PREFIERE ROGER CORMAN TENER CONTROL ABSOLUTO DE SUS
PELICULAS
El director y productor estadunidense Roger Corman, quien convirtió el
género B del terror independiente en un mundo con nuevas
posibilidades, dijo que nunca ha sido su prioridad trabajar para los
grandes estudios porque prefiere tener el control absoluto de sus
películas. "Respeto mucho a los cineastas que hacen sus películas
con los grandes estudios, pero esa nunca ha sido mi voluntad. Valoro
más la libertad creativa que tengo, a ceder los derechos de mi guión en
busca de obtener los recursos necesarios y acabar filmando algo que
nunca contemplé en mi cabeza", afirmó. En entrevista con Notimex, el
realizador de 79 años, que mediante la proyección de varios de sus
filmes recibió un homenaje en el II Festival de Cine de Puerto Vallarta,
apuntó que rodar de manera independiente durante más de 50 años, le
ha permitido controlar mejor la producción. "Los estudios se encargan
de contratar a los mejores fotógrafos y tienes muchas facilidades para
hacer lo que quieras. Sin embargo, con poco presupuesto he logrado
hacer los mejores trabajos y a mi gusto", señaló. Corman, padrino
cinematográfico de Martin Scorsese y Francis Ford Coppola, comentó
que cuando ha hecho cintas de bajo capital lo menos que espera es
obtener altos ingresos, pues desea al menos, recuperar la inversión y
que el público reconozca la creatividad. El artista, quien durante los
años 50 dirigió entrañables producciones de la serie B de terror como
"Not of this earth" (1957) y "It conquered the world (1956), destacó que
uno de los aspectos más importantes que hacen distinto a este género
de otros es la perspectiva de los ángulos y la selección de actores.
Admirador del filme "El gabinete del doctor Caligari" (1919) y todas
aquellas producciones del expresionismo alemán, así como de las
creaciones de Wes Craven, consideró que "El exorcista" (1973) es una
de las producciones más importantes de todos los tiempos, incluso
también una de sus favoritas. Opinó que el cine japonés de horror ha
ido tomando gran interés entre el público mundial, no así los "remakes"
o versiones estadunidenses de las mismas como "The ring", que
aunque es buena, "nunca superarán a las historias originales y por ello,
a veces resulta frustrante verlas". Sigue PREFIERE ROGER.Dos.verlas"
Para Corman, quien aseguró que es difícil que una película le asuste
"porque yo las construyo y me sé los trucos", es importante que el
género tenga otros puntos de vista, no sólo el de Hollywood. Por tanto,
aplaude que sea creado por directores latinos como el mexicano
Guillermo del Toro (El espinazo del diablo, 2001, y Mimic, 1997) y el
español Alejandro Amenábar (Los otros, 2001), quienes en su opinión,
hacen un buen terror psicológico. "Me parece muy importante que se
abran espacios para ellos. Antes el cine de horror estaba plagado de
cineastas estadunidenses, todo se hacía en Hollywood y eso no era
muy bueno. Que existan nuevos directores de diferentes países refleja
otras visiones y eso es muy positivo", comentó. El cine de terror
también tiene varios toques de humor, detalle que le parece aceptable al
director. "He visto las películas mexicanas de El Santo contra los
monstruos u otros seres, y me parecen muy divertidas. Lo que aportan
al género es muy sustancioso porque siempre es importante agregar un
poco de humor a este cine", señaló Corman. También habló sobre los
mitos de fenómenos paranormales que se dan durante la filmación y
mencionó que en toda su vida sólo ha tenido una experiencia así:
"cuando vi en una película que hice a Peter Fonda y Denis Hopper
trabajando juntos". El realizador cuenta con más de 500 películas, 50
de las cuales ha dirigido. Es el rey del cine independiente y de las
películas B, de cualquier género, hechas con bajo presupuesto, actores
no conocidos o veteranos que ya no recibían ofertas. Apoyó y le dio la
primera oportunidad a Jack Nicholson, Francis Ford Coppola, Peter
Fonda, Peter Bogdanovich, Robert DeNiro, Martin Scorsese, Sally
Kirkland, Ron Howard, Charles Bronson y James Cameron, entre otros.
De entre sus películas destacan "El hundimiento de la casa Usher"
(1960), "El péndulo de la muerte" (1961), "Historia de terror" (1962) y "La
máscara de la muerte roja" (1964), por citar algunas.

