Lolita Cortés
Caridad
Con 29 años de carrera artística, el mote de ‘La reina de los musicales’ es
el apropiado para describir a Lolita Cortés. Hija de la cantante Dolores
Jiménez y el actor Ricardo Cortés, heredó los talentos de sus padres para
así ganarse a pulso el lugar privilegiado que ocupa en la historia del teatro
mexicano.
Lolita debutó gracias a su gran talento y presencia escénica en el año de
1979 en el recordado musical infantil Anita la Huerfanita, al cual siguieron
Canto Verde (al lado de su padre, y por el cual recibirían las mejores críticas
de la prensa especializada), Vaselina (en la versión que hiciera hace más
de dos décadas el grupo Timbiriche), La Isla del Tesoro, Una Vez en la Isla,
El Cascanueces, Aladino y la Lámpara Maravillosa, Te Amor Eres lo Máximo
pero Cambia, Pinocho el Musical, Fiebre de Sábado por la Noche, Calle 42 y
Peter Pan, la cual actualmente protagoniza, tan sólo por mencionar algunas.
En televisión, Lolita participó en la telenovela El Extraño Retorno de Diana
Salazar, y en cine participó en la cinta de Paul Leduc Frida, Naturaleza Viva y
recientemente en la comedia de Salim Nayar Tú te lo Pierdes.
Entre sus papeles más recordados en teatro por el público, se encuentran
el de La Hiedra Venenosa en el musical mexicano ¡Qué Plantón!; asimismo
también se recuerda gratamente su brillante interpretación como La
Narradora de la primera versión del musical José el Soñador, el cual realizó
cuando tenía sólo 14 años.
Con OCESA, Lolita ha participado en las puestas en escena de La Bella y la
Bestia en su primera producción en el papel de Bella; en El Fantasma de la
Ópera formó parte del ensamble y fue alternante del papel protagónico de
Christine; también hizo el papel de María Magdalena en Jesucristo
Superestrella. Su más reciente aparición en un musical de OCESA fue como
La Narradora de la puesta en escena José el Soñador, y actualmente forma
parte del elenco de la exitosa Confesiones de Mujeres de 30.
Con Dulce Caridad Lolita demostrará una vez más el porque es
indiscutiblemente ‘La reina de los musicales’.
Dulce Caridad, doctorado para la más grande de los musicales: Lolita
Cortés
11/19/2008/
Si hubiera que comparar la trayectoria artística de Lolita Cortés con una
formación académica tradicional, podríamos concluir que su carrera incluye
una primaria brillante, una secundaria destacadísima, una preparatoria
estupenda, una universidad gloriosa, una maestría excelsa y llega a un
doctorado con mención honorífica, que recibirá este miércoles 19 de
noviembre, con el estreno del musical Dulce Caridad. Sí, una carrera
verdaderamente de 10 permanente, que comenzó cuando Lolita tenía
apenas 8 años de edad y debutó en Anita la huerfanita, un montaje que
marcó ‘oficialmente’ el arranque de la carrera de quien hoy es considerada
la Reina de los musicales. Y decimos ‘oficialmente’, porque si bien ése fue
su primer trabajo en público, el interés de Lolita por el mundo artístico fue de
siempre. Y no podía ser de otra manera, teniendo la familia que tiene. Hija
del actor Ricardo Cortés y de la cantante Dolores Jiménez (del dueto Lena y
Lola), y sobrina-nieta del más grande compositor mexicano, José Alfredo
Jiménez, Lolita Cortés estuvo siempre cerca de los escenarios, por eso el
hecho de que ella y su hermana Laura se dedicaran a la actuación y el canto
no asombró a nadie. Lo que sí asombró fue la seriedad con la que desde
pequeña Lolita asumió su carrera. Anita la huerfanita fue sólo el principio,
luego vino Canto Verde, al lado de su padre, en una larga y muy exitosa
temporada, y cerró lo que podríamos definir como su primaria artística, con
Don Quijote y Sancho Panza, una canción que aún mucha gente recuerda,
con la que participó en el primer festival Juguemos a cantar, en el que si
bien no obtuvo el primer lugar, si le hizo ganar un lugar entre el público que
la ubicaba ya desde entonces, como “esa niña pequeñita que canta tan
bien”. La ‘secundaria’, una etapa difícil para todo mundo, arrancó para Lolita
con Vaselina, un verdadero hitazo teatral que Julissa monó a mediados de
los años 80, y en el que Lolita demostró que para ella el canto, el baile y la
actuación eran mucho más que un juego. Su enorme vitalidad y talento le
permitieron interpretar materialmente todos los papeles femeninos de aquel
montaje, y con tan buenos resultados, que Julissa no dudó en llamarla para
interpretar el personaje de la Narradora del musical José el Soñador,
cuando Lolita tenía apenas 14 años de edad. Sin embargo, vino el terremoto
del 85, los televiteatros se vinieron abajo. Acabó así no sólo aquella
temporada, sino también la ‘secundaria teatral’ de Lolita. Como en la vida
de todos, la ‘preparatoria’ de Lolita fue una etapa de búsqueda. De probar
en el mundo del disco, que la llevó a grabar 4 producciones; a probar suerte
en las telenovelas (incluso llegó a trabajar con Lucía Méndez en El extraño
retorno de Diana Salazar); todo esto sin olvidarse del teatro musical, que le
seguía dando enormes satisfacciones. Y que mejor botón de muestra que
estelarizar con tan sólo 18 años de edad, a lo largo de 600
representaciones, que incluyeron una larga gira por materialmente todo el
país, el musical mexicano más exitoso de todos los tiempos ¡Qué plantón!,
al lado de Susana Zavaleta, Gerardo González y Manuel Landeta, entre otros.
Gran triunfo el de ¡Qué plantón!; sin embargo, Lolita estaba apenas cerrando
lo que podríamos ubicar como su ‘preparatoria artística’; estaba por venir el
nivel profesional, con nuevos retos y, como siempre, nuevos éxitos. Quizá el
primero de estos triunfos fue Peter Pan, que materialmente puso a Lolita por
las nubes. A este recordado personaje siguieron otros que igualmente
brillaron en sus manos. Como los protagonistas de obras tan distintas
como La isla del Tesoro, Una vez en la Isla. Sin embargo, el clímax de ese
nivel profesional empezó para Lolita en 1996, cuando apareció la
convocatoria para las audiciones de un musical que haría historia en
nuestro país, y que de hecho cambiaría la historia del género en México: La
Bella y la Bestia. La noche del 8 de mayo de 1997, Lolita Cortés dio un salto
cuántico en su ya de por sí sólida carrera como actriz de comedia musical.
Sí, aquel miércoles de hace poco más de once años, se estrenó La Bella y
la Bestia, el musical de Disney, en el que ella era la protagonista. Más de
400 funciones de éxito demostraron que si había una estrella del musical en
México era sin duda Lolita Cortés, y La Bella y la Bestia eran, sin duda, su
graduación profesional. ¿Qué seguía entonces? La maestría, claro está.
Una maestría que ha incluido trabajos perfectos, como EL fantasma de la
ópera, Jesucristo superestrella, una vez más José el Soñador y Peter Pan, e
incluso trabajos sui generis como Los musicales de Brod-güey, y la
aventura del teatro no musical en Confesiones de mujeres de 30. Sin
embargo, su gusto por los retos la ha llevado a lo que, ni duda cabe, sería el
equivalente a un doctorado. Una prueba de que si hay una reina de los
musicales es Lolita Cortés.; y que mejor manera de mostrarlo que Dulce
Caridad. Bastará que el público la vea en escena, desbordando energía y
talento, para que nadie dude que esto es cierto. Lolita Cortés empezó su
carrera hace 29 años, haciendo el personaje de una niña que cantaba
esperanzada en el mañana; hoy arranca el festejo de sus tres décadas de
trabajo segura de que ese mañana glorioso existe. Ella es prueba
contundente de ello. Por fortuna la vida ofrece ya post-doctorados y
especialidades, pues es obvio que hay Lolita Cortés para rato, y ella habrá
de conquistar otras cimas, más altas aún.



