Los Lobos retrata la corrupción que vive el país, afirma Héctor
Bonilla

Jesús Ochoa, Rafael Sánchez Navarro, Pedro Armendáriz,
Roberto D’Amico y Víctor Trujillo, protagonistas de la obra dirigida
por Héctor Bonilla
Foto: cortesía de la producción
Bajo la dirección de Héctor Bonilla y con las actuaciones de Pedro
Armendáriz, Roberto D’Amico, Jesús Ochoa, Rafael Sánchez
Navarro y Víctor Trujillo, el próximo 19 de enero se estrenará la
pieza teatral Los Lobos, original de Luis Agustoni, quien sitúa
esta historia en la Argentina de los años 40, aunque esta versión
la ubicará en el México actual, y relatará el caso de cinco políticos
corruptos que han cometido un robo millonario a la nación.

En entrevista con La Jornada, Bonilla explica los motivos que lo
llevaron a montar la obra: “No la busqué. Me la trajeron, la leí y
sentí que era imprescindible hacer una adaptación, centrarla en
el quehacer político mexicano, darle vigencia de lo que estamos
viviendo en el país, y de forma congruente”.

Prosiguen: “Quiero hacer incapié en que no se trata de
propaganda para nadie, a pesar de que soy un hombre de ideas
liberales, de izquierda. He pretendido ser objetivo. Evidentemente,
la izquierda de México no es ajena al proceso de corrupción que
hay en el país lo más sano sería denunciarla porque está
viviendo un retroceso brutal que se va a reflejar en las elecciones
de 2009 y 2012”.


















El también actor adelantó que: “Los Lobos no gustará a muchas
personas, porque considero que es importante que en el teatro
se aborde el divorcio de la clase política con la sociedad civil.
Está bien estructurada, va a estar bien interpretada; cumple su
círculo virtuoso, entonces creo, con todo el derecho a
equivocarme, que puede tener éxito.”

El libreto recrea un hecho escandaloso real sucedido en
Argentina en 1940, cuando la compra de terrenos por parte del
ejército en la localidad de El Palomar dio origen a un
enfrentamiento entre políticos y militares. Las opciones fueron
realizar una investigación para hacer transparente la gestión del
gobierno o callar los hechos, a fin de obtener los beneficios de
esa operación ilegal.

A pesar del tema, Bonilla consideró: “El cine y el teatro no
necesariamente deben ser políticos; fundamentalmente, lo que
tenemos que hacer los mexicanos es hacer bien las cosas. Lo
que me aterra de este país es la falta de congruencia.”

Acerca de si existe una contradicción con el trabajo que
desempeñan en la televisión respondieron Héctor Bonilla y Víctor
Trujillo. El primero: “soy el encargado de la puesta en escena y no
tengo ningún nexo con alguna de las televisoras; soy incapaz de
ponerme al servicio de los intereses de alguien. Asumo la
responsabilidad de esta obra con la entera entrega de hacer una
denuncia de lo que me compete, como trabajador del arte, con un
texto que es útil. Mentar madres gratuitamente, no. Críticas a la
televisión se han hecho muchas, por eso mi pésima relación con
las empresas; por eso soy un trabajador bastante eventual de la
televisión en general”.

Por su lado, Trujillo, quien con esta obra regresa al teatro
después de más de tres lustros, afirmó: “Yo trabajo en Televisa,
he trabajado en Tv Azteca, en Canal 40, en Canal 13, en Canal
Once, y quizás pronto lo haga en Milenio Televisión. Nunca he
sido representante ni embajador de esas empresas; sólo he
hecho mi trabajo. Lo que hacía en un canal voy a hacerlo en otro, y
cuando ya no me es posible hacerlo, busco otro lado para hacer
lo mismo. Esto me da una posibilidad de independencia con las
empresas para las que he trabajado. Claro, sabemos que la
situación de los medios de comunicación masiva es
importantísima; únicamente quiero recordarles que en mi
programa El cristal con que se mira se realizó el primer debate en
televisión sobre la ley Televisa, con Denisse Dresser, Raymundo
Riva Palacio, Julio Hernández López y Lorenzo Meyer, no porque
me haya dado permiso la empresa, sino porque me pareció que
era lo menos que se podía hacer, y fue por una cuestión personal.

“Creo que ya no tenemos ese asunto porque cada quien hace su
proyecto, no le estás vendiendo los intestinos a nadie, no le estás
dando las nailon a nadie... estamos aquí con este proyecto
haciendo lo que nos gusta, que dice lo que queremos decir; las
televisoras podrán a ir a ver la obra. Si les gusta o no, qué bueno”.

Víctor Trujillo, además dijo que el estreno de la obra se dará en
“un momento crucial en la historia política de México, ante el
inminente año electoral 2009. Me llena de orgullo estar de vuelta y
junto a este elenco de grandes ligas”.

Los Lobos se desarrolla en un sótano, donde cinco políticos
discuten sobre un asunto de corrupción que los involucra y del
cual quieren salir bien librados, sin importar a quién perjudiquen,
incluso, sobre ellos mismos. Abundan las pasiones, bajezas y
traiciones. La obra, bajo la producción de Showtime y Mary
Carmen Núñez, se presentará el 19 de enero en el teatro Xola,
para luego hacer una gira por varias ciudades, y posteriormente
regresar al DF en abril por una temporada corta.