Dulce Caridad, un musical deslumbrantemente perfecto

Impactante, conmovedora, sensual, llena de energía y colorido... muchos
son los calificativos que pueden aplicarse al musical Dulce Caridad, sin
embargo, la frase que mejor describe este clásico del teatro contemporáneo
mundial es “extravagantemente deliciosa”. Extravagantemente deliciosa
porque conjuga una historia tierna y cautivadora, llena de amor a la vida y
esperanza, con un fastuoso montaje que impacta con su música
maravillosa, sus inolvidables canciones, sus coreografías perfectas, su
deslumbrante escenografía y su alucinante vestuario. Extravagantemente
deliciosa porque Dulce Caridad es uno de esos montajes que son magia
pura, en el que como una gran caja de sorpresas el público aún no se
repone del encanto y la emoción de un impresionante número musical,
cuando llega uno mejor... y otro... y otro, en una inacabable cascada de
brillantez y perfección. Dulce Caridad es un musical de vigencia
permanente, que desde su estreno en Broadway, se ha repuesto infinidad
de ocasiones en todo el mundo, siempre con apabullante éxito, dado la


















universalidad del tema central de esta historia: la búsqueda del amor. Dulce
Caridad es un montaje estelarizado por Lolita Cortés quien brillará con luz
propia en esta versión en la que, sin duda, se ratificará como la máxima
estrella del musical en nuestro país. Junto a Lolita, también mostrarán sus
enormes talentos para el canto, el baile y la actuación Mauricio Martínez,
Enrique Chi, María Filippini, Gerardo González, Federico Di Lorenzo,
Estíbalitz Ruiz, Laura Cortés y Mauricio Salas, quienes encabezan un elenco
conformado por 34 de los principales exponentes del musical en México, a
los que en breve se sumará Itatí Cantoral, como artista invitada en el rol de
Caridad. Esta versión de Dulce Caridad ha sido enteramente creada para
México, por un equipo que encabezan Arthur Masella, en la


















dirección escénica; James Kelly, en la coreografía; y Kristen Blodgette, en la
supervisión musical. A ellos se suma John Farell, quien ha diseñado una
escenografía que comprende 19 cambios totales, que se logran gracias a
66 piezas de escenografía, con un peso aproximado de 10 toneladas. A la
deslumbrante escenografía se suma el no menos vistoso y alucinante
vestuario, concebido por Violeta Rojas, y que comprende 220 cambios
totales, que multiplicados por el número de piezas que cada uno incluye,
hablamos de más de un millar de prendas. También se usarán en cada
función 196 pelucas, 120 pares de zapatos, 64 sombreros, y más de 150
piezas de joyería. Y si de deslumbrar se trata, justo es hablar del diseño de
iluminación, estupendo, de Jason Kantrowitz, que usará 309 reflectores
convencionales de iluminación; 59 robóticas, 86 cambiadores de color, 528
dimmers, 3 mil 200 focos en letreros luminosos y atrezzo, todo controlado
desde dos consolas completamente computarizadas. El diseño de audio,
también perfecto, de Gastón Briski, comprende 2 consolas mezcladoras de
audio, cada una de 48 canales. Una para micrófonos de actores y la otra
para micrófonos de la orquesta, que tocará todos los números musicales,
absolutamente en vivo. La producción de Dulce Caridad es responsabilidad
de Federico González Compeán y Morris Gilbert. Las funciones de Dulce
Caridad son los jueves a las 20 horas; viernes a las 20:30; sábados a las
17 y 21 horas; domingos a las 13:30 y 18 horas, y lunes a las 19:30 horas.
Dulce Caridad, una experiencia “deslumbrantemente perfecta”, que tendrá
una corta temporada de sólo 26 semanas.