LLUVIA DE ESTRELLAS DE LAS ORIÓNIDAS

Expedición Astronómica en Tepoztlán para observar la lluvia de
estrella de las Oriónidas y realizar un registro científico de su
radiante, además observaremos a través de potentes telescopios;
Júpiter, La galaxia de Andrómeda, el cúmulo estelar de las
Pléyades, y muchos más objetos celestes.



Cada año durante las semanas intermedias de octubre vale la
pena levantarse de madrugada para observar una de las la lluvias
de estrellas principales, el Radiante Meteorito clasificado como las
Oriónidas, porque ingresan a la atmósfera terrestre rumbo a la
constelación del cazador mitológico Orión, se trata de las partículas
de polvo del cometa Halley, que recorre su trayectoria en un periodo
promedio de 76 años, de manera que la última aproximación del
Halley a las cercanías de la orbita terrestre, han renovado a esta
lluvia de estrellas de la cual se tienen reportes inmemoriales, esto
debido a que se ha podido comprobar que el cometa Halley ha
permanecido en su  orbita durante varios milenios… así lo
evidencian los registros de la aparición del Halley del año 239 A. C.,
y se han encontrado reportes de su aparición en las inscripciones
de Babilonia de su paso en el año164 A.C.,  de tal forma que se
trata de un cometa ampliamente documentado por los registros de
astrónomos de diferentes épocas.



















El cometa que origina las oriónidas, el clasificado actualmente
como 1P/Halley, es de acuerdo a su designación el primer cometa
periódico al que se le calculó su orbita, trabajo que fue desarrollado
por el astrónomo ingles Edmund Halley en 1705, este cometa
había sido observado en Europa durante su aproximación en 1472,
cuando el astrónomo alemán Regiomontanus logró registrar con
precisión su trayectoria en el cielo, cálculos astronómicos que le
permitieron a Edmund Halley relacionar la aparición del cometa de
1472, con las descritas en el cometa de 1682 y el de 1531 dejadas
por el astrónomo Petrus Apianus y las observaciones dejadas por
Johannes Kepler en Praga respecto al cometa de 1607, que era
como se les llamaba a los cometas, es decir se les bautizaba
como el Cometa de “Tal Año”.





Edmund Halley revisó meticulosamente la orbita de todos estos
cometas gracias los registros exactos de varios astrónomos y así
concluyo que se trataba del mismo cometa que regresaba al
sistema solar interior cada 76 años. Lo que le permitió a Edmund
pronosticar que el mismo cometa regresaría en el año de 1757,
aunque el cometa fue visto hasta el 25 de diciembre de 1758,
cuando el alemán Johann Georg Palitzsch lo observó de nuevo y
anunció el retorno del Cometa de Halley, su trayectoria
correspondía a los cálculos de Edmund, a partir de entonces se le
conoce como el cometa de Halley, que se desplaza hacia el
sistema solar exterior rebasando en su trayectoria la orbita de
Neptuno, para luego aproximarse al sistema solar interior
cumpliendo su orbita en un periodo que dura entre 74 y 79 años, lo
que pone de manifiesto que su orbita como la de todos los
cometas, no es ni con mucho definitiva, estos astros del sistema
solar exterior son, de acuerdo a la definición de cometa que emitió
Fred Whipple en 1950, Bolas de Hielo Sucio… que se formaron
cuando el sistema solar primitivo estaba naciendo. Los cometas
como bolas de hielo con polvo interplanetario quedaron flotando en
las lejanías del sistema solar exterior, más allá de los últimos
asteroides recientemente descubiertos, a distancias que  superan
hasta 10 mil veces la distancia Tierra Sol, conocida como 1 Unidad
Astronómica y que equivale a 150 millones de kilómetros, en la
llamada nube de Oort, un basto reservorio de miles de millones de
cometas, que rodean en forma de nube esférica al sistema solar, la
existencia de tal nube de cometas fue propuesta en 1950 por el
astrónomo holandés Jan Oort. Su existencia esta respaldada por
las orbitas de múltiples cometas que describen trayectorias
hiperbólicas, parabólicas o bien orbitas cerradas llamadas
elípticas.



















Así el cometa Halley recorre su orbita elíptica como ya
mencionamos en unos 76 años alejándose más allá de la orbita
de Neptuno, cuando se va aproximando a la orbita de Saturno, el
viento solar ya es lo suficientemente intenso como para sublimar el
núcleo de hielo sucio del Halley, este hielo por la acción del calor
solar se sublima, es decir que pasa del sólido al gaseosos sin
pasa por el liquido, debido a que en el vacío interplanetario el
estado liquido es inestable, así el hielo sólido del Halley se ioniza y
gasifica formando una cola conocida como cola o cauda de
Plasma. Y además el polvo interplanetario que estaba contenido el
dicho hielo del núcleo del cometa, queda libre flotando en el
espacio tras el rastro de la orbita del Halley, formando una cola o
cauda de Polvo, este cometa en el pasado ha cruzado la zona por
donde orbita la Tierra de tal forma que durante los días del 4 al 28
de octubre la Tierra atraviesa el enjambre de partículas cometarias
que dejó tras de si el cometa Halley, cabe mencionar que las colas
de los cometas, tanto la de gas como la de plasma, suelen medir
miles de millones de kilómetros, lo que significa que el reservorio
de partículas que ha dejado el Halley en sus constantes pasos por
las cercanías del sistema solar interior, hacen posible la
onbservación de esta magnifica lluvia de estrellas, llamada
Oriónidas porque el ingreso de las partículas cometarias proviene
del rumbo a la constelación de Orión, vale la pena refrendar este
concepto.




Las Oriónidas como otras lluvias de estrellas son casi
impronosticables, se pueden emitir estimaciones de cómo se
espera que se manifieste la lluvia de estrellas con base en las
observaciones de años anteriores y lo que se sabe de las
Oriónidas es que son de los radiantes meteoritos más constantes,
es decir que se presentan cada año con mayor a menor intensidad,
pero que no fallan, se presentan sin falta las estrellas fugaces
distintivas de la zona de Orión sobre todo entre los días 19, 20 y 21
de octubre, los expertos han pronosticado que este año la lluvia
podría ser tormenta y elevar en número de estrellas fugaces
observadas. En años anteriores las oriónidas promedian unas 40
estrellas fugaces por hora, pero para el 2008 podría aumentar. Con
estrellas fugaces azulosas y rápidas, distintivas de las oriónidas,
cada fugaz es un partícula de polvo cometario que tras su ingresó a
la atmósfera terrestre a velocidades de hasta 75 kilómetros por
hora, se friccionan sobre todo contra el nitrógeno atmosférico a
alturas de hasta 100 kilómetros, cada que se observa una estrella
fugaz se ha presenciado la muerte de una partícula cometaria.




Este equipo de Investigación asistirá a Tepoztlan Morelos a realizar
un registro astronómico de esta lluvia de estrellas, el cual será
enviado a la Internacional Meteor Organization, en donde se
recopilan los reportes de todo el mundo y así entre todos los
astrónomos del planeta hemos ido conociendo mejor cada
Radiante Meteórico también llamado Lluvia de Estrellas.




La invitación esta abierta para todo Público a la EXPEDICIÓN
ASTRONÓMICA EN TEPOZTLAN EL SÁBADO 18 DE OCTUBRE, es
un evento familiar en el que llevaremos potentes telescopios para
observar Júpiter y sus satélites Galileanos, Las Pléyades, La
nebulosa de Orión, la galaxia de Andrómeda y muchos más objetos
celestes, usted puede iniciar en la astronomía con nosotros y
ayudar a la humanidad con su reporte de observación nosotros le
otorgaremos el entrenamiento para que aprenda a observar el cielo
con cámaras y telescopios.
Los Grandes Misterios del
Tercer Milenio