realizó el musical, el
cual cuenta con una inversión de 2 millones y medio de dólares.

Los asistentes también disfrutaron la actuación de Gerardo
González, cuyo personaje es el dueño del Fandango Dancing
Club; María Filippini y Estibalitz Ruiz, quienes son compañeras de
trabajo de Caridad, y Federico Di Lorenzo, quien es líder de una
secta optimista.

La mayoría de los espectadores que acudieron al Teatro 1 del
Centro Cultural Telmex calificó la puesta, producida por Morris
Gilbert y Federico González Compeán, como divertida y
maravillosa.

"Lolita Cortés es fantástica, sus gestos, expresiones, comicidad.
Tal como está la obra, es maravillosa", indicó Emma Bensimon,
directora de un centro comunitario.

Sin embargo, otros se mostraron cautelosos al darle su
aprobación, pues consideraron que hay detalles que se deben
afinar.

"La iluminación es muy mala, muy abierta y hay muchos claros.
Hace falta iluminarlo bien, como espectáculo teatral", comentó
Alfredo Sánchez, compositor de música para teatro.

Con todo, al finalizar la función, el público aplaudió de pie al
elenco y ovacionó a Cortés, quien, a través de Caridad, dejó claro
que, a pesar de que no haya sido un día perfecto, siempre habrá
un mañana.
NoLoCuentes.com