Los objetos voladores Identificados
Mucho se ha hablado por los servicios de información militar sobre
los objetos volantes no identificados (ovnis), pero no ha ocurrido lo
mismo acerca de los que son perfectamente identificados: casi
todos los grandes países disponen actualmente de armas tan
sofisticadas que algunas de ellas parecen sacadas de un relato de
ciencia-ficción. No obstante, se publican, de vez en cuando, noticias
en los periódicos que hacen abrir un poco los ojos sobre el tema.
Un hecho que tuvo poca trascendencia ocurrió en 1955. Las fuerzas
armadas aéreas americanas, (USAF) anunciaron al público que iba
a ser construido un nuevo tipo de aparato interceptor de misiles por
una compañía canadiense. Hay que recordar en este caso que
Canadá y los Estados Unidos permanecen unidos en el campo de
la defensa aérea espacial y que, por tanto, todos los tipos de
interceptores tienen la complacencia y el visto bueno de ambas
fuerzas armadas. Además de ser buenos vecinos y de permanecer
ambos a la OTAN, forman parte de la NORAD. Por ello, habían
encargado a la compañía canadiense Anro Corporation la
construcción de un interceptor que, curiosamente, tenia forma de
huevo. Los diseñadores le calculaban una velocidad mínima de
2.500 kilómetros por hora y gran facilidad para realizar las
maniobras más difíciles. No obstante, este aparato fue un completo
fracaso, como señalaron los analistas de la fuerza aérea.
El 24 de junio de 1960, las fuerzas armadas norteamericanas
afirmaron, oficialmente, que sólo se alzaba a unos pocos
centímetros del suelo y que resultaba difícil controlarlo. La
velocidad fantástica de la que se habló, había quedado reducida a
56 kilómetros por hora. Después de haber gastado en proyectos
más de diez millones de dólares, las fuerzas armadas cancelaron
la construcción con la citada compañía canadiense. Ahora bien,
para los militares no cabía ninguna duda sobre la operatividad de
este aparato, por dos razones fundamentales.
1. Ninguna fuerza armada realiza gastos tan altos para conseguir
tan pocos resultados.
2. Los fracasos suelen señalarse como éxitos completos, porque
siembra el desconcierto en las fuerzas armadas enemigas y
porque aumenta la moral en las fuerzas armadas propias.
La Prensa no supo ver entonces que los militares, para plantearse
este proyecto, deberían haber contado con una gran cantidad de
técnicos aeronáuticos que avalasen la posibilidad de éxito de este
artefacto. Entonces ¿qué cabe pensar de aquellas declaraciones
de las fuerzas aéreas norteamericanas que reconocían la
incompetencia del servicio de investigación tecnológica de las
fuerzas armadas norteamericanas?
Todavía dos preguntas: ¿Cómo puede permitirse estos lujos un
país que, recientemente, había participado en la guerra de Corea y
en donde había tenido que probar multitud de aparatos electrónicos
diversos? ¿Cuál es la conclusión de estos análisis? Pues, ni más
ni menos, que la construcción de este aparato fue un completo
éxito, pero se quiso dar la impresión de un fracaso.
Ya en la década de los 80 estos aparatos no irán tripulados y su
perfección será muy grande. Tendrán aproximadamente seis
metros de radio y funcionarán con un estato reactor de transporte
de una gran potencia que se encuentra en el centro del huevo y
utiliza energía iónica.
A finales de 1965, los científicos de las fuerzas armadas
norteamericanas descubrieron un tipo de gases con isótopos de
valencia muy elevada que, al juntarlos, provocaban reacciones
iónicas y se obtenía una energía ilimitada que permitía al aparato
tener una gran autonomía de vuelo, con ausencia casi total de
ruido. Este tipo de huevo es lanzado desde aviones en lugares
donde no pueda comprometerse ninguna fuerza armada. Se
destinan a misiones de espionaje fotográfico y, por ejemplo, los
aviones transportadores los sueltan a la altura del mar negro, si de
lo que se trata es de espiar a los soviéticos. Realizan una
elemental excursión por ese territorio a baja altura y a una velocidad
increíble y logran informaciones de primera mano, que, a veces, es
difícil lograr sirviéndose de satélites. Aunque los satélites disponen
de unos medios fotográficos tan perfectos que pueden casi leer la
placa de un automóvil, pero tienen el gran inconveniente de que, si
hay nubes, la fotografía no aparece con nitidez, aunque se haga
uso de rayos infrarrojos. En cambio es mejor una foto tomada por
una de esas pequeñas naves que circulan por un camino
programado de antemano.
Este tipo de aparatos puede realizar misiones de intercepción, así
como otras muchas que les asignan los técnicos de las fuerzas
armadas y que mantienen en secreto. Se puede afirmar que, de
este artefacto, se han hecho bastantes copias y que los rusos
disponen de naves similares.
Otro tipo de aparatos que también pueden ser confundidos por
ovnis, pero no por los militares, son ciertos misiles capacitados
para hacer maniobras en el aire. A veces, los pilotos comerciales
se encuentran con uno de estos aparatos y pueden pensar que han
visto un ovni. Los militares sabrán pronto si se trata de un ovni o de
una nave lanzada por ellos. Por medio de los servicios de
espionaje conocerán también si es una nave enemiga.
También pueden ser confundidos por ovnis ciertos satélites
militares, cuyo tipo de órbita y programación son desconocidas y
que, en ocasiones, vuelan tan cerca de la atmósfera que pueden
dar lugar a fenómenos visuales y a equivocaciones.
Las proyecciones holográficas
Los hologramas constituyen una técnica que permite proyectar una
imagen en tres dimensiones, lo que ofrece un aspecto
insospechado o engañoso y sirve tanto para confundir con fines
de guerra psicológica como para despistar a los pilotos de los
bombardeos enemigos. Los hologramas se consiguen haciendo
que la luz atraviese unas placas fotográficas colocadas con ese
propósito y sirven para proyectar cualquier objeto con una
perfección tal que podían provocar equívocos en los radares de los
años 70.
Se ha estudiado la forma de aplicar esa técnica a la esfera del
sonido, de tal forma que se podría imitar textualmente la realidad, lo
que haría perder todo valor al testimonio humano. Por ejemplo, por
medio de los hologramas se podría obtener la fotografía de un
faraón del antiguo Egipto tomándose un café en cualquier hotel de
Nueva York o de Moscú.
Pero los adelantos son de tal magnitud que estos aparatos pueden
conseguir la sensación de movilidad. Se emplea con fines militares
como poderosa arma psicológica. Concretamente, los soviéticos
tienen actualmente proyectores de hológrafos en Nueva Zembla
que retransmiten a los satélites determinadas escenas y los
satélites, a su vez, no tienen ninguna dificultad en hacer aparecer
un destructor que cae en la Casa Blanca. Todo esto que parece
propio de la ciencia-ficción son realidades increíbles que nos dan
una idea del alto nivel a que ha llegado la técnica.
Por lo que se refiere a las luces de fuego, son un tipo de ovnis que
ya, además de real, concuerda con el hecho de que prácticamente,
un 95 por ciento de los casos, son provocados por las fuerzas
enemigas y cuando hablo de ese 95 por ciento me refiero a la
década de los 60 en adelante, puesto que, lógicamente, la
tecnología moderna, la tecnología humana no llegaba a esos
extremos. Si bien ahora el fenómeno de las luces de fuego puede
ser explicado por la tecnología moderna, los fenómenos que se
produjeron después de la II Guerra Mundial es obvio que no tienen
una explicación razonable por estos métodos. Pero es un hecho
probado que, a medida que avanza la técnica humana, menos
podremos afirmar que es cierto lo que nos indican nuestros
sentidos.
El fenómeno de las luces de fuego, al que antes me refería, ha sido
puesto en práctica por los soviéticos contra bombarderos atómicos
norteamericanos. El piloto de un B-52 de Estados Unidos vio, de
pronto, cómo una escuadrilla de luces de fuego se abalanzaba
sobre él. Los radares de a bordo detectaban objetos sólidos y los
sentidos del piloto le advertían que algo sólido ponía en peligro su
vida, cuando, en realidad, sólo se trataba de una imagen
proyectada. Y si hubiera seguido adelante, no hubiera tenido
ningún problema en atravesar esas luces de fuego. Pero el sentido
común del piloto hizo que tuviese un ataque de angustia ante la
colisión que él pensaba se iba a producir y ello le obligó a realizar
una serie de maniobras extrañas que le hicieron sufrir un
lamentable accidente. La muerte del piloto fue comentada por el
comando aéreo estratégico norteamericano (SAC) como un
accidente normal. Pero los soviéticos conocen perfectamente lo
que ocurrió en realidad.
En el apartado de las armas secretas podemos hablar de los
satélites orbitales atómicos, los satélites armados con rayos láser
que destruyen todo tipo de naves y las pruebas que han tenido
lugar en otras latitudes espaciales, en las que, por medio de
huevos volantes terrestres, se han intentado ensayar experimentos
de bombas atómicas en el espacio exterior, naturalmente
simulados.
Ahora bien, como ya he indicado en anteriores capítulos, en el
fenómeno ovni los servicios secretos tienen dos vertientes muy
distintas: Por una parte intentan capturar ovnis verdaderos para dar
un salto impresionante en los vacíos tecnológicos y por otra, se
considera que los ovnis son una de las armas más interesantes
con las que se enfrentan los servicios secretos en la actualidad.
En los Estados Unidos el organismo encargado de la provocación
en asuntos ovnis son los servicios de información militar y, en lo
referente al contraespionaje, el CIC (Counter Intelligence Corps),
con base en Fort Holabird, en Baltimore. Por medio de teletipos
controlan los informes provenientes de las policías locales
estatales y federales de los Estados Unidos y se relacionan con el
alto mando a través del Servicio Central de Informes; con el
Consejo General de Seguridad (NSC) y numerosos cuarteles a
donde se pasan informes sobre investigaciones ya concluidas, en
los que se refieren a la situación de los provocadores extranjeros y
a la manipulación realizada por los mismos, así como sobre otros
aspectos de la investigación en el exterior. Los servicios
clandestinos de la CIA y los agentes de la DIA (Defense Intelligence
Agency) se encargan del contraespionaje exterior. Tienen su sede
en el Pentágono y en los sótanos del Departamento de Defensa.
En todas las embajadas norteamericanas, a través de las
agregadurías militares, hay representantes de estas dos agencias,
cuyos agentes se forman en Fort Monmounth, Nueva Jersey.
En la parte soviética la misión citada le corresponde
exclusivamente al GRU, que es el servicio de información militar,
dividido en dos ramas: una exterior que tiene su sede en
Dorogomilouskaya Bolshaya y otra sección para contraespionaje
interior que está en el número 19 de la calle Znamensky y se
encarga del contraespionaje propiamente dicho y tiene
subsecciones en todos los destacamentos soviéticos
estacionados en los demás países miembros del Pacto de
Varsovia. La academia principal de preparación de agentes está en
la ciudad de Sverdlousk, en un inmueble situado en el subterráneo
y tiene su entrada por la Delegación de la KGB en la ciudad.
Los dirigentes de estos departamentos son S. S. Belchenko que
fue en 1966 presidente delegado de la KGB. En ese directorio,
formado por tres hombres, se encuentra también B. Rakin que ha
sido jefe de los servicios de acción exterior de la KGB, una de las
ramas más peligrosas y el general Y. P. Tupchenko que era en el
66 jefe de la delegación de la KGB en Rostov. Este triunvirato tiene
la obligación de pasar, semanalmente, toda la información a Yuri
Vlandimirovich Andronov que es, desde 1967, jefe de la KGB, el
cual, a su vez, transmite la información al Comité central del partido
comunista soviético.
Por parte china el departamento encargado de la provocación en
estos asuntos es el de Asuntos Sociales, que tiene su sede en
Pekín, en el número 15 de la calle Cuerda del Arco, cuyo jefe
principal Hsieh Fu Chit, organiza un directorio para el tema de
provocación de ovnis, en el que se encuentra Wang Teming, Kao
Lieng y Tsan Tao. La historia de esos personajes es bastante
azarosa, por ejemplo Wang Teming era mayor del ejército y fue
apresado en Kenia, después de intentar provocar una revuelta; Kao
Lieng que fue colaborador del coronel Kan Mai, fue perseguido en
Egipto en 1965 por ser jefe de la agencia de noticias "Nueva
China". Fue visto antes de la invasión china al Tíbet y también de
los disturbios que el partido comunista chino organizó en la India;
este personaje tiene una historia bastante completa: estaba
destinado en la isla Mauricio de la que fue expulsado en 1964 por
pertenecer al servicio secreto chino. En Kenia tuvo que salir
apresuradamente de la isla Reunión, fue uno de los que provocó
un golpe de estado en Zanzíbar, estuvo en la India en 1960 y
también en el Nepal, realizando por donde ha pasado grandes
alborotos. Participo en la conferencia de Ginebra sobre Laos, como
observador, y, en general, a partir de 1966, dirigió redes de
espionaje en CCNG Kong hasta que fue descubierto por el servicio
secreto británico. Más tarde, se trasladó a la isla de Macao, por
orden del ministerio de Asuntos Públicos que es el equivalente al
ministerio del Interior.
En aquella época se promovieron disturbios y se pusieron de
actualidad algunas leyendas que hablaban de gente venida del
cielo. Allí fue, seguramente, cuando este hombre se inició en el
tema ovni, aunque, a decir verdad, sólo el interesado puede
responder a esa pregunta. Desde 1966 continúan en Pekín, donde
es conocido como agregado de los servicios de información militar
de la agencia popular china y por su fama en los círculos
diplomáticos occidentales por pertenecer al departamento de
Asuntos sociales, que es el servicio secreto chino.
El otro miembro del triunvirato, Tseng Tao tiene una carrera muy
interesante: fue embajador de China en Argelia; director de la
agencia Nueva China en Cuba, en la que se enfrentó con Fidel
Castro por la diferente manera de enfocar las noticias sobre el
tema de los ovnis.
Otro hombre que fue muy famoso en ese departamento chino fue
Chang Kuang Tuo, acusado por la Prensa de Méjico, en el año
1963, de ser un agente provocador chino, cuando se encontraba en
ese país como jefe de una misión comercial china.
El gran centro de preparación de agentes chinos se encuentra en la
academia de Nanning. En ese centro se cursan estudios sobre
provocación y espionaje en materia de ovnis y también se usa
como centro de rehabilitación de chinos anticomunistas captados
por los servicios secretos chinos en los países occidentales.
También sirve como centro de preparación de terroristas en
aplicación de la política china.
En Francia el servicio de espionaje corre a cargo del SDECE que
es el Service de Documentation et Contrespionage y en el interior
corre a cargo de la sección de contraespionaje que es la Dirección
de la Surveillance du Territoire (DST), o dirección de vigilancia del
territorio.
En la República Federal Alemana corre a cargo de dos
departamentos distintos: el Servicio Federal de Inteligencia o
Bundes Nachrichten Dienst (BND) que se encuentra en la zona de
Pullach, en las afueras de Munich y la sección de contraespionaje
que corre a cargo de la defensa de la constitución o Bundesamt
Fuer Versassunesschutz (BFV) que está en Colonia en las afueras
de Ehrenfield. De la investigación en la República Democrática
alemana se encargan las secciones de espionaje exterior e interior
del Ministerio para la Defensa del Estado que es el Ministerium
Fuer Staatsicherheit en la Normannenstrasse. También conocido
como Staatsi Cherheit Dienst (SSD).
En Gran Bretaña llevan estos asuntos el MI-6 y el MI-5. El primero
de ellos se encarga del espionaje y tiene su sede en el 21 de
Queen Anne’s Gate y la sección de contraespionaje está en Curzon
Street.
En este curso no faltaron típicos nombres de sospechosos como
un dirigente del GRU soviético, el general Sergei M. Shtemenko, el
cual era, al parecer, el director técnico del departamento de
intoxicación de ovnis del servicio de información militar soviético.
Después de oír las posibilidades que había en el campo del
espionaje y las informaciones que se centraban sobre ese tema,
así como las redes mundiales que funcionaban al respecto, lo que
había que hacer era apartar la información que ya habíamos
recibido sobre el aspecto de los ovnis. Se planteaba entonces el
hecho de la preparación que sería necesaria para hacer de
nosotros unos perfectos provocadores en cualquier territorio,
siempre y cuando a nuestro país le hiciera falta. Un posible lugar
de actuación podían ser aquellos países en los que los intereses
de Estados unidos se vieran amenazados. En este curso íbamos a
practicar mucho para preparar fotos falsificadas que mostraran que
teníamos una instantánea de un ovni auténtico.
Los procedimientos iban desde el más simple al más sofisticado,
así como nociones basadas en estudios de parapsicología y de
hipnosis. Y, por supuesto, el estudio de idiomas antiguos como el
tibetano, el sánscrito y otros coetáneos.
Profundizamos todavía más en el estudio de todo tipo de leyendas y
en las aplicaciones básicas en tiempo de guerra. Se nos contó la
historia de un agente de la CIA que, en las revueltas que hubo en
Filipinas, aprovechó la leyenda de unos vampiros que había en el
bosque para dispersar a todos los grupos guerrilleros que estaban
en la zona. El procedimiento era muy sencillo: los vampiros no
existen, pero este hombre, como un buen analista y agente de
información, sabía perfectamente que, aunque el hecho fuera una
tontería, la gente lo creía. Así, pues, tomaron a dos guerrilleros, les
hicieron unos agujeros en las yugulares, les ataron por los pies en
un árbol y dejaron que se desangraran. Más tarde, fueron llevados
los cadáveres, sin una gota de sangre, a las proximidades de un
campamento guerrillero, los cuales al ver estos cadáveres huyeron
horrorizados, gritando que había vampiros en la zona.
Los consejeros del partido comunista se dieron cuenta enseguida
de que aquello era una burda trampa de los servicios enemigos. El
caso es que, poco tiempo después, más de la mitad del grupo
guerrillero había desaparecido de la zona militar, con lo que se
demuestra los positivos resultados que dio la utilización de una
leyenda.
Ahora, esto mismo pasándolo a cualquier aldea de indios
sudamericanos o a tribus negras, si se preparara un avistamiento
de gente que viniera de los cielos, ocurriría de todo, pues su cultura
es muy rudimentaria y su fanatismo tal que se dispondría en pocos
momentos de un buen grupo de seguidores para lo que fuera.
Todo esto, en continentes como el africano, donde las revueltas
sociales son muy abundantes, brinda a los servicios de
información posibilidades extraordinarias de manipular a esos
grupos guerrilleros.
Hechos parecidos los reprodujo, con notable éxito, la PIDE, policía
secreta de Portugal en tiempos de Salazar, contra los guerrilleros
de Angola.
El BOSS sudafricano que es el Bureau of State Security,
Departamento para la Seguridad del Estado, introdujo estas
novedades contra los guerrilleros del SWAPO.
También actuó de esta forma el ASIS (Australian Secret Intelligence
Service), que son los servicios secretos australianos, y
consiguieron que varias tribus de indios aborígenes luchasen unas
contra otras, con considerables pérdidas.
Se han hecho estudios comparados de las formas de dirección de
las organizaciones de la mayoría de la sociedad, bien fueran
esotéricas o no y los resultados han sido sorprendentes. Muchas
de esas sociedades han sido montadas por los servicios de
información norteamericanos, como es el caso de los famosos
Niños de Dios. De esa forma, la CIA ha logrado infiltrarse en
esferas del poder en países como Libia y Uganda y en sociedades
de investigación de ovnis. La manipulación de estas sociedades
es, muchas veces, imprescindible para buscar contactos en zonas
como la soviética o en otros países comunistas, ya que, bajo una
apariencia tan trivial, pueden convertirse en agentes de los
servicios secretos occidentales.
Ejemplos concretos de la presencia de agentes de información en
este tipo de sociedades lo tenemos en el National Investigation
Committee on Aerial Phenomena (NICAP). En el consejo directivo
contó con Hillenkoetter que fue director de la CIA desde el 18 de
septiembre de 1947 hasta tres años después. Concretamente,
este hombre ha sido presidente del NICAP, con lo que está dicho
todo.


Los Grandes Misterios del
Tercer Milenio