Cuba aguarda en alarma la llegada del huracán "Ike"

Cerca de un millón de evacuados, largas colas en los supermercados y
movilizaciones para asegurar bienes económicos dominan el panorama hoy
en Cuba, a la espera de que el "extremadamente peligroso" huracán "Ike"
llegue esta noche al país.

El Instituto de Meteorología (Insmet) detalló que la trayectoria del huracán, de
categoría 3 en la escala Saffir-Simpson de 5, hace prever que tocará Cuba
cerca de Punta Lucrecia, en la provincia oriental de Holguín, entre las 22.00 y
23.00 hora local (02.00 a 03.00 GMT del lunes).

El Centro Nacional de Huracanes (CNH) de EE.UU. informó en su boletín de
las 21.00 GMT que "Ike" redujo la velocidad de sus vientos de 215 a 195
kilómetros por hora, para quedar en categoría tres, y conforme se aproxima a
Cuba pueden registrarse nuevas fluctuaciones en la intensidad, aunque
seguirá siendo un huracán de categoría mayor.


















Una semana después de que otro huracán de categoría 4, el "Gustav",
arrasara el oeste cubano y dejara 140.000 viviendas dañadas o destruidas y
grandes destrozos en agricultura e infraestructuras, los medios cubanos
repiten hoy insistentemente que el "Ike" es "extremadamente peligroso".

La Defensa Civil dictó en la mañana la "Alarma Ciclónica" para las provincias
orientales de Guantánamo, Santiago de Cuba, Granma, Holguín, Las Tunas y
Camagüey, y en la tarde la amplió a las centrales de Ciego de Ávila, Villa
Clara, Sancti Spíritus, Cienfuegos y Matanzas.

La ciudad de La Habana y la provincia homónima están en el nivel anterior de
"Alerta ciclónica".

En la capital y demás poblaciones las colas de personas se han ido
alargando ante supermercados y estaciones de servicio.


















La población trata de hacer acopio de alimentos básicos, agua y
combustibles desde el sábado, mientras hoy comenzaban las evacuaciones
en la región oriental, fundamentalmente en zonas bajas cercanas a ríos y al
litoral marino.

Según fuentes oficiales, fueron evacuadas a lugares seguros, más de
250.000 personas en Gamagüey, 143.000 en Santiago, 120.000 en
Matanzas, 108.000 en Holguín, 44.000 en Cienfuegos, 35.000 en
Guantánamo, al menos 14.000 en Las Tunas y muchos miles más en el
resto del país.

En Varadero, primer polo turístico de la isla, unos 13.000 turistas cubanos y
extranjeros fueron llevados a puntos seguros de ese balneario de la
provincia de Matanzas (noroeste), y miles de personas más fueron
evacuadas de otros centros turísticos cubanos.

En Camagüey, que desde hace 15 años no sufría los embates de un
huracán, se reiteran las llamadas a la población para que done sangre, se
guarezca en lugares seguros y acumule agua potable para varios días.

La Defensa Civil y diferentes organismos oficiales trabajan para poner a
salvo máquinas de riego, almacenes, cultivos y naves avícolas y porcinas,
mientras trasladan ganado hacia zonas altas en varias provincias.

El primer vicepresidente de Cuba, José Ramón Machado, pidió a sus
compatriotas no esperar a que las condiciones climáticas empeoren para
evacuar o para comenzar a proteger los bienes, pues el huracán "lo destruye
todo en cuestión de horas".

Las autoridades recomendaron a los cubanos que recolecten agua y
comestibles de fácil elaboración, pues el ciclón seguramente dejará buena
parte del país sin energía eléctrica.

Las bebidas alcohólicas fueron prohibidas en las provincias en "alarma" y se
piden donaciones de sangre.

El Insmet anunció que se registrarán fuertes marejadas en el litoral norte
oriental, con peligro de "inundaciones costeras significativas", así como
lluvias "fuertes e intensas".

Los vientos huracanados comenzarán a sentirse horas antes de la llegada
del ciclón a territorio cubano.

A media tarde, el ojo del "Ike" estaba en los 21,0 grados de latitud norte y 74,1
de longitud oeste, a 155 kilómetros al este de Punta Lucrecia (Holguín).

"Ike"se desplaza con rumbo próximo al oeste a 20 kilómetros por hora, con
vientos máximos sostenidos de 215 kilómetros por hora y rachas muy
superiores.

El ojo del ciclón tiene 41 kilómetros de diámetro y los vientos huracanados
un radio de 75 kilómetros, por lo que toda la isla recibirá su azote durante las
36 horas que estará en Cuba, incluidas regiones que nunca han sufrido un
huracán de categoría 4.