Roberto D'amico en la obra de teatro Lobos
El tema de la crítica política solía ser un tabú dentro de los
medios masivos. Pero primero la prensa, luego el teatro y
finalmente el cine han dado pasos lentos pero seguros hacia una
sociedad donde no exista el temor por expresar las ideas.

Bajo esta bandera de libertad y con un sentido del humor cáustico
e inteligente llega la puesta en escena de Los Lobos, que ayer
ofreció una rueda de prensa donde estuvo presente parte del
elenco: Pedro Armendáriz, Víctor Trujillo, Roberto D’Amico y
Rafael Sánchez Navarro.

Con este grupo de lujo (que se completa con el actor Jesús
Ochoa y la dirección de Héctor Bonilla), la puesta tiene
garantizada una calidad histriónica y una fuerte dosis de crítica a
la política. Los puntos de análisis son varios y los temas invitan al
debate, sin embargo, los actores no adoptan una postura
filosófica. Sorprende la camaradería que existe entre ellos, fruto
de las semanas de intensos ensayos y de compartir trayectos y
vivencias. “Viajamos en un camión”, afirma jocoso Armendáriz,
quien detalla el cariño que le ha tomado a sus compañeros, a
quienes no ve como “lobos”.


















Conociendo al enemigo

“Es un placer para mí hacer la obra, y verla también”, así define
Víctor Trujillo su estadía en Los Lobos. Y es que la puesta en
escena es el regreso del actor y conductor al teatro, y no deja de
agradecer la oportunidad a sus compañeros de incorporarse.
Trujillo hizo además una puntual radiografía sobre la obra y cómo
ésta fascina al mexicano, al punto de que, aunque no está
diseñada para hacer reír, logra arrancar sonrisas del auditorio.

Las explicaciones de Trujillo y D’Amico sobre la obra y la
burocracia son largas, y Pedro Armendáriz no resiste las ganas
de decir, a media rueda de prensa que esto es así “porque los
dos son de tele, y son muy rolleros”, despertando las carcajadas
de los presentes.

Es cierto, el temperamento de los cinco actores se complementa
a la perfección. Bajo el escenario aceptan que les gusta
“chacotear”, pero arriba justifican que la obra se llame Los Lobos.
“Es un tema delicado que hay que retratar con responsabilidad y
hacerlo con el rigor que amerita”, apunta Sánchez Navarro.

Afirman que allí se ve, en su más pura esencia descarnada, a la
política mexicana. Prometen a quienes asistan que no verán a un
político, a un candidato o a un funcionario reflejado. No, no a uno,
sino a todos.

Trincheras personales

Por separado o unidos, cada uno de los artistas ha luchado por la
libertad de expresión y por la posibilidad de criticar a las figuras
del poder. Armendáriz recuerda a diversas cintas que han hecho
retratos crudos sobre la clase política mexicana y los problemas
sociales, mientras que D’Amico alaba el esfuerzo realizado en el
teatro. A pregunta expresa  sobre el porqué en la televisión este
tipo de crítica no se ha popularizado y si sería viable ver una
versión en la pantalla chica de Los Lobos, Trujillo explica que “la
tele es como el hermano lento de los demás medios, le toma
más tiempo aprender las cosas, pero ya se está viendo algo de
crítica”, en tanto que Rafael Sánchez Navarro se entusiasmó con
la idea de ver a la puesta en escena convertida en miniserie y
hasta lanza bocetos de cómo podría ir la trama. La idea, por lo
pronto, ya está.

Los detalles finos

• “Préstame, yo te enseño”. Así le dijo Pedro Armendáriz al
fotógrafo de EL INFORMADOR señalando a su lente. El actor
manipuló la cámara durante unos momentos, ante la divertida
mirada de sus compañeros de reparto.

• “Qué sí se lo merecía”. Así lo dejó claro Armandáriz sobre los
méritos que tenía Arráncame la vida para alcanzar una
nominación al Oscar. Al final, el actor dijo que “bueno, es un
Oscar, no es para tanto”.

• Víctor Trujillo aclaró que cuando alguna función de Los Lobos
cae en viernes, él tiene que dejar la obra para grabar su
programa (El Notifiero con Brozo), y su lugar en la puesta en
escena lo toma Héctor Bonilla. “Pero no es un parche”, aclara
riendo, y afirma que Bonilla es un relevo de lujo.

• Rafael Sánchez Navarro no “soltó prenda” y se negó a revelar
con cuáles proyectos regresará a las pantallas, tanto la chica
como la grande.

Las frases:

“No es una obra para pegarle a una persona o a un partido. Los
Lobos habla parejo de la clase política nacional”
Victor Trujillo

“A mi me dan risa todas las cosas que decimos (sobre el
escenario), es lo que habitualmente escuchamos en los políticos”
Pedro Armedáriz

“La puesta en escena no es un panfleto político ni refleja la
corrupción política de México. Muestra una visión mundial”
Roberto D’Amico

“Cuando uno encuentra lo que el público quiere y se hace con el
respeto que se merece, da resultados”
Rafael Sánchez Navarro