Teodoro llama a Demetrio a su oficina. Le dice que no va aceptar
que le falte el respeto a su sobrina, ya que de lo contrario no la
conoce bien a ella y a él tampoco. Demetrio le asegura que el
respeto que él siente por ella está por encima de cualquier otro
sentimiento que él le tenga y que hará todo lo posible por
recuperar su amor. Teodoro le dice que es muy fácil decir eso
ahora y que perdió su oportunidad. Demetrio le dice que no se lo
tiene que recordar ya que está pagando eso ahora.

Verónica regresa a casa casa/oficina ya recuperada.

Juan y Bety hablan con Helen quien está preocupada por la
desaparición de Carla. Helen le cuenta a Juan lo bien que se está
recuperando Pepe y que fue gracias a Virginia. Juan se
compromete en ayudar a buscar a Carla.


















Juan felicita a Virginia por su buen trabajo con lo del fideicomiso.
Juan también le cuenta esto a Teodoro, Sarah y Leti aunque ellos
no creen mucho en esto.

Teodoro está preocupado por la mala situación que están
atravesando en el banco.

Miranda se entrevista con Toña; le cuenta toda la verdad y le pide
que la ayude. Toña hará todo lo posible en ayudarla siempre y
cuando no vaya en contra de los deseos de sus patrones.
Miranda acepta.


















Jacinto llama a Demetrio para informarle que se casará con
Yadira y le pide que Verónica y Demetrio sean los padrinos de la
boda. Demetrio le dice que Verónica no está con él y le sugiere
que él mismo la llame y se lo pida. Demetrio le da el teléfono y
Jacinto se anima a llamarla ya que según él ella es muy buena.

El Padre Williams le dice a Jacinto que no los casará hasta que
Yadira comprenda realmente la importancia del matrimonio. Le
dice a Jacinto que le diga a Yadira que lo venga a ver para hablar
con ella y cambiarle todas las ideas erróneas que la gente tiene
sobre lo que es el matrimonio.

Santiago tiene a Carla en un apartamento y la tiene encargada de
entregar una mercancía.

Demetrio está en el hotel y entre sus papeles se encuentra con
los exámenes que le hicieron a Verónica en la clínica, los cuales
él no había leído. El examen dice: la paciente presenta un
embarazo de cuatro semanas. Demetrio muy contento dice:
“Verónica y yo vamos a tener un hijo, un hijo, Verónica y yo vamos
a tener un hijo”.

Demetrio llama por teléfono a Verónica. Al principio Demetrio no
le habla pero después lo hace y le dice que necesita hablar con
ella , que por favor no le vaya a colgar. Verónica le dice que no lo
hará (colgar el teléfono). Demetrio se sorprende y ella le pregunta
que si acaso debería. Demetrio le dice que como le tienen
prohibido hablar con ella... Ella pregunta quién. Demetrio le dice
que el médico se lo prohibió ya que las últimas veces que él la
vio, ella se alteró tanto. Verónica le dice que tiene que entender
por lo que le pasó a ella. Demetrio le pregunta que ella no cree
que fue él, verdad? Verónica le dice que eso sólo él lo sabe y que
por qué quiere seguir haciéndole daño. Demetrio le contesta que
ni queriendo le pudo hacer daño por lo tanto que la quiere y que la
llama porque necesita hablar con ella. Verónica le pregunta que
si es de negocios y Demetrio le dice que entre otras cosas.
Verónica le dice que lo espera mañana en la oficina. Antes de
cerrar Demetrio le dice que la quiere.

Demetrio se dice a sí mismo: “La primera vez no pudo ser, ya se
notaría. Además el papel dice cuatro semanas, pero ella todavía
estaba allí.”

Francisco llega a la habitación de Demetrio quien queda muy
sorprendido de verlo. Demetrio le pregunta si es que acaso se
cansó de que Demetrio lo dejara solo trabajando. Francisco dice
que no es eso y le pregunta si sabe dónde está Irma.

Demetrio lo lleva a la oficina de Verónica. Preguntan por Irma
quien es la decoradora y tiene su propia oficina. Irma le dice a
Demetrio que por qué lo trajo y Demetrio le contesta que es
porque él está pasando por lo mismo y lo comprende. Irma tiene
mucho miedo de hablar con Francisco. Demetrio le pide que por
favor lo escuche solamente y que cualquier cosa Demetrio va
estar afuera. Francisco le pregunta a Irma por qué lo dejó y se va
poniendo muy violento. Demetrio entra y los separa, se lleva a
Francisco y le dice que le advirtió que no se comportara de esa
manera. Demetrio se disculpa con Irma.

Después Demetrio está en la oficina de Verónica. Verónica entra
luego. Demetrio le pregunta que si entre todos los exámenes que
le hicieron a ella cuando estaba en el hospital no notó algo
extraño, algo fuera de lo común que le llamara la atención.
Verónica le dice que no; Demetrio le entrega los exámenes.
Verónica le dice que muchas gracias por traérselos pero ni
siquiera los lee. Demetrio le pregunta que si en verdad ella no
sabe lo que tiene. Verónica le responde que no tiene nada y que
por eso ella está tranquila. Demetrio le comenta que hay algo ahí
que a él si lo inquieta. Verónica le pregunta que qué es lo que lo
inquieta. Demetrio le dice que si no se le antoja algo: un helado o
un pastel de chocolate porque a él de repente sí y que están
embarazados. Verónica le dice que ya lo sabía.


Verónica le dice a Demetrio que sí está embarazada y eso es lo
más importante y único que cuenta en su vida. Demetrio le
pregunta si entonces él ya no es importante aun siendo el padre
del niño y que ellos pueden ser felices ya que ella todavía lo
quiere. Verónica le responde que ella ya lo tiene todo para ser
feliz y que además él pensó que ella podría matar a un hijo de
ella y así no se puede ser feliz.

Jacinto llama a Verónica; le cuenta lo de su matrimonio con
Yadira; le pide que sea la madrina de la boda y Verónica acepta.
Cuando cierra el teléfono, Verónica le dice a Demetrio que se
alegra de haberse regresado de la hacienda ya que allá nadie la
quería. Demetrio la desmiente al decirle que todo el mundo la
quiere y él la adora. Demetrio le pide que le dé la oportunidad de
demostrarle que puede ser un buen marido y padre ya que él la
quiere a ella y ella también lo quiere a él. Ella le dice que él tuvo
muchas oportunidades y nunca fue capaz de aprovechar ninguna
sola y que con lo de ser papá, no cree que sirva; para eso está
ella y es suficiente. Demetrio le pregunta si no le parece que sea
importante que esa criatura viva con sus padres unidos. Ella le
responde que claro que es importante cuando el hijo está hecho
con amor, pero en este caso fue con odio y venganza. Demetrio le
dice que por qué le sigue echando eso en cara; él también sufrió
y ella al igual que él saben lo que es crecer sin sus padres; que
no le nieguen esa oportunidad a su hijo. Verónica contesta que
ella no lo entiende ya que él nunca quiso tener un hijo con ella y
por qué viene ahora a reclamar algo que nunca ha querido; que
cuando vivían juntos, él no la quería ni tocar; que qué le pasa
ahora; por qué tanta urgencia en querer a su hijo si nunca lo ha
querido. Demetrio le dice que el quiere a ese bebé con toda su
alma. Verónica le responde que si quiere un hijo, que lo tenga
con su amante. Demetrio se levanta disgustado y le dice que está
muy equivocada si piensa que le va quitar a su hijo.

Verónica queda un poco angustiada/llorosa y llega Bety. Bety le
jura que ella no le dijo nada a Demetrio y Verónica le contesta que
lo más seguro es que alguna enfermera se lo dijo a Demetrio.
Verónica le cuenta lo sucedido y que le pedirá a Juan que le
permita decirle a Demetrio que el hijo que ella espera es de Juan.

Teodoro anuncia a Leti, Sarah y Juan que ya es hora que
comiencen a abrirse para con Virginia ya que a pesar de los
errores que ha cometido, también ha hecho cosas buenas como
decir el paradero de Verónica y la recuperación de Pepe. Sarah se
niega a perdonar a Virginia.

Teodoro habla con Virginia. Virginia le dice que hizo todo por Juan
y que lamentablemente se vio perjudicada Verónica, Demetrio,
Juan e inclusive ella. Le confiesa a Teodoro que ella fue la que
tuvo el aborto.

Verónica va a la oficina de Juan para preguntarle qué se necesita
ella para anular su matrimonio. Juan le recuerda que él le ofreció
ser su primo, amigo, hermano, esposo y hasta amante. Verónica
le dice que no ha olvidado; es más, soñó con eso pero sólo lo
podrá querer como primo. Juan se comprometió gustosamente
en averiguar los requisitos para la anulación del matrimonio.
(Verónica en ningún momento le comenta lo del embarazo ni le
pide que finja como padre de la criatura.)

El detective Téllez va a la oficina de Teodoro. Le muestra el
expediente clínico de Virginia de cuando se hizo el aborto.
Teodoro dice que ella es capaz de inspirar lástima hasta en una
piedra para que se haga su voluntad. El detective Téllez también
le informa a Teodoro que vio a Virginia visitar a Donato, uno de los
narcotraficantes más peligrosos.

Virginia habla con Santiago para convencerlo de que Carla
regrese a su casa. De esta manera, Virginia culminaría su
campaña para mejorar su imagen y reinvindicarse con su familia.
Santiago no está muy de acuerdo pero acepta cuando Virginia le
recuerda que si no mejora su imagen, le podrían quitar el
fideicomiso.

Como Irma no quiere atender a Francisco, Francisco penetra en
la noche en casa de Verónica y llega al cuarto de Irma. Verónica lo
sorprende y sin despertar a Irma hace que se vaya Francisco.
Francisco le pide que no comente esto con nadie y que mañana
le explicará.

En la mañana, Verónica le comenta a Irma lo sucedido en la
noche con Francisco y lo tierno que se veía contemplándola y con
lágrimas en los ojos. Irma está sorprendida. Dice Verónica que él
la conmovió tanto que ni siquiera discutió mucho con él por haber
entrado. Gildarda le dice que no se deje convencer tan fácilmente
ya que esos hombres nunca cambian y tan pronto regrese a
Pueblo Alegre, todo será igual.

Demetrio está desayunando con Francisco. Francisco le confiesa
lo que hizo en la noche y le dice que entró con la intención de
matar a Irma pero al verla se dio cuenta de lo tanto que la quiere.
Francisco también le dice que están viviendo con Belot. Demetrio
niega esto. Miranda llega para informarle a Demetrio que saldrá
del hotel ya que ha conseguido un apartamento; le da su nueva
dirección y le pide a Demetrio que esté en contacto con ella.

Demetrio va al nuevo apartamento de Miranda y le pide que aclare
su situación con Verónica. Miranda le dice que todavía ya que
quiere ganarse su afecto y necesita tiempo. Demetrio le dice que
necesita aclararlo cuanto antes porque Verónica sigue creyendo
que existe algo entre él y Miranda.

Virginia va a la oficina de Teodoro para decirle que Carla ya
regresó a su casa. Teodoro la cuestiona sobre los medios que
utilizó para encontrarla. Virginia le dice que Pepe y Carla le
confesaron a Santiago que los estaban chantajeando por el robo
que cometieron para conseguir dinero para las drogas. Teodoro
queda preocupado por haber involucrado a Virginia en todo ese
ambiente y le pide que le conteste algo con sinceridad: qué tiene
ella que ver con Donato?

Virginia justifica su visita a Donato argumentando que es parte de
la labor que realiza por lo del fideicomiso ya que a pesar de ser
riesgoso, lo hace para reinvindicarse con la familia y que sepan
que ella es capaz de hacer cosas buenas. Teodoro se arrepiente
de haberle dado el fideicomiso por el peligro que corre Virginia y
de inmediato pondrá el fideicomiso en manos de otra persona.

Virginia habla con Santiago para que Carla regrese a su casa.
Según Santiago, Carla ya le pertenece a Donato y no hay nada
que hacer porque Donato jamás la soltará por temor a que hable.
Virginia le dice que tendrán que hacer algo, de lo contrario
perderán el dinero del fideicomiso. Virginia sugiere que le roben
Carla a Donato para que ella regrese a su casa y si Carla quiere,
que se fugue después pero por lo menos Virginia quedará bien
ante su familia. Además, Virginia ya ha puesto todo de su parte
para mantener el fideicomiso y ahora falta que Santiago haga
algo.

Demetrio le sugiere a Miranda que se acerque a Verónica por
medio de Irma, ya que la puede contratar para que le decore su
nuevo apartamento. Miranda hace una cita con Irma. Irma la
reconoce como la mujer que acompañó a Demetrio a la
premiación y de la cual Verónica estaba muy celosa. Miranda le
aseguró que Verónica no tiene porqué estarlo; ya que fue pura
casualidad el hecho de que ella acompañara a Demetrio a la
premiación. Irma quedó complacida con esto y aceptó el trabajo.
Miranda le comenta que Demetrio la recomendó como
decoradora, que Verónica es socia de la compañía, que Irma
decoró la hacienda de Demetrio y que Verónica es esposa de
Demetrio. Al Irma preguntarle desde cuándo conoce a Demetrio,
Miranda responde que ella tiene conocimiento de Verónica desde
antes que ella se fuera a Europa.

Francisco almuerza con Irma. Este almuerzo no llega a nada ya
que a pesar que Francisco le pide perdón y le dice que no
descansará hasta que ella regrese con él, él se violenta en el
restaurante y ella se va asustada.

Verónica llega a casa de los Fernández-Negrete para almorzar.
Mientras platica con Leti y Sarah en el jardín, Demetrio llegue a la
par que Teodoro y le pide que hablen a solas. Demetrio le
comunica lo del embarazo de Verónica y le pide ayuda. Teodoro
se la niega en base a que su matrimonio fue una farsa, abusó de
Verónica y Teodoro corre a Demetrio de la casa. Demetrio le
suplica que lo escuche; le dice que jamás abusó de ella. Teodoro
le pregunta por qué se casó con ella si la odiaba por pensar que
había sido la mujer de su hermano y la que lo llevó a la muerte.
Demetrio le contesta que él no odiaba a Verónica, sino a esa
mujer; que se casó con ella porque la adoraba y que jamás forzó
a Verónica; que las veces que tuvieron relaciones fue maravilloso
en especial la noche de bodas. Teodoro le contesta que más le
vale ya que sería el colmo que ni siquiera hubiesen tenido
relaciones esa noche. Teodoro le niega la ayuda y Demetrio le
dice que Teodoro es el único que puede hacer algo por ellos.
Teodoro le pregunta a Demetrio qué piensa Verónica y éste le
contesta que Verónica no quiere nada. En ese momento, entra
Juan y dice que el hijo que Verónica espera es de él. Demetrio se
enoja y le exige que desmienta lo que ha dicho de lo contrario....
Teodoro les pide que se calmen; Demetrio le dice que no es
cierto ya que ese hijo es de él (Demetrio). Teodoro le pide a Juan
que se explique bien; Juan responde que ese hijo es de él y no
tiene nada más que decir. Entran en discusión, las mujeres
escuchan los gritos; Verónica entra a la biblioteca y les pregunta
qué es lo que tienen que preguntarle a ella. Teodoro le explica
que ellos le han dicho que ella está embarazada. Ella lo confirma
y sarcásticamente le agradece a Demetrio por haberse
adelantado con la noticia. Teodoro le dice que tanto Demetrio
como Juan alegan ser los padres. Verónica queda totalmente
sorprendida ante esto y les dice que no es ni de uno ni del otro ya
que sólo es de ella y le advierte a Demetrio en especial que ella
sola lo criará. Verónica se va; Demetrio la sigue y tras él Juan.
Demetrio no alcanza a Verónica. Demetrio le da un golpe a Juan
ya que esa situación no puede continuar; Juan le regresa el
golpe; Teodoro los trata de separar pero como se le hace difícil;
Teodoro le da un golpe a Demetrio y otro a Juan para que se
calmen. Después todos entran a la casa y Leti ayuda a Demetrio
con una bolsa de hielo para los golpes de la cara. Teodoro les
reprocha el comportamiento de ambos ya que por culpa de ellos
Verónica se fue muy alterada. Leti agrega eso no es conveniente
ahora que Verónica está embarazada. Demetrio le dice que tiene
razón y por eso él cuidará de Verónica; Juan le dice que no tiene
nada que hacer y empieza a alterarse; Teodoro amenaza a Juan
con darle otro golpe si no se calma.

Francisco le pide a Verónica que lo ayude a reconciliarse con
Irma. Verónica le dice que para empezar él tiene que aceptar que
Irma se fue de su lado por su culpa y maltratos verbales.
Francisco le pide que le permita hablar con Irma y que le pedirá
perdón.

Sarah y Leti están muy contentas con lo del embarazo de
Verónica. Leti asegura que Verónica es capaz de criar a su hijo
por sí sola. Sarah sugiere que Verónica deje a un lado su orgullo
y le dé los derechos que le correspondan al padre de su hijo. Leti
dice que no cree que Verónica sea capaz de mentirle en algo así
a Demetrio, a pesar que Demetrio se lo merezca.

Francisco está en la oficina platicando con Verónica ya que Irma
está fuera de la oficina con Miranda

(por cierto, Verónica quedó sorprendida al enterarse que Irma
estaba con Miranda). Belot regresa y Verónica le da un abrazo.
Demetrio entra y los ve; detrás de Demetrio entra Juan.

En la oficina de Verónica están: Verónica, Belot, Francisco, Juan y
Demetrio. Verónica pregunta qué hacen Juan y Demetrio allí. Juan
responde que Demetrio quiso seguirla. Demetrio agrega que sí
pero que por lo visto llegaron en mal momento y pregunta si
interrumpieron algo. Francisco sale de la oficina ante la situación.
Belot le recuerda que ese es su negocio y Verónica es su socia
por lo que no tiene que darle ninguna explicación. Verónica lo
afirma y le dice que no tiene nada que reclamar. Demetrio le
recuerda que ella es su esposa. Juan añade que Demetrio quería
aclarar algo. Demetrio le pide que le dé una explicación, que le
diga que no es cierto. Verónica señala que no tiene que darle
explicaciones de nada y que por favor se vaya. Juan trata de
interferir y Verónica le dice que no se meta ya que ese es algo
entre Demetrio y ella. Juan sale pero le dice a Demetrio que lo
espera afuera. Demetrio le dice que no él no se irá a ninguna
parte; le pide que por favor le dé la oportunidad de formar una
familia. Verónica calla y Demetrio le pregunta: “¿o sea que es
cierto; el hijo es de Juan?, ¿o sea que la digna de Verónica va a
tener un hijo fuera de matrimonio?” Verónica le aclara que ella
tendrá un hijo y ese hijo es de ella y de nadie más. Belot le dice a
Demetrio que ya está bueno; Demetrio está por irse pero le dice a
Belot que no olvide que ella sigue siendo su esposa. Belot le
contesta que no fue él el primero en olvidarlo. Demetrio se
regresa y está a punto de pegarle a Belot. Verónica los detiene.
Verónica le dice a Demetrio que si él la hubiese tratado como una
esposa, nada de esto estuviera pasando pero desgraciadamente
no fue así por lo que le haga el favor de irse. Demetrio sale.

Cuando Demetrio sale, Juan lo está esperando en la calle.
Empiezan a pelear, pero ambos se detienen por cuenta propia y
hasta se ríen de sí mismos. Deciden ir a tomar unos tragos para
conversar. Están en un bar y Juan insiste en que ese hijo es de él
y que Demetrio se debe alejar. Demetrio está seguro que el hijo
que Verónica espera es de él y él jamás volverá a dudar de
Verónica. Demetrio está seguro porque él sabe que Verónica
jamás tendrá relaciones con un hombre al que ella no ama. Juan
está pasado de tragos y Demetrio se cansa de esa conversación,
por lo que Demetrio se va.

Belot recibe una llamada telefónica de uno de sus trabajadores
de Pueblo Alegre en la que le informan que un temporal se
acerca y que necesitarán ayuda. Jacinto también está con el
trabajador de Belot y le pide que por favor le avise a Demetrio,
porque las líneas telefónicas están mal y no se han podido
comunicar con Demetrio. Belot les dice que él saldrá de
inmediato para allá y llevará medicinas, ropa y alimentos.

Verónica e Irma preparan todo lo que llevarán para la gente de
Pueblo Alegre. Verónica pasa por la oficina de Teodoro para
decirle que se irá a Pueblo Alegre. A Teodoro no le agrada la idea
por el estado en que ella se encuentra, pero no logran
convencerla para que no vaya a Pueblo Alegre. Teodoro le
pregunta a Verónica por qué si el hijo que espera es de Demetrio,
le da falsas esperanzas a Juan. Ella le responde que está
confundida; que quiere mucho a Juan pero sabe que no pasará
de ahí; que lo hace por todo el daño que Demetrio le hizo a ella y
por lo que ella tuvo que pasar. Verónica reclama el hecho que
pareciera que a todo el mundo se le olvidó eso y resulta que
ahora la víctima es Demetrio y todos lo quieren a él y ella es la
mala. Según ella eso no está bien y él tiene que pagar lo que
hizo. Teodoro reconoce que ella tiene la razón pero en el fondo no
está bien la venganza y no se vale que Demetrio dude que él sea
el padre. Verónica acepta que la venganza no es buena pero no lo
puede evitar y se justifica al decir que Demetrio no puede saber
que es su hijo porque ella nunca se lo ha dicho. Teodoro le dice
que ella tampoco le ha dicho que no es de Juan. Verónica señala
que su hijo no tiene padre. Teodoro le contesta que es una necia.
Ella comenta que ni loca volverá con Demetrio.

Francisco y Demetrio están desayunando en el hotel cuando llega
Belot. Demetrio se disgusta al verlo, pero Belot le dice que se
tranquilice porque vino por otro asunto. Belot le informa sobre la
llamada que recibió de Pueblo Alegre diciendo del mal tiempo
que se les avecinda y que Jacinto le pidió que le informara a
Demetrio porque tenían problemas con las comunicaciones.
Belot les dice que él está preparando todo para regresarse a
Pueblo Alegre. Francisco y Demetrio harán lo mismo, por lo que
se levantan de la mesa y dejan a Belot con la cuenta del
desayuno.

Francisco y Demetrio también se preparan para ir a Pueblo
Alegre. Demetrio informa en la recepción del hotel que él se irá
por unos días pero pide que le dejen la cuenta abierta porque
dejará unas cosas en la habitación.

Cuando Demetrio y Francisco van saliendo del hotel, se
encuentran con Virginia en el lobby. Francisco comienza a
alterarse con Virginia y la llama atrevida. Demetrio se interpone y
trata de calmar a Francisco y éste lo empuja y le pregunta si
acaso no recuerda quién es ella y que causó la muerte de su
hermano. Demetrio le dice que claro que sí pero no es el
momento ni el lugar y ellos tienen otras cosas que hacer.
Francisco se va al igual que Demetrio, pero antes Demetrio le
dice a Virginia que: él sabe a qué vino ella; él la conoce; ya le
advirtió que no se metiera con él; él no sabe cuándo ni cómo pero
algún día ella se lo va a pagar.

Virginia llega alteradísima al apartamento de Santiago y le cuenta
el encuentro que tuvo con Francisco. Virginia culpa a Verónica de
todo por lo que deben encontrar una forma de acabar con ella o
por lo menos con el hijo que espera.

Francisco y Demetrio están en el carro y Francisco llama a Irma
para que vaya a Pueblo Alegre con él para ayudarlo. Ella le
contesta que ella va a Pueblo Alegre pero no con él; además, el
doctor es él. Francisco se disgusta y le advierte que si algo le
sucede a él, le quedará en su conciencia.

Verónica, Irma y Belot viajan hacia Pueblo Alegre en la avioneta de
Teodoro. Hay una fuerte lluvia pero llegan bien.

Demetrio y Francisco llegan al hangar y piden al capitán que los
lleven a Pueblo Alegre en un helicóptero. El capitán les dice que
es imposible por la fuerte lluvia y vientos que cae en ese
momento. Demetrio sugiere entonces una avioneta pero el
capitán les dice que no hay disponibles para rentar y la única
opción es que alquilen un jeep y se vayan por carretera. Demetrio
y Francisco lo hacen. Demetrio tiene muy poca visibilidad para
manejar; el jeep cae en un río o quebrada y se voltea. Ambos
logran salir pero se los lleva la corriente aunque a mi parecer
estaban conscientes los dos y tratando de evitar que se los
llevara la corriente. El accidente ocurre en la noche.

Juan le confirma a Leti y Sarah que el hijo que espera Verónica es
de él. Virginia lo escucha y le pide explicaciones. Él le dice que no
tiene que darle explicaciones y le pide a Sarah y Leti que lo dejen
a solas. Virginia le dice que nunca le dará el divorcio. Juan
responde que no se lo tiene que pedir como Verónica y él se
quieren, tan pronto se anule el matrimonio, se casarán. Virginia lo
amenaza diciendo que no se saldrán con la suya y todavía no la
conocen en serio y ya sabrán quién es ella.

Miranda llama a Toña para pedirle noticias de Verónica. Toña le
cuenta lo del embarazo. Miranda queda muy contenta. Miranda
llama a Demetrio al hotel y se entera que ya se fue. Luego llama a
la oficina de Verónica y Vivian, su secretaria, le informa que salió
de viaje a Pueblo Alegre con Belot e Irma por la situación que se
está viviendo allá. Miranda queda muy preocupada y va a casa de
los Fernández-Negrete.

Virginia saca una copia del recibo que el banco le entregó a
Terrazas y pide en un centro de fotocopiado que lo envíen por fax
a una lista de teléfonos.

Todos los damnificados y heridos se están refugiando en la
iglesia. Belot, Verónica e Irma van donde el Padre Williams para
entregar lo que trajeron y ayudar. Como ni Demetrio ni Francisco
han llegado, Irma comienza a ayudar a los heridos. Buscan los
medicamentos que tenía Francisco en el consultorio y por suerte
Francisco tenía bastantes. Irma ruega que Francisco llegue
pronto.

Juan le pregunta a Virginia si ya recibió el citatorio del Tribunal
Eclesiástico y le dice que será un juicio como cualquier otro y
mejor para él si ella se declara en rebeldía. Ella señala que dirá
toda la verdad en el juicio y lo probará; hará que todo México se
entere de lo que sucede en esa casa; si quiere la anulación,
tendrá que atenerse a las consecuencias.

Teodoro comenta con José lo preocupado que está por la
situación en que se encuentra Virginia, lidiando con
narcotraficantes. Le informa a José que debido a las
circunstancias y prestigio de la familia, le está haciendo ver a
Virginia que le cree todo lo que le dice. Teodoro se arrepiente de
haberle entregado el fideicomiso porque no le tiene confianza. La
única razón por la que no se lo ha quitado es para ver hasta
dónde es capaz de llegar y qué planea hacer; según Teodoro, de
esa manera la puede vigilar y tarde o temprano caerá en algo que
la comprometerá. Le dice a José que ya la tiene vigilada y le han
pasado información que Virginia nunca le diría.

Maru, secretaria de Teodoro, lo llama a la casa para informarle
que Teodoro recibió un correo electrónico solicitando que se
comunique con el Correo Interno de Prensa Bancaria y
Financiera. Teodoro le dice que llamará mañana ya que debe ser
algo relacionado con la caída del dólar.

Virginia llega alteradísima donde Teodoro por lo del citatorio; ya
que según ella es una traición. Virginia le dice que miles de veces
ha tenido relaciones con Juan, inclusive después del matrimonio
y reclama que ahora Juan quiera anular el matrimonio. Ella
admite haber sido una inconsciente y haber hecho mucho daño
por su amor a Juan pero está preocupada ya que ahora quien la
va a querer después que Juan la abandone. Teodoro le reclama
por qué no pensó eso después de haber sido la mujer de
Ricardo Platas. Ella le dice que de todas manera ellos no se lo
hubieran dicho a nadie. Teodoro le dice que es cierto por la
reputación ya que es más importante que el dinero; a él le dolería
perder todo su dinero, pero preferiría eso antes de manchar el
nombre de su familia.. Virginia le ruega que la ayude en nombre
de su abuelita; Teodoro le dice que no se lo merece y le pregunta
que qué le promete ahora a cambio. Virginia le dice que lo que él
le pida y sugiere decirle a la gente que van a construir su propia
casa y Virginia y Juan se vayan y después Juan la deje y ella le
dará la libertad. Teodoro le dice que no tiene por qué ayudarla.
Virginia le pide que entonces lo haga por su reputación ya que
Teodoro no quiere hacerlo por su madre o abuela. Ella le
comenta que en todas las familias hay algo que ocultar; Teodoro
le responde que él no tiene nada que ocultar; ella le dice que
ahora sí hay algo. Lo más que puede hacer Teodoro es hablar
con Juan para corroborar lo que ella ha dicho pero Juan mismo
tomará sus decisiones. Él prometió cuidarla como hija y padre y
lo seguirá haciendo, pero no como esposa de Juan ya que ella ya
tomó su decisión de casarse y esa decisión es de ella y Juan y él
no interviene en eso. Virginia le reprocha que nunca pensó que le
fallaría así y le pregunta que qué tal si su marido no fuese Juan.
Teodoro le recuerda que fue ella quien se empeñó en que fuera
Juan.

Como Verónica pasó un momento por la hacienda cuando llegó a
Pueblo Alegre y le informó al profesor, Yadira y Jacinto que
Demetrio y Francisco ya venían en camino, Jacinto fue en la
noche con unos hombres a buscarlos porque estaban tardando
mucho. Los hombres encuentran el jeep volcado. Los hombres y
Jacinto van a la iglesia donde están los damnificados, el Padre
Williams y Verónica ayudando y Jacinto le dice al Padre Williams
que su patrón Demetrio y el Dr. Moguel están muertos. Verónica
escucha la noticia y queda sorprendida-triste.

El Padre Williams lleva a un lado a Jacinto y lo cuestiona sobre
cómo llegó a la conclusión de que Demetrio y Francisco están
muertos. Jacinto le explica que la lluvia arrasó con todos los
caminos y no queda nada. Verónica va donde ellos y le pide a
Jacinto que le diga la verdad. Jacinto les informa que encontraron
el jeep donde posiblemente viajaban Demetrio y Francisco y
creen que iban allí porque aparecieron las maletas de Demetrio,
la cuales él conoce muy bien. Belot trata de animarla al decirle
que eso no significa nada ya que todavía no han encontrado los
cuerpos y pueden estar vivos. También le dice a Verónica que tan
sólo tiene que pedírselo, él irá inmediatamente en busca de
Demetrio. Ella le dice que no. Jacinto y los demás quieren seguir
buscando a Demetrio y Francisco pero el Padre les dice que no
porque no quiere más muertos.

Miranda en casa de los Fernández-Negrete habla con Teodoro,
Sarah, Leti y José. Antes que nada, Sarah le pide disculpas a
Miranda por no haber cuidado como debe ser a Verónica. Ella le
responde que hizo un buen trabajo ya que es una mujer fuerte y
noble lo que significa que la educaron muy bien. Miranda está
preocupada porque Verónica se ha ido y no sabe a dónde.
Teodoro le indica que sólo se fue un tiempo para ayudar a los
damnificados del ciclón que está pasando por Pueblo Alegre y no
tiene por qué preocuparse porque la avioneta ya hasta regresó
bien a México; además tiene entendido que la hacienda está en lo
alto por lo que no se debe inundar. Ella quiere ir ahora que más
la puede necesitar ya que está embarazada. Sarah le dice que
sería un buen momento. Teodoro le facilitará su avioneta para
que viaje en la mañana a Pueblo Alegre.

Verónica sale cargando un bebé en brazos cuyos padres están
muy graves. Le pide a Diosito que salve a los padres de esa
criatura a la que todavía le falta mucho camino que recorrer.
Verónica dice llorando: “Diosito por favor no seas injusto, no
dejes que se mueran los papás de esta niña. ¿Demetrio, dónde
estás? Te necesito mucho. No sé en qué momento dejamos que
nuestra relación llegara a tanto y a tan feos extremos. Haría lo que
fuera porque que estuvieras conmigo. Diosito, yo te juro que si
dejas que los papás de esta niña vivan, voy a dejar a un lado todo
mis odios, todo el rencor que le tengo a Demetrio. Yo lo amo con
toda mi alma, lo amo con todo mi corazón. No sé por qué mi
cabeza siempre me dice que no, pues no puedo con todo lo que
he hecho. Y tú, Demetrio, donde quiera que estés: perdóname,
perdóname, ahora me doy cuenta que te necesito, que te
necesitamos, nuestro hijo no puede crecer sin un padre,
perdóname donde quiera que estés, perdóname.”

Verónica trata de consolar a Irma que no puede creer que le haya
afectado tanto la noticia de Francisco ya que creía que ya no lo
quería. Irma se siente culpable de todo ya que por ella haberse
ido a México, Francisco tuvo que ir detrás de ella y no estaba allí
cuidando a los enfermos y tuvo el accidente. Verónica le recuerda
que si no hubiese sido por los maltratos de Francisco, Irma
nunca hubiese tenido que irse. Verónica trata de consolarla,
recodándole que todavía tienen una esperanza. Irma le pregunta
que si en caso de Demetrio estar vivo, si seguiría decidida en no
volver con él. Verónica le responde que lo ama con todo el alma,
que Dios sabe cuánto lo quiere y que si Dios les hace el milagro,
por supuesto que vuelve con él, que él es el padre de su hijo.

En la mañana siguiente, Jacinto, Belot y los trabajadores salen a
caballo y en el Jeep en busca de Demetrio y Francisco. Belot le
dice a Jacinto que sea positivo y que aparecerán. Más tarde
todavía no los han encontrado; Jacinto hasta revisó entre los
cadáveres pero no los encontró. Belot le dice que eso es bueno.

Demetrio está siendo arroyado por la corriente del río pero logra
sostenerse de una rama y salir del río muy cansado. Más tarde
cuando despierta, se levanta para buscar a Francisco. A Demetrio
sangra en la cara. Demetrio encuentra a Francisco recostado de
unas rocas. A Francisco le está sangrando su pierna derecha y le
pide a Demetrio que le haga un torniquete y busque ayuda.
Demetrio le dice que él ya ha estado por esa área con Yadira y él
no sabe cómo salir de allí y no lo dejará solo. Demetrio lo lleva a
un refugio que conoció con Yadira; es el lugar en la sierra donde
él quería llevarse a Verónica para que no escapara. Llegan allí y
Francisco se recuesta sobre un tapete. Por suerte, hay agua,
lámparas, sábanas, etc. las cuales Yadira llevó allí para cuando
él fuera con Verónica. Demetrio dice que eso pareciera una burla
del destino y teme morir allí ya que nadie los encontrará.
Francisco tiene una fiebre muy alta e insiste en que Demetrio
busque ayuda. Demetrio le dice que como no hay mucha agua;
irá a buscar más y marcará el camino. Cuando Demetrio regresa,
Francisco se está debilitando y sigue con fiebre.

Mientras Juan se está bañando, Virginia entra a su cuarto y se
mete en la cama. Cuando Teodoro entra a la habitación para
hablar con Juan, Virginia sale de entre las sábanas para que
Teodoro la vea. Teodoro se disgusta y le dice a Juan que lo
esperará en la Biblioteca. Más tarde discute con Juan y Juan no
puede creer que ellos estén peleando porque Teodoro ha creído
en Virginia. Juan lo pone al tanto sobre su relación con Virginia; le
dice que sólo ha estado con ella una vez y fue antes del
matrimonio y que ella se la pasa metiéndose en su cuarto y él
sacándola tantas veces ella se meta. Juan no le había dicho eso
antes porque es muy feo y de ahora en adelante tendrá que
trancar su puerta.

Como hay muchos heridos que no han podido llegar a la iglesia,
Verónica le pide un camión pequeño (ya que no hay carro) al
Profesor Aguirre para rescatarlos. El profesor le dice que
lamentablemente no la puede acompañar por su condición, ya
que lo que haría es estorbar. Verónica va con la empleada de
Irma y ésta le sugiere que se lleven a Yadira que conoce bien los
caminos. Yadira acepta de inmediato. El Padre Williams también
pide a uno de los hombres que están en la iglesia que las
acompañen. En uno de los pueblos que llegan, Verónica se
encuentra con Gildarda. Gildarda le informa que todos los de su
familia están bien, pero que el papá de la Mosita se murió. Yadira
le pide a la empleada de Irma que le diga a Verónica de un lugar
cerca del río donde podrían haber más personas; Yadira no le
quiere decir directamente a Verónica por temor a que no le crea.
La sirvienta de Irma la convence para que hable con Verónica ya
que ella misma quería que Yadira viniera. Cuando Yadira le hace
el comentario a Verónica, Verónica le hace caso de inmediato.
Cuando caminan a orillas del río, Yadira ve unas manchas de
sangre sobre unas rocas. Verónica dice que está segura que
ellos están cerca y que lo más seguro es que esa sangre sea de
Demetrio. Yadira le dice que ella sabe de un refugio cerca en el
que ella ha estado con Demetrio y de seguro él fue para allá.
Verónica le dice a la sirvienta de Irma que se hagan cargo de los
heridos mientras ella va con Yadira. Yadira le dice que para llegar
al refugio, pueden irse en el camión y después caminar lo que les
reste.

Miranda llega a la hacienda. Al preguntar por Verónica, le
informan que todos están en la iglesia ayudando. Después
pregunta por Demetrio y le comunican que él nunca llegó.
Miranda y su secretaria irán a la parroquia para ayudar.

En el periódico sale en primer plana: “Teodoro Fernández-
Negrete es otro lavador de dinero.” Virginia está muy satisfecha.

José llama por teléfono a Teodoro para que lea el periódico.
Teodoro le grita a Virginia y la agarra, ya que la culpa de todo
porque ella los amenazó en armar un escándalo. Todos en la
casa creen que ella tuvo algo que ver, aunque Leti piensa que no
porque ella también tendría algo que perder si se afecta la
reputación de la familia.

Virginia, cansada de las acusaciones, le dice a Sarah y Leti que
hoy mismo se irá de la casa. Juan le dice que si de verdad no es
culpable, debe quedarse y dar la cara como lo hizo Verónica y no
huir ya que con eso les hace pensar a ellos que ella tiene algo
que ver. Virginia responde que se irá de todas formas ya que no
le interesa lo que ellos piensen.

Demetrio continúa al lado de Francisco, al que ya se le ha bajado
un poco la fiebre. Demetrio empieza a gritar para ver si hay
alguien cerca, ya que la mejoría de Francisco no durará por
mucho tiempo. Nadie escucha a Demetrio y Demetrio cuestiona
su decisión de haber traído a Francisco a ese lugar ya que nadie
los encontrará ahí.

Verónica, Yadira y dos hombres van camino hacia el lugar donde
están Demetrio y Francisco. Verónica pregunta hacia dónde van
porque no hay ni camino y los hombres están cortando la hierba
para abrir paso. Yadira le dice que ella ha estado por ahí con
Demetrio cuando él la quería llevar ahí para que no huyera y si
Demetrio está por ahí, de seguro fue a ese lugar ya que él sabría
que Yadira iría para allá.

Demetrio escucha los llamados de Verónica y Yadira. Cuando se
ven Demetrio y Verónica, ambos corren para abrazarse y besarse.
Verónica le dice que pensó que estaba muerto. Demetrio le pide
que no diga eso, que él está bien y que nunca más la dejará sola.
Demetrio también le pide que lo perdone por todo lo que le ha
hecho. Verónica le dice que se olvide de eso ya que ella lo
perdona. Demetrio le pregunta que cómo está, cómo están (y se
agacha para besar al bebé).

Todos van hacia donde está acostado Francisco y lo cargan en el
tapete para llevarlo. La empleada de Irma llega con otros
hombres más para ayudarlos a cargar a Francisco.

Belot y Jacinto están trayendo a más enfermos, entre ellos una
mujer que está muy enferma. Irma sigue preocupada y Belot le
dice que hay que esperar que llegue Verónica para ver si trae
noticias. La mujer enferma muere e Irma se encariña con el hijo
de aproximadamente 5 años que dejó la mujer. Irma le dice al
Padre Williams que si nadie lo reclama, ella adoptará al niño y no
le preocupa lo que piense Francisco ya que a él le gustan los
niños.

Verónica llega a la iglesia junto con Demetrio y Francisco. Irma
atiende a Francisco mientras que Verónica limpia las heridas que
Demetrio tiene en la cara. Francisco, quien ha estado un poco
inconsciente, despierta cuando Irma le dice que lo ama y que la
perdona.

Demetrio se sujeta a una pared y se sienta en el piso ya que se
estaba cayendo. Verónica y el Padre Williams le preguntan qué le
pasa. El Padre le dice que él también necesita atención médica.
Demetrio le dice que sólo necesita descansar y comer algo pero
antes de eso hay muchas otras personas que necesitan ayuda
por lo que los podrían llevar a la hacienda donde hay comida y
gente que los ayude. El Padre les dice que no sería apropiado ya
que todas las medicinas están en la iglesia y que no se lo tome a
mal pero en ese estado, él no podrá ayudar a nadie y es mejor
que se vaya a la hacienda a descansar. Verónica le dice que tiene
razón en que debe ir a descansar y lo que podrían hacer es
mandar a los trabajadores a la iglesia para que ayuden. Demetrio
le dice que lo hará siempre si Verónica se duerme a su lado. El
Padre Williams los deja solos. Verónica les dice que lo pensará
(de broma). Verónica se lamenta de toda la gente que ha perdido
todo pero Demetrio le dice que ya verá que con la ayuda de todos
esa gente saldrá adelante. Verónica le dice que quiere quedarse
para ayudarlos. Demetrio le contesta que ya se había hecho la
idea de que ella se fuera con él, además, no se quiere separar
más de ella y la quiere abrazar y hacerle el amor como lo ha
deseado desde que ella se fue. Verónica le responde que ella lo
quiere como en la noche de bodas. Demetrio dice que por
supuesto lo recuerda. Verónica le dice que a ellos les queda todo
el tiempo del mundo para estar juntos mientras que esa gente
los necesita ahora. Demetrio le contesta que ella tiene razón, que
es muy buena y por eso la quiere tanto. Verónica le dice entonces
que él se vaya a la hacienda y que ella irá en un ratito.

Miranda y Susie, su secretaria, tratan de ir hacia la iglesia. Al rato
de regresan a la hacienda de Demetrio, muy cansadas y
quejándose de lo lejos que está todo e incómodo que es vivir en
un lugar así.

Teodoro hace una conferencia de prensa para explicar lo
sucedido y dice que responde con todos sus bienes en caso tal
que los clientes quieran retirar su dinero. Teodoro contrata al
detective Téllez para que investigue quién está detrás de ese
escándalo.

Teodoro le prohibe a Virginia irse en estos momentos. Virginia se
enfurece con esta medida.

Los clientes del banco están muy enojados. Teodoro sale a dar la
cara y les dice que el dinero de ellos está igual que siempre, no
hay sufrido ningún percance; si desean pueden retirarlo cuando
gusten. Lo que ha sufrido es el prestigio del banco y por ello no
los culpa si desean retirar el dinero. Cuando un reportero le
pregunta si el banco tiene la solvencia económica suficiente para
devolver el dinero de sus cliente, él le contesta que sí y que de ser
necesario, venderá todas sus propiedades.

Virginia se disgusta con lo que ha dicho Teodoro y quiere sacar el
fideicomiso del banco para salvarlo. Virginia llama a Donato para
proponerle una nueva idea que se le ha ocurrido. Donato no la
quiere oír ya que está cansado de lidiar con principiantes y no
desea volver a saber de ella.

Teodoro, solo en su oficina, saca un arma e intenta suicidarse.
Después recapacita y se dice a sí mismo que esa no es la forma
de resolver el problema. Más tarde entran Juan, José, Carlos
(padre) y Carlos (hijo) a darle la buena noticia de que los clientes
se han ido y sólo unos cuantos retiraron sus fondos y les alcanzó
el dinero.

Verónica habla con Belot para decirle que regresará con Demetrio
y para agradecerle todo lo que hizo por ella. A ella le preocupa
herir los sentimientos de Belot. Belot le dice que él estaba seguro
que eventualmente ella regresaría con Demetrio. Belot le
pregunta si se dio cuenta que ama a Demetrio y ella le contesta
que nunca dejó de amarlo. Belot termina diciendo que si ella es
feliz, él es feliz. Belot le sugiere que se vaya a descansar.
Verónica se quedará un rato más para seguir ayudando.

Irma está asustada porque Francisco está peor y hay que llevarlo
a un hospital. Belot va a su casa para hacer una llamada y pedir
un helicóptero o avioneta ya que no pueden ir por tierra porque los
caminos están destrozados. Verónica lo acompaña para pedirle
la avioneta a su tío.

Demetrio llega a la hacienda y Miranda le pregunta: dónde está
Verónica y por qué no está con él. En eso llega Yadira
alteradísima para contarle a Demetrio que Francisco está peor.
Demetrio regresa a la iglesia para ver a Francisco. Cuando le
pregunta al Padre Williams por Verónica, éste le contesta que se
fue con Belot para llamar a su tío. Demetrio le dice al Padre que
por qué la dejó ir con Belot. El Padre le contesta que si acaso
hubiese preferido que fuera sola. Demetrio le dice que por
supuesto que no pero por qué no fue a la hacienda. El Padre
Williams le dice que no es el momento para eso y que además la
casa de Belot está más cerca que la hacienda. Demetrio acepta
esto y pide ver a Francisco.

Verónica llama a su tío para solicitarle la avioneta. Teodoro se la
enviará enseguida. Verónica le nota la voz rara y le pregunta si
sucede algo; si necesita que ella se regrese de inmediato a
México. Verónica queda inquieta sobre lo que le pueda estar
pasando a su tío. Belot trata de tranquilizarla al decirle que a lo
mejor no es nada ya que de ser grave, se lo hubiera dicho.
Verónica le comenta que al contrario, su tío sería capaz de no
decirle nada para que ella esté tranquila. Verónica le vuelve
agradecer todo lo que hizo por ella y le da un beso en la mejilla.
Demetrio entra en ese momentos y pide disculpas por entrar así
pero la puerta estaba abierta. Belot le responde que no hay
ningún problema, él es bienvenido y le informa que Verónica le
estaba diciendo lo enamorada que está de él. Verónica va hacia
donde Demetrio. Belot ofrece brindar por la felicidad de ellos y le
dice a Demetrio que es muy afortunado por tener a Verónica.
Demetrio le dice que él lo sabe y que la quiere mucho. Belot le
dice que se alegra de eso porque Verónica también lo está de él.
Demetrio le agradece haberla ayudado cuando más lo
necesitaba y Belot le dice que Verónica se merece eso y mucho
más.

Más tarde, Verónica y Demetrio están en la iglesia. Verónica le
dice: “Ves, Belot es una buena persona”. Demetrio le contesta
que él siempre ha sabido que Belot es una buena persona pero
lo que no quería era que le quitara a su mujercita. Verónica le dice
que ella no se iba a ir con nadie. Demetrio le asegura que no
volverá a separarse de ella. Verónica le sugiere que se regrese a
la hacienda a descansar porque mañana temprano llega la
avioneta y tienen que salir a Guadalajara con Francisco. Demetrio
le pide que se venga a descansar con él. Verónica le indica que
irá en un rato pero que él se adelante y que de verdad descanse y
no se regrese a la iglesia como lo acaba de hacer.

Al día siguiente, llegan a Guadalajara Irma, Demetrio, Verónica y
Francisco. El doctor que atiende a Demetrio fue compañero de la
facultad de Francisco y les asegura que Francisco recibirá toda la
atención médica necesaria. El doctor después les dice que habrá
que operarlo y hay posibilidades que salga bien. Son
posibilidades porque la infección llegó al hueso. Después de la
operación, el doctor les dice que habrá que esperar cómo
reacciona a los antibióticos y les recomienda que vayan a
descansar porque se ven muy cansados. Irma se quedará pero le
dice a Demetrio y Verónica que se vayan a descansar porque
además querrán estar juntos.

Virginia va a la oficina de Donato. Donato no quiere saber nada de
ella. Ella le pide que la escuche. El plan de Virginia, ya que vio
como los clientes tienen confianza en el banco de su tío
nuevamente es que compren acciones del banco ya que en este
momento están muy baratas.

Terrazas está en un bar y mientras que el detective Ruiz lo
empieza a cuestionar, llegan unos oficiales para arrestar a
Terrazas.

Miranda y Susie, su secretaria, van a la iglesia para preguntar por
Verónica y le informa que se ha ido.

De regreso en el hotel, Demetrio le propone un brindis a Verónica
por “tú hijo”. Verónica dice: “sí, por mí hijo”. Demetrio le pregunta
que cuánto tiempo tiene de estar embarazada y ella responde
preguntándole que si acaso no le tiene confianza. Él le dice que sí
le tiene confianza pero como hicieron el amor pocas veces, desea
saber cuándo fue. Ella le dice que sólo hicieron el amor una sola
vez que fue en la noche de bodas ya que él no la quería ni mirar ni
tocar, por lo que las otras veces no fue con amor. Él le dice que
de ahora en adelante le hará el amor con amor todas las veces
que ella quiera. Ella le pregunta que si se lo promete. Él le
responde que si acaso duda de él; se besan y él se la lleva del
sofá, cargándola

Demetrio lleva a Verónica del sofá de la sala a la cama, se besan,
etc.

Teodoro, Juan, Carlos, Carlitos y José llegan a casa de los
Fernández-Negrete muy complacidos de la recuperación que tuvo
el banco. Virginia entra a la casa y pregunta qué ha sucedido y se
alegra mucho porque las acciones se recuperaron. Todos se
sorprenden de lo empapada que está Virginia de todo porque
nunca le ha interesado y ella se defiende alegando que lo de las
acciones lo sabe porque lo han pasado todo el día en las
noticias. Carlos confirma que lo han repetido en las noticias todo
el día. Virginia luego pregunta que en cuánto cerraron las
acciones. Teodoro responde que ni siquiera saben ya que se
vinieron a la casa para festejar el éxito pero lo más seguro es que
recuperaron su valor. Carlos o José se preguntan en manos de
quién habrán parado las acciones.

Las acciones cerraron más arriba que su valor real. Virginia va a
la oficina de Donato; ambos están muy contentos por su
ganancia. Donato le comenta que jamás había hecho dinero de
una manera tan rápida u honesta.

Demetrio y Verónica están en el restaurante del hotel terminando
de comer. Demetrio le dice a Verónica que deberían regresar al
hospital para relevar a Irma para que descanse y pueda comer.
Verónica le dice que le encanta porque siempre se preocupa por
todo, le fascina, le fascina desde la primera vez que llegó a su
casa. Demetrio la llama mentirosa porque no le quiere decir
desde cuándo está embarazada. Ella le pregunta que por qué
quiere saber, si acaso no confía en ella. Demetrio le responde
que confía plenamente en ella pero que Juan alega ser el padre
de ese hijo y que a pesar de saber que es hijo suyo, desea saber
cuándo fue para recordar. Ella no le dice y él le contesta que él si
sabe cuándo fue. Ella le dice que se alegra porque entonces así
dejará de darle tanta lata. Se besan.

Demetrio se queda en la habitación con Francisco, quien
despierta en ese momento preguntando por Irma. Demetrio le
pide que se tranquilice y le informa que Irma fue a comer un rato
ya que estuvo todo el tiempo con él y que lo quiere mucho.
Francisco pregunta por la gente del pueblo, quién los está
atendiendo y se lamenta de no poder estar allí para ayudarlos.
Demetrio le dice que no se preocupe ya que todos han ayudado,
inclusive Belot ha hecho bastante. También le dice que Verónica
fue quien los encontró y los salvó. Demetrio le aconseja que trate
bien a Irma si quiere recuperarla. Francisco le dice que ya no
sabe cómo enmendar su error, empezando por el problema de
que no han podido tener hijos. Francisco le explica a Demetrio
que él siempre le ha dicho a Irma que no han podido tener hijos
por culpa de ella, cuando en realidad es por culpa de él. Demetrio
le dice que tiene que decirle la verdad a Irma. Francisco piensa
que es demasiado tarde para decirle la verdad.

Verónica acompaña a Irma mientras come. Irma le pregunta
cómo van las cosas Demetrio y si todo se aclaró. Verónica le
contesta que casi todo porque todavía no le ha querido confirmar
a Demetrio que el hijo que espera es de él ya que él, apenas
estuvieron separados, se fue con otra mujer. Irma le dice que no
es cierto ya que tanto Demetrio como Miranda le aseguraron que
no existía nada entre ellos. Verónica no cree esto y dice que ahora
que sufrió en su matrimonio sabe que su tía Leti tenía razón
cuando dijo que uno se debe casar con quien más lo quiera a
uno y no con quien uno más ama. Irma le dice que es una
manera muy fría de ver las cosas. Verónica le indica que es cierto
pero peor es vivir con alguien que no lo quiera a uno. Irma le
aconseja que le diga la verdad a Demetrio. Ella dice que no
porque todavía no está segura si Demetrio a quien quiere en
realidad es a ella, al hijo que espera o sólo está con ella para
reparar el daño que hizo. Irma le dice que Demetrio la quiere.
Verónica la dice a Irma que todavía no ha tenido la oportunidad de
confrontar a Demetrio sobre Miranda.

Irma y Verónica entran a la habitación de Francisco y se alegran
de verlo despierto. Francisco le agradece a Verónica el haberles
salvado la vida. Verónica le dice que Pueblo Alegre no se podía
quedar sin su doctor; además que como está embarazada ella
desea que él la atienda.

En la noche, Demetrio y Verónica están en el hotel. Demetrio le
pregunta que si lo ama, ella le dice que lo ama desde que él se
propuso que ella se enamorara de él. Demetrio también le
pregunta que si en el tiempo que estuvieron separados, ella se
enamoró de otro. Verónica le responde que no y le pregunta que
si él se enamoró de otra. Demetrio le dice rotundamente que no
pero Verónica le pregunta por la mujercita esa... Demetrio le
contesta qué tiene que hacer él para que ella entienda que entre
él y Miranda no existe nada. Verónica le pregunta que quién es
esa loca, que es mucho mayor que él y anda tras él sabiendo que
está casado. Demetrio le pide no se exprese así de Miranda.
Verónica le critica que la esté defendiendo. Demetrio le dice que
ella necesita de su ayuda. Verónica le dice que si es una pariente
de él o qué porque le guarda tanto respeto. Demetrio le responde
que algo así. Verónica también le pregunta que desde cuándo la
conoce. Demetrio le indica que la conoció en el hotel y que más
adelante ella comprenderá todo. Verónica se enoja y le dice que
cuando le dé la gana de decirle quién es esa mujer, entonces ella
decidirá si desea contarle desde cuándo está embarazada.

Juan le pide un día libre a su papá para ir a ver a Verónica.
Teodoro se lo concede. Juan le dice que quiere ir porque desea
saber cómo está. Teodoro le dice que por qué mejor no le dice
que lo que quiere es verla. Juan le dice que es cierto y de no
haber sido por los problemas que tuvieron, se hubiese ido antes.
Teodoro le recuerda que está casado con Virginia y a pesar de no
agradarle, Teodoro se rige por sus principios inculcados desde
niño. Teodoro agrega que Juan ya es mayor de edad y libre para
tomar sus propias decisiones pero que Verónica debe tener la
oportunidad de reconciliarse con su esposo que la ama. Juan
dice que a quien Verónica y su hijo necesitan es a él. Teodoro le
dice que no ya que a quien ese hijo necesita es a su padre.

En la mañana siguiente, Demetrio y Verónica están desayunando
en el restaurante sin dirigirse la palabra. Demetrio le pregunta si
se va quedar tan silenciosa. Verónica le dice que mientras que él
no le aclare quién es Miranda en realidad, ella tiene derecho a
pensar lo que quiera. Demetrio le explica que él prometió no decir
nada y cuando sea el momento, ella lo comprenderá. Verónica le
dice que ella no quiere volver a vivir lo mismo. Demetrio le dice
que no es lo mismo ya que aquí no hay odios, mentiras ni
rencores. Demetrio también le pregunta que si ella no quiere
decirle lo de su embarazo para estar igual que él. Después
Demetrio agrega que él a quien ama es a ella, con o sin hijo, que
él sabe que ese hijo es de él pero en el extraño caso de no serlo,
él lo querrá igual porque a quien él quiere es a ella. A Verónica le
encantó esa respuesta y le dice que ya no quiere pelear más, que
ella está muy enamorada de él. Demetrio le dice que él vive
enamorado de ella.

Regresan a la habitación. Demetrio le dice que tiene que resolver
unos asuntos en el banco y regresa como en una hora. Mientras
él va al banco, Verónica se bañará y vestirá.

Al rato, Verónica sale del baño en bata para abrir la puerta y es
Juan.

Verónica se alegra mucho de ver a Juan y lo invita a pasar. Juan
le cuenta todo los problemas que tuvieron en el banco y también
le dice que ya se resolvieron. Juan también le comenta que tenía
muchas ganas de verla y por eso vino a Guadalajara. Ella lo
abraza; entra Demetrio y les dice: Qué bonito! Verónica le
comenta a Demetrio que Teodoro tuvo problemas. Demetrio le
pregunta a Juan cómo está Teodoro. Juan le menciona por
encima lo sucedido y dice que la salud de Teodoro ya no es la
misma de antes por lo que le pide a Verónica que vaya a México a
verlo. Demetrio le dice a Verónica que ella decida. Verónica se
dirige hacia donde Demetrio para abrazarlo y le contesta a Juan
que Demetrio y ella se acaban de reconciliar y ella desea estar
con él; además muchas personas los necesitan en Pueblo
Alegre. Demetrio le pregunta a Verónica si está segura de su
decisión. Verónica le pregunta a Juan si Teodoro está mal de
salud. Juan le dice que no, tan sólo un poco deprimido. Verónica
le pide que no vaya a pensar que no le importa sino que en estos
momentos preferiría regresar a la hacienda con Demetrio y llevar
una vida de casada como siempre lo quiso. Demetrio le dice a
Juan que ya escuchó a Verónica y lo invita a bajar al restaurante
para permitir que Verónica se vista.

El detective Ruiz le informa a Teodoro que Virginia frecuenta a
Donato. Teodoro culpa a Santiago de esto. El detective Ruiz le
dice que no necesariamente es culpa de Santiago. Teodoro
admite que Virginia es una mentirosa, capaz de todo. Teodoro le
pide pruebas al detective, quien sólo cuenta con su propio
testimonio pero se ofrece a tomar fotos. Teodoro le pide que tome
fotos de Virginia, Santiago y Donato.

Verónica llama a su tío para preguntarle cómo está y por qué no
le dijo nada cuando ella lo llamó. Él le responde que era para no
preocuparla ya que ella de por sí ya tenía muchos problemas
ayudando a los necesitados en Pueblo Alegre. Verónica también
le pide detalles de los problemas, le pregunta que si fue una
trampa. Teodoro le dice que algo así pero que prefiere hablar de
ella. Verónica le dice que el río se llevó a Demetrio y Francisco al
igual que a muchas otras personas. Teodoro se asusta y le
reclama que diga eso así tan tranquila. Ella le dice que no hay por
qué preocuparse ya que Demetrio está bien. También le comenta
que ella y Demetrio se reconciliaron. Teodoro le dice que se
alegra mucho y que a pesar que al principio no le caía muy bien
Demetrio por sangrón, está seguro que Demetrio la quiere.
Verónica le dice que lo sabe y que además Demetrio le dijo que
la querría a pesar si el hijo no fuera de él. Teodoro le dice: ya ves
y tienes la ventaja que el hijo sí es de él.

Mientras tanto, en el restaurante Demetrio y Juan se pelean como
siempre por Verónica. Juan hasta le grita y se levanta de la mesa
porque no quiere permitir que Verónica se vaya con Demetrio a la
hacienda. Demetrio le pide que se siente y se calme. Demetrio le
dice a Juan que Verónica se va a la hacienda por su propia
voluntad. Juan no cree que Demetrio haya cambiado y que no la
ama como él (Juan) a Verónica. Demetrio le contesta que esta vez
será diferente, que todos son culpables porque dudaron de
Verónica y que Juan jamás comprenderá cuánto quiere a
Verónica. Juan le advierte que estará allí esperando que Demetrio
falle y cuestiona que ese hijo sea de Demetrio. Demetrio le
responde que Juan y él saben muy bien quién es el padre de ese
hijo y que en caso tal que no fuese de Demetrio, él también lo
querría porque Verónica está casada con él y todo hijo de
Verónica también es hijo de él. Juan no le responde nada.

Miranda está en la iglesia y junto con Belot bañan, visten y peinan
a las niños. Miranda le pregunta a Belot si tiene hijos ya peina
muy bien a los niños. Belot responde que desafortunadamente
nunca tuvo hijos porque estuvo casado pero las cosas se
complicaron porque viajaba mucho. Belot le pregunta a Miranda si
ella tuvo hijos y Miranda responde que sí y que es lo mejor que le
puede pasar a uno en la vida. Ambos conversan muy conmovidos
y amenamente. Belot le menciona que tiene una sobrina a quien
quiere mucho y vela porque no le falte nada. Miranda le dice que
posteriormente le contará más de ella.

El Padre Williams a solas con Miranda le pregunta por qué tanto
interés en Verónica y se ofrece a escucharla bajo el secreto de
confesión. Al principio Miranda no quiere decirle nada pero
termina confesándole que es la madre de Verónica, que cometió
un gran error al abandonarla y que ahora busca ganarse su
afecto pero no quiere decirle nada todavía. Miranda también le
comenta que Verónica piensa que existe algo entre Demetrio y
ella. El Padre Williams la insta a que le diga la verdad a Verónica
para que aclare todo y le dice que todos somos humanos y nos
equivocamos y tarde o temprano Verónica la perdonará. Miranda
le dice que ya se regresará a la hacienda ya que es un largo
camino y no quiere que la agarre la noche.

Juan y Demetrio regresan a la habitación. Verónica ya preparó las
maletas y les pregunta dónde andaban. Demetrio le dice que tuvo
una amena plática con Juan y que los dejará solos para que Juan
se despida, mientras tanto, él pagará la cuenta y mandará por las
maletas.

Juan le dice a Verónica cuánto la quiere. Ella le dice que también
lo quiere pero no puede evitar sentir lo que siente por Demetrio.
Juan le dice que se irá porque para él es todo o nada y la estará
esperando cuando Demetrio le falle ya que está seguro que lo
hará.

Demetrio y Verónica regresan a la hacienda. Demetrio le dice a
Verónica que vaya a descansar un rato mientras él se pone al día
con el profesor Aguirre y Jacinto sobre los pedidos y agaves.
Verónica le pide que se y hable más tarde con Jacinto y el
profesor Aguirre. Demetrio le dice que será un momentito ya que
no está enterado de cómo están las cosas y si habla ahora con
ellos, no le quedará nada pendiente y después podrá estar junto
con ella todo el tiempo. Verónica acepta esto.

Verónica saluda a la Mosita e Gildarda quienes ya regresaron a la
hacienda. Verónica piensa a solas que ahora será diferente
porque ambos saben que se aman, todo será con amor y ternura,
compartirán todo y lo mejor es que ya no tendrá que pedirle a
Demetrio que la quiera.

El Profesor Aguirre y Jacinto le dicen a Demetrio que la lluvia no
afectó los agaves y que ya tienen un pedido listo para despachar
pasado mañana. Todo está bien. Demetrio les pregunta entonces
si se ofrece algo más. El profesor Aguirre le recuerda a Jacinto
que tenía algo que mencionarle a Demetrio. Jacinto le dice que
era lo de las visitas pero que ya Demetrio las vio. Demetrio se
había olvidado de Miranda y sale corriendo (preocupado que
Verónica se las encuentre).

Verónica se topa con Miranda en la hacienda y le pregunta qué
hace allí. Miranda le responde que los estaba esperando.
Verónica le dice que mejor hubiese dicho que esperaba a su
marido. Miranda le trata de explicar que no es cierto. Verónica se
va alterando y sale Susie en defensa de Miranda. Verónica manda
a callar a Susie. Miranda le dice que está allí para ver qué se
ofrece. Verónica le dice que es para ver qué se ofrece con su
marido ya que sabe que son amantes.

A Teodoro le entregan un reporte que indica que Virginia compró
la mayoría de las acciones. Más tarde en la casa, Teodoro
cuestiona a Virginia sobre de dónde sacó el dinero para comprar
las acciones.

Juan regresa a México muy triste y le comenta a Teodoro que lo
último que se pierden son las esperanzas y él ya las perdió en lo
que a recuperar a Verónica se refiere.

Irma conversa con Francisco en el hospital. Francisco le pide que
lo perdone ya que está muy arrepentido. Francisco también le
confiesa que nunca pudieron tener hijos por culpa de él y él
siempre la culpó para mantenerse superior y por eso se
emborrachaba. Irma ahora entiende por qué se sentía tan poca
cosa. Francisco no entiende cómo Irma no lo dejó antes. Irma le
dice que lo perdona y que no desea que le pase nada. Irma le
dice que sí regresará con él pero que ahora tiene otro
compromiso: con Manito el niño que se quedó huérfano.

Pepe regrese a su casa ya recuperado y se siente muy mal por
haber dejado sola a Karla. Betty le dice que no es su culpa ya que
él también necesitaba recuperarse. Pepe hará todo lo posible por
encontrar a Karla y hacer que reciba ayuda.

Verónica continúa discutiendo con Miranda. Miranda asegura no
ser la amante de Demetrio. Verónica le dice que por supuesto
que no es la amante de su marido y le pregunta que si acaso
está allí esperando a que Demetrio llegue y Verónica la corre de
la hacienda. Susie interviene y manda a callar a Verónica.
Verónica le dice que es el colmo y la vuelve a correr de la
hacienda, de lo contrario mandará a que la echen a patadas.
Miranda le vuelve a decir que Demetrio y ella sólo son amigos.
Susie dice que es el momento de decirle la verdad a Verónica.
Verónica pregunta cuál es esa verdad.

Demetrio llega a la hacienda y Gildarda le dice a Demetrio que se
apresure ya que Verónica está discutiendo con las visitas. En el
momento en que Demetrio llega, Verónica le dice a Miranda que
es una golfa y le da una chachetada. Demetrio corre hacia ellas y
le dice a Verónica que qué le pasa. Verónica le responde que qué
pregunta tan estúpida. Miranda le indica que lo que ella desea es
que ellos sean felices y que se irá. Verónica le pregunta que si
acaso debe agradecerle eso y que se vaya. Demetrio le dice a
Verónica que no tiene por qué tratarla así y que no puede ni debe
correr a Miranda de la casa. Verónica le pregunta que si para eso
la quería traer a la hacienda para burlarse de ella y que se
encontrara con su amante. Demetrio le dice que ella no es su
amante sino su madre. Miranda, justo en ese instante, le pide a
Demetrio que no diga nada. Verónica le da una bofetada a
Demetrio y le dice que nunca le mencione a su madre muerta.
Verónica sale corriendo. Miranda queda preocupada y solicita a
Demetrio que vaya tras ella. Demetrio no hace nada ya que le dice
a Miranda que Verónica sabe cómo cuidarse sola.

Teodoro habla con Virginia sobre la compra de las acciones.
Virginia le dice que ella le pidió a unos amigos que compraran
las acciones para salvar el banco, pero ella tan sólo se quedó
con unas cuantas. Todo lo aprendió de tantos años conviviendo
en esa casa y escuchándolos hablar y lo hizo para ayudarlos y
que todos vean sus buenas intenciones. También le indica que
parte del dinero es del fideicomiso pero le asegura que lo
recuperará para seguir haciendo más obras de caridad. Teodoro
le pide que le facilite la lista de todos los dueños de las acciones
y le dice que se vaya ya que no quiere verla.

Verónica pasa la noche en casa de Francisco e Irma. Como están
en Guadalajara, la sirvienta es la que la atiende. Al día siguiente,
le prepara desayuno y Verónica le pide que no le comente a nadie
que la ha visto.

Demetrio está en el jardín y llegan Miranda y Susie a desayunar.
Miranda se siente culpable de causar problemas entre Demetrio y
Verónica y critica a Demetrio por no haberla ido a buscar.
Demetrio le contesta que él también pasó mal la noche pero
sabe que Verónica es una persona de muchos recursos. Susie
critica la educación que recibió Verónica por parte de sus tíos ya
que a pesar de no saber que Miranda es su verdadera madre,
jamás debió faltarle el respeto por ser mayor que ella. Miranda no
la culpa por no haberle creído. Según Demetrio, es cierto que
Verónica no tenía por qué creerle a Miranda pero tampoco tenía
por qué dudar de él. Miranda le pide que la comprenda ya que le
pide que se imagine cómo él reaccionaría si llegara a ver a
Verónica con quien él piensa que es su amante. Demetrio le
responde que ya le ha sucedido.

Verónica va a casa de Belot y le pide que tan pronto salga su
divorcio, se case con ella. Belot le pregunta por qué cambia de
parecer tan repentinamente. Verónica le responde que jamás
podrá ser feliz con Demetrio y siempre la tratará mal. Belot le
sugiere que piense por lo menos una última vez esta decisión ya
que no quiere estar con Verónica sólo por despecho contra
Demetrio. Verónica le dice que ya está decidido, que jamás será
feliz con Demetrio ya que ella no puede seguir con alguien que la
trate así. En cambio, quiere casarse con Belot ya que él siempre
la ha querido y la ha tratado bien.

José le dice a Leti que desde hace mucho tiempo la viene
queriendo pero nunca se atrevió a decírselo y le pide matrimonio.
Leti acepta. José va al despacho de Teodoro para contarle la
buena noticia. Teodoro se alegra pero por la emoción le entra un
dolor en el brazo izquierdo. Teodoro le asegura a José que el
dolor ya pasó. José le hace prometer que irá al médico. Para
aliviar a Teodoro de sus preocupaciones, José le pide que le dé
todo el expediente de las investigaciones que está haciendo el
detective Ruiz. Teodoro se lo entrega.

José pasa por el edificio donde Donato tiene sus oficinas y ve a
Santiago entrar al edificio. José habla con Virginia para
comentarle que Santiago visita a Donato. Virginia dice que desde
hace mucho tiempo no tiene contacto con Santiago y sugiere a
José avisarle a la policía. José le dice que es una buena idea.

Virginia va a la oficina de Donato, quien está muy contento y
agradecido ya que gracias a la idea de Virginia pudo lavar su
dinero y a la vez hacerse más rico. Donato sale un momento de
su oficina para ver una mercancía recién llegada. Mientras tanto,
Virginia aprovecha para rebuscar entre los papeles y robarse la
cesión de derechos que le había firmado mediante la cual le
prestaba su nombre a Donato para que comprara acciones en
nombre de ella. Sin este documento, no hay nada que la ligue a
Donato y ella queda como dueña de todas las acciones del
banco. Cuando regresa Donato, no sospecha nada y Virginia le
dice que se tiene que ir porque se le hizo tarde.

Sarah y Leti planean hacer una pequeña recepción para la boda
entre ella y José.

Demetrio busca a Verónica en casa de Belot para que regrese
con él. Verónica no quiere saber nada de él y Belot apoya a
Verónica. Demetrio no le hace caso e insiste en que Verónica
regrese a la hacienda ya que están casados, esa es su casa y
deben estar juntos ahora más que nunca por el hijo que esperan.
Verónica le dice que el hijo de ella no lo necesita a él como padre
y le pide que la deje sola. Belot le dice a Demetrio que ya escuchó
a Verónica y que ella ya lo escogió a él (Belot). Verónica también
le dice a Demetrio que se regrese a la hacienda ya que allí lo
espera una mujer. Demetrio, a todo esto muy calmado inclusive
con Belot, le dice a Verónica que él ya ha hecho todo lo posible
por recuperarla pero que para formar una pareja se necesitan
dos y por lo visto aquí sólo él ha puesto de su parte y ojalá ella no
se arrepienta. Demetrio se va.

De regreso en la hacienda, Demetrio está pensativo en el jardín y
Miranda le pregunta si encontró a Verónica. Demetrio le informa
que está en casa de Belot y que Verónica no quiere saber nada
de él. Miranda le ruega que no se dé por vencido pero Demetrio le
dice que Verónica siempre le cree a todos menos a él. Miranda le
dice que hará todo lo posible para que ellos vuelvan a ser felices.
Demetrio le pregunta a Miranda si eso quiere decir que él le
puede decir toda la verdad a Verónica. Miranda le dice que no
hará falta ya que ella misma irá donde Belot para contarle toda la
verdad a Verónica.

Sarah, cansada de escuchar a Virginia, la corre de la casa.
Virginia le responde a Sarah y Leti que no puede hacer nada ya
que es dueña de todo: negocios, bienes, casa y los puede dejar
en la calle.

Miranda va a casa de Belot quien la recibe con las manos
abiertas. Miranda pide hablar con Verónica quien se disgusta de
verla allí también. Belot le ruega que la escuche y Verónica critica
el hecho que todos defiendan a Miranda. Miranda le pide que tan
sólo la escuche y le dice que entre Demetrio y ella no existe nada.
Verónica le responde que ni le mencione a Demetrio porque lo
odia, al igual que a ella por lo que no quiere volverla a ver.
Miranda llora y Verónica le dice que ni crea que con eso la va a
conmover. Verónica se va. Belot pide a Miranda que disculpe a
Verónica. Miranda no le hace caso y se va.

Miranda cuenta todo lo sucedido al Padre Williams, quien no
puede creer que Verónica actúe de esa manera. Miranda le dice
que lo mejor es que ella se vaya y olvide su sueño de recuperar a
su hija ya que quizás se merece todo eso porque cada vez que
Verónica la ve, la hace sufrir más. El Padre Williams le dice que
no pierda las esperanzas y que hará todo lo posible por ayudarla.

Virginia va al despacho de Teodoro para mostrarle la cesión de
derechos. Teodoro, quien estaba recostado en un sofá por su
dolor en el brazo, pide explicaciones. Virginia le dice que le mintió
ya que todas las acciones están a su nombre y ella ahora es
dueña mayoritaria del banco, su casa, sus bienes. Teodoro la
larga de la oficina pero ella la contesta que de ahora en adelante
no podrá hacerlo ya que ella es la dueña de todo y él un
empleado más. A Teodoro le da un infarto; cae al piso; Virginia
tan sólo sonríe sin hacer nada por él.

A Teodoro le da un infarto; cae al piso; Virginia tan sólo sonríe sin
hacer nada por él. Después Virginia comienza a gritar, pide ayuda
y finge estar muy preocupada. José, Juan, Maru y el doctor del
banco entran al despacho de Teodoro. El doctor determina que
hay que llamar de inmediato a una ambulancia para llevarlo al
hospital. Juan se va en la ambulancia con su papá y no deja que
Virginia vaya con ellos. José se ofrece avisarle personalmente a
Sarah y Leti porque no estima conveniente dar esa clase de
noticias por teléfono. Antes de ir por ellas, le pide a solas a Maru
que le proporcione los informes de los accionistas y el de los
últimos movimientos que han tenido las acciones. También le
solicita que no le informe a nadie lo sucedido y que invente que
fue otra persona la que se llevaron en ambulancia y no Teodoro.

Verónica conversa con Belot ya que no tiene ninguna otra
explicación más que Miranda sea amante de Demetrio, ya que
según ella, no puede ser ni hermana, prima, madre, ni ningún
otro pariente de Demetrio. Belot le comenta que mientras ella y
Demetrio estaban en Guadalajara, Miranda estuvo ayudando
mucho a los damnificados. Verónica le responde que por qué
tiene que ayudar en Pueblo Alegre; cuando en Chiapas y otros
lugares también necesitan ayuda. Belot le comunica que ayudó
mucho a los niños. Verónica le dice que hay muchos otros niños
que necesitan ayuda para que venga a meterse con Demetrio,
quien también es otro niño. Más adelante, Verónica le dice a Belot
que por qué esa mujer tiene que meterse con SU marido y venir a
SU hacienda. Belot le dice que se está dejando llevar por los
celos y no está siendo objetiva como siempre lo ha sido. Verónica
le dice a Belot que desea regresar a México y llamará a su tío
para pedirle que agilice los trámites del divorcio. Belot le pide que
piense bien lo que va hacer. Verónica le responde que está
segura y desea irse a México cuanto antes porque no soporta
estar cerca sabiendo que Miranda está en SU casa. Belot le dice
que si de verdad quiere divorciarse, debe empezar por dejar de
considerar la casa de Demetrio como suya. Belot le dice que él
tiene que salir, pero que ella se quede allí descansando, ya que
esa es como su casa.

Miranda va donde el Padre Williams para despedirse porque no
soporta causar más daño entre Demetrio y su hija. El Padre
Williams la invita a caminar un rato para distraerla. El Padre
Williams le dice que gracias a Dios ya lo peor del ciclón pasó y
todos los damnificados están bien dentro de lo que cabe y por lo
menos tienen techo y comida.

Verónica llama a casa de los Fernández-Negrete y Toña le
informa que a Teodoro se lo llevaron al hospital. Verónica se
regresará enseguida a México.

El Padre Williams llega con Miranda a casa de Belot y Verónica le
pregunta que por qué él también le trae a esa mujer y la defiende.
El Padre le pide que escuche a Miranda, quien tiene algo muy
importante que decirle. Verónica no quiere. El Padre la regaña y le
dice que esta vez ella no tiene la razón; coloca a Verónica frente a
frente con Miranda y le pregunta que si acaso esa mujer no le
recuerda a alguien de su niñez. Verónica baja la cabeza; el Padre
Williams le pregunta si ya sabe quién es; Verónica camina hacia
un lado y le dice al Padre que ya sabe. El Padre le recalca
entonces que Miranda vino a buscarla a ella y no a Demetrio y las
deja solas. Miranda le dice que deseaba contarle la verdad, que
la vio por primera vez en la boda de Juan y desde que la vio supo
por su comportamiento y presencia que esa era su hija y
después Leti se lo confirmó. Miranda continúa explicándole que
ella quería ganarse su confianza primero y es por eso que le pidió
a Teodoro y Demetrio que no le dijeran la verdad. Verónica le dice
ese secreto que ha hecho mucho daño, que ella la enterró desde
hace mucho tiempo y sus únicos padres son su tío Teodoro y su
tía Sarah. Verónica se va. Afuera encuentra al Padre y le dice que
su madre está muerta y ella tiene cosas que hacer y se va.

Teodoro está muy grave ya que sufrió un infarto. Lo operan, la
operación es todo un éxito pero estará en estado crítico por 72
horas mientras esperan ver cómo reacciona a la operación.

José y todos de la familia sospechan y culpan a Virginia del
infarto debido a que ella estaba con Teodoro en ese momento.
José le cuenta a Leti que Virginia compró la mayoría de las
acciones y le pregunta a Leti si Virginia tenía acceso a tanto
dinero. Como Leti le asegura que no, José le comenta que
entonces ella sirvió de prestanombre para comprar las acciones.

Pepe visita a Santiago para preguntar por el paradero de Karla.
Santiago niega tener información y le extraña que Pepe haga esa
pregunta porque él y Karla son muy buenos amigos. Pepe le
contesta que sí pero que cuando Karla tenía problemas, iba
donde Santiago. Santiago le dice que no sabe nada y que
además estaba por salir.

El detective Ruiz se presenta con Pepe y le informa que está
investigando a Santiago por tener relaciones con un
narcotraficante muy importante. Pepe le menciona que en efecto
Santiago además de ser profesor de literatura, también era quien
le proporcionaba a él y a Karla drogas, pero que Virginia nunca
estuvo presente cuando Santiago hacía eso por lo que lo más
seguro es que no estaba enterada. El detective Ruiz junto con el
joven Gilbert y Pepe buscarán a Karla.

El detective Ruiz va al hospital para hablar con José. José le dice
que está seguro que Donato tiene algo que ver en todo eso, por lo
que le pide que vaya de inmediato con el abogado del banco y le
solicite levantar un acta denunciando a Donato.

Como hacen esto, la policía va en camino a arrestar a Donato.
Antes que lleguen, el joven Gilbert consigue una cita con Karla
para comprar mercancía y le pasa una nota a Karla diciéndole
que se prepare para salir ya que vendrán por ella para ayudarla.
La policía llega y Pepe logra entrar para rescatar a Karla. Karla no
quiere salir por temor a que Donato tome represalias contra ella.
Donato llega y la quiere matar para que no cante; Pepe se
interpone y recibe el balazo por Karla. La policía llega; piden que
saquen a la niña (Karla) y arrestan a Donato. Pepe queda
sangrando. La mamá de Pepe y Betty esperan por ellos muy
preocupados en la casa.

Virginia le cuenta a Juan que ella por salvar el banco, compró la
mayoría de las acciones cuando estaban bajas con el dinero del
fideicomiso. Juan le advierte que si lo hizo con dinero mal habido,
él mismo se encargará de hacer que ella vaya a la cárcel.

Verónica llega a la hacienda cabalgando y le pregunta a Jacinto
dónde está Demetrio. Jacinto le informa que Demetrio llegó hace
un buen rato y no se veía muy bien. Verónica entra a la hacienda y
Gildarda le informa que Demetrio está encerrado en su despacho
y ni siquiera quiso almorzar. También le comenta que las visitas
ya se fueron.

Miranda le cuenta a Belot que ella es la verdadera madre de
Verónica.

Verónica toca la puerta del despacho. Demetrio dice que pase.
Toda la distancia Demetrio actúa muy serio, frío o seco con
Verónica, como si fuese cualquier otra persona. Verónica
pregunta si puede pasar y Demetrio le contesta que ya está
adentro. Verónica le dice que desea hablar con él y Demetrio le
dice que se siente. Demetrio continúa escribiendo unas cosas y
consultando unos libros mientras conversa con ella. Verónica
empieza diciéndole que ya sabe quién es esa mujer y reprocha el
hecho de que él no le dijo la verdad antes. Demetrio le contesta
que Miranda le pidió el favor de no decir nada porque primero se
quería ganar su amor y respeto. Verónica le dice que si quería el
respeto, por qué nunca ni Miranda ni él le aclararon que no existía
nada entre ellos y dejaron que ella siguiera pensando lo peor,
haciéndola sufrir. Demetrio le dice que varias veces ambos le
dijeron que no existía nada entre ellos y cuando él le dijo que era
su madre, Verónica no le creyó. Verónica le responde que qué
más podía hacer si siempre los veía muy contentos, agarrados
de la mano. Demetrio contesta que a él le hubiese gustado que
ella hubiese creído en él o si no, por lo menos hubiese creído en
su mamá, quien es una buena persona y también ha sufrido
mucho. Verónica le dice que ella no vino para hablar de Miranda
sino para pedirle perdón. Demetrio critica el hecho que ella se
dejó llevar por sus celos y no confió en él. A diferencia de ella,
Demetrio le dice que cuando él la vio abrazada con Juan en una
bata, él no dijo nada porque confía en ella. Verónica le dice que él
confía en ella porque ella quiere mucho a Juan pero a quien ama
es a él. Demetrio le dice que si es así, por qué entonces le
insinúo que su hijo no es de él sino de Juan. Verónica le dice que
ella nunca le insinuó eso; tan sólo le dijo que ese hijo era sólo de
ella. Demetrio le pregunta que si ellos se divorciaban y Juan
también lo hacía de Virginia, si acaso ella se casaría con Juan.
Verónica le dice que no lo había pensado pero que no lo hubiese
hecho porque respeta mucho el matrimonio y por ende, desea
salvar su matrimonio debido a que lo quiere mucho. Demetrio le
pregunta que si no recuerda algo muy importante. Verónica le
responde que lo único que recuerda en estos momentos es
cuánto lo quiere. Demetrio le dice que si acaso se le olvidó que
ella se va a casar con Belot. Verónica le dice que pobre Belot
porque ella le prometió no cambiar de opinión a pesar que Belot
le insistió que pensara bien las cosas. Verónica le dice que ella
había tomado esa decisión porque pensó que no podría ser feliz
con Demetrio. Demetrio le pregunta si acaso ella piensa que
ahora sí pueden ser felices. Verónica le pregunta a Demetrio que
si él piensa que pueden ser felices sin más mentiras ni
reproches de por medio. Demetrio le contesta que él ha estado
tratando de convercerla de eso, pero ella ha dudado. Ella le dice
que lo único que desea es que sean felices, y llevar un
matrimonio normal, que dure para toda la vida como el
matrimonio de sus tíos.