VERONICA LAKE, REFLEJO DE LA SENSUALIDAD EN EL CINE DE LOS
AÑOS 40
La actriz Veronica Lake, quien participó en más de 20 películas en su
carrera, reconocida por la influencia que tuvo en la moda durante la
década de los 40 y por su colaboración en las cintas "Vuelo de águilas"
(1941) y "La mujer de fuego" (1947) cumpliría 86 años este lunes.
Constance Frances Marie Ockleman, nombre real de la actriz, nació el
14 de noviembre de 1919 en Brooklin, Nueva York. Ganó su gran fama
gracias a su influencia en la estética y la moda, sobre todo en lo
referente a su peinado, que consistía en una mata de su cabello platino
que le cubría un ojo.
Su pelo y su elegancia la convirtieron en una diva cargada de
sofisticación y suntuosidad, pese a su pequeña estatura de poco más
de metro y medio. También tenía una voz opaca y ronca, una de las más
sugerentes que dio el cine, ideal para sus papeles de mujer fatal.
Esas cualidades la hicieron ideal para protagonizar títulos de cine negro,
lo que la alzó como una diva de transición entre las actrices de los años
30 y las más mortíferas y ambiguas que surgieron en los 40.
Paramount Pictures la descubrió y la hizo debutar de inmediato en la
cinta "Vuelo de águilas" (1941), a raíz de lo cual la crítica de Nueva York
afirmó que sólo demostraba talento para lucir vestidos largos.
Tras sus primeros papeles en la "pantalla grande", llegó a ser una de
las mujeres preferidas de los hombres americanos, sobre todo por los
soldados, junto a nombres tan importantes como Rita Hayworth, Dorothy
Lamour y Lana Turner.
Las críticas mejoraron tras su aparición en "El cuervo" (1942), pues fue
en sus trabajos con Alan Ladd donde consiguió su mayor prestigio,
como en "La llave de cristal" (1942) y "La dalia azul" (1946). También
destacó durante esa época la comedia "Me casé con una bruja" (1942)
de René Clair.
Pese a todo, la mayoría de sus películas de aquel momento eran
impresentables, pues se grababan únicamente como propaganda para
el ejército. Generalmente eran malos musicales y comedias para
entretener a la tropa.
Cuando empezaba a reinar en Hollywood, el Departamento de Guerra
de los Estados Unidos le exigió a la Paramount la prohibición de su
peinado, porque las chicas que trabajaban en las fábricas de
armamento lo imitaban y al llevar un ojo tapado, se produjeron
numerosos accidentes.
Su peinado entró así en la historia, con la misma facilidad con la que
Verónica Lake salió de ella, ya que cuando se encontraba en la cumbre
de su popularidad y con un espléndido futuro ante ella, comenzó a
deslizarse por la pendiente.
Después de "The hour before dawn" (1944) inició una larga serie de
malas películas que en nada contribuyeron al afianzamiento de su
carrera. Siguió decayendo su carrera como actriz, hasta que fue
demasiado tarde para tratar de evitar la caída.
La revista "Life" la declaró como la artista de mayor éxito taquillero, y en
un referéndum del ejército fue proclamada la estrella femenina más
popular de aquel tiempo.
Tras la prohibición de su peinado se vio confinada a títulos de serie B,
que son inclasificables. Terminó su contrato con la Paramount y al
mismo tiempo su carrera, pues aunque la Fox le dio un papel en "Furia
en el Trópico" (1949), Lake desapareció del cine.
Al cabo de los años, fue descubierta como camarera en un café y
posteriormente declaró que nunca quiso ser una estrella y que nunca
tomó en serio su trabajo, pues odiaba ser algo que en realidad no era.
De haberse quedado en "la meca del cine" hubiera terminado muerta y
enterrada como Alan Ladd y Gail Russell. Constance Ockleman nació de
nuevo el día que dejó Hollywood, aunque con ello murió el mito de la
actriz que participó en cintas como "Sangre en Filipinas" (1943) y
"Saigón" (1948).
Veronica Lake murió el 7 de julio de 1973 en Burlington, Vermont,
Estados Unidos, a causa de hepatitis, tras haber sido una de las
mujeres con mayor éxito y sensualidad dentro del cine en blanco y
negro.

