Israel busca un lugar entre las naciones con una nueva imagen
Israel sacó a relucir su avanzada tecnología y aportación
intelectual en la conferencia internacional convocada por Simón
Peres para fortalecer su lugar entre las naciones del mundo y
buscar apoyos contra amenazas como Irán.
Inventos israelíes de uso masivo como el riego por goteo, los
tomatitos cherry, las placas solares, la original epilady, o incluso
el Copaxone contra la esclerosis múltiple, son presentados en la
conferencia "Afrontando el mañana", que concluye mañana y en la
que participan medio centenar de dirigentes y ex dirigentes
mundiales.
"La conferencia es un reconocimiento a las grandes
contribuciones a la humanidad que han hecho Israel y el pueblo
judío", explicaron los organizadores, tratando de mostrar al
mundo esa otra cara de un estado que suele aparecer en la
prensa en contextos negativos.
Un contexto originado por la no resuelta cuestión palestina y las
duras medidas militares aplicadas en Cisjordania y Gaza, vistas
por la opinión pública mundial como castigos colectivos por el
impacto que tienen en la población civil, y causante, según
algunos analistas, del choque de civilizaciones entre Occidente y
el Islam.
"El noventa por ciento de las veces que Israel aparece en la
prensa internacional es en el contexto del conflicto con los
palestinos y eso influye negativamente en nuestra imagen como
pueblo y estado", dijo a Efe Avi, representante de una de las
sesenta iniciativas tecnológicas más exitosas presentadas en la
conferencia.
El presidente israelí, uno de los padres y principales promotores
del desarrollo científico de su país, concibió este encuentro el año
pasado como una reivindicación, una forma de mostrar la otra
cara de Israel y legitimar su existencia a pesar de todas las
críticas.
Y es que para el octogenario Peres "la ciencia" es sinónimo de
"futuro", y el "fundamentalismo" sinónimo de "pasado"; e Israel
identifica en el fundamentalismo islámico su principal amenaza.
Pinhas Avivi, director general adjunto en el Ministerio de
Exteriores, cree que ésa es la razón de ser de esta conferencia y
no la búsqueda de legitimidad internacional.
"La importancia de esta conferencia estriba en que sentimos que
hay que unir todas las fuerzas democráticas y liberales del
mundo para garantizar que nos defendemos juntos contra los
peligros del extremismo religioso", declaró a Efe Avivi, ex director
del proyecto de pacificación "People to people" con los palestinos.
Y explica que si bien es cierto que en la primera parte de la
década, durante los peores momentos de la Intifada de Al Aksa,
hubo severas críticas contra Israel, ahora la situación es muy
distinta.
"Después del cisma entre los palestinos (en junio de 2007), hay
mucha más empatía hacia Israel y lo podemos ver en esta
conferencia en la que participan trece jefes de Estado y 31 ex
presidentes y ex primeros ministros", agrega.
Subraya que el Ministerio de Exteriores "ya no siente que tenga
que convencer a nadie de venir a Israel.. el año pasado vinieron
de propia iniciativa unos 50 presidentes, primeros ministros y
titulares de Exteriores".
Un funcionario de la Oficina del Primer Ministro, Ehud Olmert,
confirma las valoraciones del diplomático al considerar que
"desde 2005 hay un nuevo lenguaje en los gobiernos hacia
Israel" pero "no así en la opinión pública", tendencia que esta
conferencia quiere ayudar a cambiar.
Aún así, también quedan unos cuarenta países, la mitad de ellos
árabes o islámicos, que no reconocen al Estado judío, y con los
que no podrá normalizar por completo sus relaciones hasta que
se resuelva la cuestión palestina.

