Sergio Sarmiento, conductor: ¿Cuándo falleció tu padre?

Rosa Martha Abascal, hija de Carlos Abascal: A las 9:00 de la mañana
del día de hoy.

Sergio Sarmiento: Apenas acaba de ocurrir. ¿Dónde lo van a velar,
dónde se podrá visitar a la familia?

Rosa Martha Abascal: En el convento de la Visitación, que está ubicado
en Campana, a partir de las 12:00 de la tarde del día de hoy.

Sergio Sarmiento: ¿Qué recuerdo te deja tu padre?

Rosa Martha Abascal: Un recuerdo de un hombre íntegro, de
congruencia y de fortaleza que es fácil vivir mientras se tiene vida, fuerza
y poder, pero que en estos últimos meses, año y medio de su
enfermedad fue mayor testimonio, mayor testimonio de congruencia de
vida y de amor hacia México y de amor hacia su familia. Todo lo vivió
siempre con la perspectiva de hacerlo porque México sea el país que
debe ser.


















Guadalupe Juárez, conductora: Hace unos días tu padre decía,
hablamos con él, que estaba tranquilo, que él con la fe que practicaba lo
único que espera era ya el designio de Dios. Él estaba muy fuerte y
pensando y considerando estas cosas.

Rosa Martha Abascal: Así es, él sabía que se podía ir en cualquier
momento. El diagnóstico desde hace un mes ya era definitivo y sí, con
esa fortaleza y esa confianza en Dios que siempre lo caracterizó.

Guadalupe Juárez: ¿Cómo estaba después del homenaje que se le hizo
hace apenas unos días?

Sergio Sarmiento: ¿En la Universidad Anáhuac?

Rosa Martha Abascal: Así es, quienes pudieron ver y constatar esa
imagen, que en todo momento cuando se le aplaudía, recibía esos
aplausos, los abrazaba y los enviaba al cielo.


















El siempre dijo que él era un mero instrumento para trabajar y para
hacer el papel que le tocaba hacer en este tierra para poder poner un
granito de arena en la mejora de las circunstancias que a él le tocaron
en específico, como fue de secretario de Gobernación. Y bueno, pues
desde mensajero, porque desde mensajero fue. Entonces en cada
momento y en cada instante de su vida él lo que hizo fue darse, dar lo
mejor de sí para llegar allá, para cumplir con esa misión trascendente
que él sabía que tenía en esta tierra.

Sergio Sarmiento: Muchas veces los medios describieron a tu padre
como un hombre instransigente, ¿tú qué opinas, cómo sentías que era
él?

Rosa Martha Abascal: Mi padre era una persona sumamente humana,
que acogía a cualquier tipo de persona, con cualquier tipo de creencia y
con cualquier tipo de vida, pero que tenía una convicción muy firme de
qué era lo mejor, de dónde estaba la verdad, y por ello procuraba vivir
con su vida, con su testimonio lo más apegado a la verdad, a la verdad
que él conocía, pero él nunca jamás en su vida criticó, ni condenó a
nadie, ni siquiera a la gente que más daño le pudo haber hecho.