Santa Cruz de Tenerife, lugar de avistamientos OVNI
De todos es conocido el valor histórico y la riqueza natural que
posee el Parque Nacional del Teide, lo que le ha hecho acreedor
del título de Patrimonio de la Humanidad que concede la UNESCO.
Pero en torno a este mágico lugar también existen numerosas
leyendas y algunas curiosidades que merece la pena recordar.
Para los aborígenes guanches, el Teide era un volcán sagrado que
recibía el nombre de Echeyde, que significaba infierno. Según las
creencias guanches, en su interior vivía Guayota, el demonio del
mal. Cuenta una leyenda que Guayota osó un día raptar al
mismísimo dios Magec (dios del sol) y lo llevó hasta el interior de la
montaña, no permitiéndole escapar. De repente, se hizo de noche
en todas las Islas. Aprovechando la oscuridad, los Tibicenas
merodearon por los campos y devoraron al indefenso ganado. Los
atemorizados guanches acudieron a Achamán, el dios de los cielos
para que los ayudara a vencer al mal. Achamán se compadeció de
ellos y comenzó una lucha encarnizada contra Guayota. El resultado
fue su victoria y la liberación del dios Magec, el cual devolvió la luz.
Además, Achamán tapó la entrada del volcán Echeyde para evitar
que Guayota pudiera salir de nuevo. Dicen que el tapón que puso
Achamán es lo que se ha denominado Pan de Azúcar, el último
cono del volcán, de color blanquecino, que corona el Teide.
Otras referencias a Guayota señalaban que éste, cada cierto
tiempo, para recordar su presencia, lanzaba por la boca del volcán
lava y cenizas amenazadoras. También se creía que Echeyde era
un camino abierto hasta el mismísimo infierno. Cuando Guayota
salía de su guarida adoptaba la forma de un fiero perro negro e iba
acompañado de los Tibicenas, sus hijos, también encarnados en
perros oscuros.
Las leyendas sobre Guayota son similares a las que existen en
otras partes del mundo asociadas a los volcanes. En la actualidad
nadie piensa que el Teide tenga que ver con las fuerzas del mal.
Ahora bien, muchos creen en el poder de las fuerzas telúricas que
existen en el Parque Nacional del Teide y la hacen responsables
de fenómenos extraños.
La historia del Teide está marcada por noticias sobre la aparición
de luces, esferas, Ovnis, seres gigantescos o de baja estatura,
huellas circulares o de enormes pisadas inexplicables.
Las Cañadas del Teide fue el escenario de un hecho curioso que
nació en 1978 y que se prolongó durante varios años más. Miles de
personas se reunieron en el Valle de Ucanca para celebrar lo que
se denominó Operación Unidad Planetaria y que pretendía enviar
pensamientos de paz y amor a todo el planeta Tierra.
Quienes organizaron esta operación, que se expandió a diferentes
lugares del mundo, afirmaban que todo lo habían programado al
detalle entidades pertenecientes a otra dimensión. Durante varios
años consecutivos, a la misma hora y día, miles de personas se
congregaban a las faldas del volcán para crear la más activa y
beneficiosa energía mental, vibración positiva que, según ellos,
generaba amor a toda la creación y auténticos deseos de paz.
También se han narrado numerosos casos de avistamientos de
OVNIS y fenómenos extraños en esta zona de la Isla.
En el año 1989, un programa de radiofónico nacional convocó a
cerca de 40.000 personas en el Parque Nacional del Teide con el
único propósito de lograr algún tipo de contacto extraterrestre. Aquel
acontecimiento puso de manifiesto el arraigo que tiene el
fenómeno OVNI en Tenerife.
Igualmente se ha hablado de que en el entorno del Parque
Nacional del Teide existen puertas interdimensionales. Uno de los
casos sobre el que se ha escrito es el de un joven que sacó una
fotografía a pocos metros del cráter del volcán, fotografía en la que
apareció un círculo negro con bordes y sombras en la parte inferior,
que nadie había visto en el lugar cuando se tomó la instantánea.
Según dicen, el joven llevaba una máquina de fotos corriente y el
día era espléndido. Expertos en fotografía, que analizaron el
negativo, afirmaron que no se trataba de una mancha y mostraron
su extrañeza porque nadie había visto en el lugar lo que se
reflejaba en la foto. Otro misterio de la fotografía es la extraña
distorsión que se produce en una sola parte de la imagen.
En 1998, la Policía evitó que el nombre de Tenerife y del Teide
apareciera en la leyenda negra. Las Fuerzas de Seguridad evitaron
un suicidio colectivo de 33 personas, entre ellas cinco niños, en las
Cañadas del Teide. Heide Fittkau-Garthe, una psicóloga alemana
de 56 años, afincada en la isla desde hacía una década y presunta
líder de una ramificación de la secta Orden del Templo Solar, fue la
que preparó todo y convenció a los miembros de la secta de que el
fin del mundo estaba próximo.
Entre las anécdotas y curiosidades que se conocen del Teide
destaca el intento del Gobierno de España de vender en subasta el
Teide y el resto de los terrenos de la cumbre que hoy conforman el
Parque Nacional en 1896, algo a lo que se opusieron el
Ayuntamiento de La Orotava y algunos diputados tinerfeños. La
historia la relata el investigador de La Orotava Tomás Méndez
Pérez. Una montaña sagrada El Teide era para los guanches la
montaña sagrada por excelencia. También para los habitantes
aborígenes de las otras islas del Archipiélago era un referente
simbólico. Parece que la leyenda guanche sobre Guayota coincide
en el tiempo con la que fuera la última gran erupción en el mismo
pico del Teide. Todavía hoy, este impresionante volcán,
aparentemente dormido, sigue imponiendo respeto. Pero el Teide y
y Las Cañadas no sólo tenían un significado espiritual para los
aborígenes, sino que esta zona era también un recurso
fundamental para la supervivencia en determinadas épocas del
año. En verano se producía en estos pastos de alta montaña una
concentración de ganados y pastores procedentes de toda la Isla.
Los aprovechamientos de los recursos naturales que se han
mantenido en el transcurso del tiempo son los relacionados con el
agua, la apicultura, la extracción de tierras de colores y la recogida
de flores. Todas estas actividades están reguladas en el Plan
Rector de Uso y Gestión del Parque. En el Parque, el mayor y más
antiguo de los parques nacionales de Canarias, se han encontrado
también importantes yacimientos arqueológicos. Este espacio
protegido es también es el más visitado de España. Desde el
punto de vista ecológico, el Parque Nacional del Teide tiene una
biodiversidad excepcional, ya que concentra en muy poco espacio
gran cantidad de flora y fauna endémicas. Este conjunto volcánico,
constituye igualmente una referencia obligada tanto para los
estudiosos de la volcanología como para todas aquellas personas
interesadas.


Los Grandes Misterios del
Tercer Milenio