Jesús Ochoa se pasea con “Los Lobos”
Jesús Ochoa
Satisfecho con el teatro
Ochoa ha disfrutado su estancia en la puesta en escena, que ya
se presentó con éxito en Guadalajara

El actor Jesús Ochoa espera concentrarse en su personaje del
militar José Francisco de la obra de teatro Los Lobos, por lo
menos un año.

Ochoa espera dejar pendientes los proyectos que lleguen a sus
manos para poder cumplir el objetivo de la obra dirigida por
Héctor Bonilla.

La puesta original escrita por Luis Agustoni, la cual se ubica en la
Argentina de la década de los años cuarenta, que relatará el caso
de cinco servidores públicos corruptos que han cometido un robo
millonario a la nación, llegará los próximos 26 y 28 de febrero en
el teatro Las Torres de Ciudad Satélite, Estado de México, en
tanto en Guadalajara la puesta en escena ya se presentó el
pasado martes 27 de enero en el Teatro Diana.

Jesús Ochoa comentó que “creo que es una obra de una gran
oportunidad por no decir oportunista, pero sí es una puesta
necesaria, la adaptación que hizo Bonilla de la obra es la que
necesitaba, a parte que da mucho de qué hablar y el reparto la
hace crecer todavía más”.


















Por el momento, la puesta protagonizada por Pedro Armendáriz,
Roberto D'Amico, Jesús Ochoa, Rafael Sánchez Navarro y Víctor
Trujillo no llegará por completo a la capital, porque además de no
encontrar un teatro, consideran que montar esta puesta en
provincia responde a un respeto por ese público, más que por
una estrategia comercial, de acuerdo con Ochoa. “Era importante
estrenar en provincia, hay que darle otro lugar a ese público y no
sólo ir a lucrar con ellos, es decir ir a esas plazas a recaudar el
dinero que no pudieron hacer en el Distrito Federal”, platicó.

Sobre si siente predilección por las obras que tengan un fuerte
contenido político, el acor aseguró que  “rimeramente me gusta
porque es una obra bien hecha, muy completa y si en ese sentido
se ajusta a la denuncia que presente, no pido más. El reparto,
insisto es bueno. Lo que opino de la clase política lo decimos con
la obra; creo que existe mucha impunidad, la gente no cree en los
políticos, eso es triste”.

A Jesús, pese a ser un texto denso, le divierte mucho, pues goza
de un humor único, especialmente el personaje de su amigo
Pedro Armendáriz. “La obra tiene un humor involuntario muy
especial, porque no se puede hablar en serio de los políticos”,
concluyó Ochoa quien se siente satisfecho por la carga
emocional que inyecta su personaje.