Sven Goran Erikson, nuevo personaje en novela de enredo del
fútbol mexicano
La novela de enredo armada en México alrededor del nuevo
seleccionador de fútbol ha tomado un nuevo giro con el anuncio
de un canal de televisión de que el sueco Sven Goran Eriksson
será el elegido para el cargo.
Erikson, de 60 años, ganará entre siete y nueve millones de
dólares, según sus resultados, señala la nueva versión
extraoficial, que dio ayer por hecho la contratación del europeo,
quien llevó a Inglaterra a cuartos de final en los dos últimos
mundiales.
La Federación Mexicana ha negado que Erikson esté fichado,
aunque admitió haber conversado con él, como lo hizo antes con
otros como el mexicano Javier Aguirre, entrenador del Atlético de
Madrid, y el brasileño Luiz Felipe Scolari, seleccionador de
Portugal.
Pero Aguirre parece que se queda en el Atlético de Madrid luego
de clasificarlo a la Liga de Campeones de Europa y Scolari
agradeció por el cariño, pero ratificó que seguirá trabajando con
Portugal.
Desde el despido de Hugo Sánchez, el pasado 31 de marzo, y el
nombramiento en calidad de interino de Jesús Ramírez, la
prensa local ha señalado como "elegibles" a varios de los
técnicos más prestigiosos del mundo, sin importar que muchos
de ellos tengan jugosos contratos, estén al frente de grandes
instituciones, no hablen siquiera español y estén a kilómetros de
distancia.
En la larga lista de candidatos han sido incluidos, además de
Aguirre y Scolari, el holandés Frank Rijkaard, recientemente
sustituido como técnico del Barcelona.
Al principio de las conjeturas, el argentino Carlos Bianchi,
ganador de tres Copas Libertadores, fue dado como el bueno.
Su mención en la prensa levantó la ira de su compatriota Ricardo
Lavolpe, ex seleccionador mexicano, quien dijo que carecía del
perfil adecuado, pero un poco después el 'virrey' compareció ante
los medios con la noticia de que ni le habían propuesto nada.
Otro argentino cuyo nombre ha sido repetido como el 'candidato
ideal' es José Pekermán, conductor de su país en el Mundial de
Alemania 2006 y ahora estratega del Toluca mexicano.
Por dirigir en México, algunos periódicos le pusieron el rótulo de
favorito. Sin embargo, el Toluca se apresuró a decir que para
nada la comisión de selecciones había solicitado al entrenador.
Para muchos, lo que parece dejar sutilmente en el aire la
Federación Mexicana es que el nuevo seleccionador debe ser
uno que cobre bien caro.
En México, según coinciden comentaristas, hay dinero para pagar
altas pretensiones y eso parece jugar en contra de las legítimas
aspiraciones de estrategas locales con buenos resultados en las
últimas temporadas pero que no 'venden bien', como Raúl Arias,
del San Luis, o el mismo Jesús Ramírez, el hombre que tomó el
bastón en forma interina.
Marcelo Lippi, campeón mundial con Italia, el portugués José
Mourinho, ex entrenador del Chelsea inglés, y hasta el mismo
Ricardo Lavolpe, que dejó el cargo tras el Mundial de 2006,
también han sido mencionados, aunque al último los medios lo
ven más como asesor.
De Mourinho y Lippi no hay noticias y Rijkaard suena ahora para
el Chelsea. Todo eso coincide con una pobre actuación de
Eriksson con el Manchester City inglés, que lo tiene al borde del
despido.
En el nuevo capítulo del novelón, que comenzó ayer con Erikson
como actor estelar, es entendible que, ahora desempleado y con
un gran historial, pueda ceder a alguna propuesta, nada
indecente, de México.
Con gran dosis de ironía, algunos comentaristas anticipan que
no está lejano el día en que al elenco de estrellas de la novela
sobre el nuevo seleccionador mexicano entrarán en breve Pelé y
Diego Maradona.
Lo cierto es que a falta de un técnico como Hugo Sánchez, que
siempre da notas y titulares de impacto a los informativos, la
prensa local han armado una historia de enredos e intrigas con
inesperados giros en el libreto.
Ante la tamaña audiencia que se ha formado, la Federación ha
salido al paso para garantizar que el desenlace de la historia
apenas se conocerá en junio, y que los primeros en saberlo
serán los periodistas mexicanos.
En las calles, no pocos hinchas temen que el interés máximo de
los dueños del balón en este país no sea tanto por fichar a un
gran técnico y sí por la cantidad de camisetas que puedan ayudar
a vender, y que en estos tiempos cuenta mucho.

