Guillermo Francella (Cursi) — “Batuta”
Rudo y Cursi era muy interesante para mí como actor. Me encantó el guión: el contenido, la
estructura, los personajes. Es una historia a prueba de balas, linda, del corazón, de una
sólida relación de hermanos que pasan por todos los estados. Mi personaje es el tercero en
discordia entre esos hermanos. Me resultó muy jugoso, atractivo, con muchas aristas que,
como actor, me encantaba transitar. Fue muy gratificante hacerla.
Mi personaje tiene una historia detrás bastante fuerte: es hijo de una prostituta, está
separado y tiene hijos de los cuales es declarado padre ausente porque no los ve nunca, no
los atiende ni les da la mensualidad, situación que nunca acepta. Por estar siempre en la
búsqueda es muy atrevido, pícaro, carismático. Es un encantador de serpientes porque sabe
que encontró diamantes en bruto. Lleva a los chicos con la promesa de hacerlos las grandes
Rudo y Cursi, una película de Carlos Cuarón


















figuras del fútbol mexicano, los protege de forma un poco paternal, pero también es como un
lobo al acecho, porque sabe que puede ganar muchísimo dinero con ellos. Tiene una pátina
de colores muy amplia, intensa y atractiva. Me encanta ser Batuta, me siento muy Batuta
desde que llegué.
Desde muy chico, el fútbol ha sido algo muy importante para mí. En mi vida estoy
muy cerca del fútbol porque conozco a técnicos, jugadores, dueños de equipos. Salgo a
comer con ellos o a tomar café. Me encanta el mundo privado del fútbol, el mundo del
jugador: el que viaja al exterior, el que —pobre— no puede trascender y se queda en el club
chico en que le toca jugar. También conozco gente como Batuta, son personas con un gran
ángel y me encanta escuchar sus anécdotas. He sacado algo de ellos para este personaje.
Trabajar con Carlos, desde el día que lo conocí, fue muy movilizante. Me encantó su
personalidad y seguridad. Sabía lo que quería, sabía quién era Batuta. Tiene una gran
sabiduría y calidez. Es una persona muy respetuosa, muy segura de lo que quiere pero
abierta a las opiniones de los demás. Por ejemplo, había palabras en el guión que no se
dicen así en Argentina y tuvo la humildad de cambiarlas. Me ha dado muchos motivos para
confiar y entregarme, así como él ha confiado en mi.


















GUILLERMO FRANCELLA (“Batuta”)
Guillermo Francella es uno de los actores y comediantes más reconocidos de Argentina.
Debutó en televisión en 1981, y en 1985 filmó su primera película, El telo y la tele. Su primer
gran éxito como protagónico en televisión vino en 1988 con la telenovela De carne somos,
que duró dos años. Al año siguiente, participó en uno de sus más grandes éxitos, Los
Extermineitors, película que parodiaba la saga estadounidense Terminator y que tendría tres
secuelas. Mientras tanto, en televisión participó en la exitosa serie cómica La Familia
Benvenuto, que tuvo cinco temporadas, y en Brigada Cola donde interpretaba al personaje
"Francachella" —no por casualidad similar a su verdadero apellido—. Después de estelarizar
el programa Un hermano es un hermano, su fama había crecido más allá de las fronteras por
lo que su siguiente serie, Naranja y media, fue traducida y transmitida en varios países de
habla inglesa con el título My Better Halves.
En 1998 su película Un argentino en Nueva York se convirtió en uno de los más
grandes éxitos del cine argentino. Al año siguiente llegaría otro desafío para Francella al
protagonizar la serie ¡Trillizos… dijo la partera! donde interpreta a tres hermanos porteños
que integran una clásica familia de raíces italianas, pero con personalidades muy diferentes.
En el 2000 filmó la película Papá es un ídolo, que fue la más vista del año en Argentina. Al
año siguiente volvió a la televisión en uno de los papeles más definitivos de su carrera, el
programa cómico Poné a Francella, donde tomaba parte en varios sketches junto a su
elenco. El programa tuvo dos temporadas y fue retransmitido varios años no sólo en
Argentina sino también en otros países de Latinoamérica y en Estados Unidos, con una gran
audiencia.
En 2003, Francella filmó Un día en el paraíso, donde interpreta a dos personajes. Su
siguiente película, Papá se volvió loco, fue estrenada en 2005 convirtiéndose en un gran
éxito de taquilla. Ese mismo año inició la serie Casados con hijos, versión argentina de la
estadounidense Married... with Children, donde interpreta el papel de Pepe Argento, que le
valdría el Premio Martín Fierro al Mejor Actor Protagónico de Comedia.
Francella también ha trabajado en teatro, en obras como Pijamas de Marc Camoletti,
La cena de los tontos de Francis Veber y Los productores de Mel Brooks. Actualmente, se
encuentra en preparativos para estrenar El joven Frankenstein también de Mel Brooks en
marzo del 2009.
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