Evans marca su terreno en la primera crono
Cadel Evans afianzó su condición de favorito al aprovechar al
máximo su terreno preferido, la lucha contra el crono, para marcar
las primeras diferencias significativas entre los aspirantes al
amarillo final en París.
Su cuarto puesto en la cronometrada de Cholet le encumbran
como el mejor de los favoritos, cuarto de la general distanciado
sólo por ciclistas sin aspiraciones para la general, el alemán
Stefan Schumacher, el luxemburgués Kim Kirchen y el británico
David Millar.
El australiano cuenta con una renta de entorno a un minuto con
sus principales rivales, el ruso Denis Menchov, el italiano
Damiano Cuenego, el español Alejandro Valverde y el
luxemburgués Andy Schleck.
No tardó el ciclista de Silence en aprovechar su terreno favorable.
En la primera cronometrada de la edición marcó su estatus de
favorito y sólo le superaron los especialistas en la disciplina, que
le relegaron a una cuarta plaza en la etapa, la misma que ocupa
en la acumulada.
Evans fue el único de los candidatos al Tour que estuvo entre los
mejores, aunque tanto Menchov como Cunego aguantaron bien el
tirón, mientas que Valverde perdió algo más de lo que auguraban
los pronósticos más benévolos con el murciano.
El español había mostrado una gran fortaleza en el inicio del Tour
y contaba con la referencia de la cronometrada de la Dauphiné
Liberé, en la que se impuso a todos, incluido Evans. Pero el Tour
es una división superior y el australiano le devolvió la moneda.
Ahora le aventaja en 1:06 minutos en la general a la espera de
que la carretera comience a empinarse tras una maratoniana
etapa de transición.
El australiano se mostró entusiasmado de su resultado y
aseguró que "el Tour acaba de comenzar", como si quisiera
borrar de un plumazo el buen rendimiento mostrado hasta ahora
por Valverde.
"Pero todavía queda mucho, he empezado bien pero en el Tour
nadie puede relajarse", aseguraba el segundo de la pasada
edición.
En el Caisse d'Epargne trataban de ponerle buena cara al mal
tiempo registrado por el murciano. "No pasa nada, lo perdido
entra dentro de lo previsto", aseguraba el ciclista nada más
bajarse de la bicicleta.
Pero su crono se situaba en la parte baja de la horquilla que
había calculado su director, Eusebio Unzúe, que apostaba por
perder, como mucho, dos segundos por kilómetro.
Valverde se dejó en la lucha contra el crono alguno más y, a buen
seguro, algún jirón del traje de favorito que le estaba cosiendo la
prensa de medio mundo. "Hay Valverde para rato", repetía el
murciano para espantar el pesimismo.
El español deberá remar más de lo previsto para llegar a París
con opciones de victoria, sobre todo si se tiene en cuenta que le
restan todavía 53 kilómetros de lucha contra el reloj un día antes
de avistar los Campos Elíseos.
Si Evans sale fortalecido y Valverde tocado de Cholet, Menchov
presenta su candidatura al título. El ruso rodó en el tiempo de los
mejores, sólo cedió siete segundos con Evans y borró el tropezón
de la víspera, cuando se dejó un minuto al quedar en un corte del
pelotón.
Ahora es undécimo a 51 segundos de Evans y con muchos
kilómetros cuesta arriba por delante, terreno suficiente para hacer
valer su clase ascendiendo y poner en jaque a los otros
pretendientes.
También salvó los muebles el italiano Cunego, que aguarda
agazapado que se empine la carretera tras salir apenas tocado
de Cholet, donde logró una sorprendente plaza 17 a menos de
minuto y medio del ganador, el alemán Stephan Schumacher.
El ganador del Giro de 2004 está a 1:05 minutos de Evans y con
ganas de dar guerra en el Tour.
También sale fortalecido Carlos Sastre, que está a 1:22 en la
general de Evans tras la crono de Cholet. El español, sin
embargo, tendrá que luchar por hacerse con los mandos del
equipo CSC, puesto que Andy Schleck también completó una
gran crono y está a 1:08 minutos de Evans. Su hermano Franck
tuvo peor suerte y pierde 1:47 con el australiano.


