Hace Luis Miguel 'cómplices' a sus fans
El intérprete lució cuatro cambios de ropa a lo largo de una hora
con 50 minutos de show.
El cantante agradeció a su público el haberlo acompañado a lo
largo de su carrera
- Si alguien sabe de complicidad ese es Luis Miguel, porque
anoche, en el primer concierto de su Tour Cómplices 2009 en el
Auditorio Nacional, el intérprete logró que los cerca de 10 mil
asistentes cantaran de la mano con él y hasta le perdonaran las
fallas de sonido de su micrófono.
En tono de humildad, el cantante supo reconocer que su éxito se
debe, precisamente, a esta complicidad de sus seguidores, a
quienes agradeció con sus primeras palabras el haberlo
acompañado a lo largo de su carrera.
"Quiero felicitarlos porque juntos llevamos 155 conciertos en el
Auditorio Nacional, y ese es mérito suyo. Han sido un millón y
medio de personas y me siento profundamente agradecido,
porque, a pesar de la crisis global, a ustedes no les hace nada.
"Por eso México es mágico, por eso México es tan especial, y
todos ustedes se merecen un aplauso", señaló al terminar sus
primeras cuatro canciones.
"El Sol" salió al escenario 10 minutos antes de las 21:00 horas y
su aparición hizo estallar las gargantas de las mujeres, cuando
apenas se escuchaban los acordes de "Tu Imaginación".
Su riguroso traje negro no le impidió moverse con energía y
caminar de un lado a otro del escenario para saludar a los
presentes, cuya gran mayoría eran mujeres de todas las edades
y quienes fueron las que más gozaron la nueva imagen del
intérprete.
Al lugar acudieron algunas familias completas y pocos hombres,
y se podía ver a muchos de estos ocupando sus asientos, pues
no todos siguieron de pie el show en sintonía con sus parejas.
La primera señal de complicidad entre cantante y público vendría
apenas con la sexta canción de la noche, "No Me Platiques Más",
cuando el micrófono que llevaba de repente dejó de sonar; con
una mirada Luis Miguel pidió a sus asistentes arreglar la falla, y
de inmediato recibió otro.
Pero el problema seguiría, porque apenas terminó aquella
canción intentó acompañar a sus músicos con "No Sé Tú", pero
el nuevo micrófono tampoco le respondió.
Sin inmutarse, Luis Miguel se acercó a la gente desde el
escenario y, con sus manos, la invitó a seguir cantando, mientras
sus asistentes le pasaban, por fin, un aparato sin fallas.
"Es la primera noche", justificó el, a pesar de todo, siempre
risueño intérprete.
Después de este hecho, Luis Miguel se acercó al borde de su
escenario y saludó de mano a cada una de las personas en la
primera fila, mientras dos guardaespaldas lo vigilaban a un metro
de distancia para evitar que alguien lo jalara.
"Inolvidable", "Bésame Mucho" y "Pensar en Ti" completaron la
primera decena de canciones con un público que coreó cada una
de las propuestas del "Sol".
Otro detalle romántico apareció con "Si Tú Te Atreves", pues el
cantante empuñó un ramo de rosas blancas y regaló una por una
a varias fanáticas de las primeras filas sin dejar de entonar el
tema.
Tras la primera media hora, el cantante salió del escenario para
cambiarse de ropa y regresar a escena, ahora con saco y camisa
blancos, provocando con ello el resurgir de aquellas gargantas
que lo recibieron, al principio, con un sonoro estruendo.
Más sobrio que otras ocasiones, Luis Miguel dejó atrás aquella
imagen que lo hiciera famoso en la que se acariciaba la cabellera
y aquella otra en que levantaba una pierna y se quitaba a medias
su saco; ahora, algo más recatado, apenas regaló a sus
seguidoras un rasgo de sensualidad al aflojarse su negra
corbata.
Sin mostrar gran derroche de espectacularidad, el intérprete
estuvo acompañado de una decena de músicos y dos coristas,
en un escenario con tres pantallas: una al centro y dos a los
costados, con vistosos juegos de luces que le daban vida a la
presentación, pero sin brillar nunca más que el mismo "Sol".
También incluyó varios temas con mariachi, lanzó al público
playeras oficiales de su gira e incluso besó a una niña de unos
10 años que, en hombros de su papá, se aproximó al escenario.

