Tablilla milenaria acerca un poco más a cristianismo y judaísmo


Una nueva interpretación de una tablilla milenaria que contiene la
conocida como "Revelación de Gabriel" acorta las distancias
entre el cristianismo y el judaísmo, al sugerir que la idea de la
muerte del mesías y su resurrección a los tres días es anterior a
Jesús y de origen hebreo.

La tablilla, de una piedra caliza grisácea clara, contiene 87 líneas
en las que se describe una profecía apocalíptica escrita en el
siglo I antes de Cristo, de cuya existencia se supo hace sólo ocho
años.

En un estado de deterioro considerable porque el texto está
escrito en tinta, el investigador Israel Knohl, de la Universidad
Hebrea de Jerusalén, asegura haber descifrado una palabra
clave en la línea 80, que otros eruditos habían sustituido con tres
puntos en el proceso de traducción por no poder leerla.



















Según Knohl, que presentó hoy sus conclusiones en una
conferencia internacional sobre los Manuscritos del Mar Muerto,
en el Santuario del Libro del Museo de Israel, se trata de la
palabra hebrea "hayé", arcaísmo de "vivir" en su forma imperativa.

La palabra da un nuevo sentido a todo el texto, de forma que
describe al ángel Gabriel resucitando, "tres días" después de su
muerte, a un líder local mesiánico al que el desconocido autor de
la tablilla llama "ministro de ministros".

El relato guarda una similitud sorprendente con la resurrección
de Jesús según el Nuevo Testamento, que fue posterior y supone
uno de los pilares básicos del cristianismo.

La resurrección de los muertos o incluso la idea de un "mesías
doliente" como Jesús es también parte de la esencia del
judaísmo, pero la muerte previa del mesías y el plazo de los tres
días se creían hasta ahora elementos exclusivamente
renovadores en el paso de una religión a otra.



















"He descubierto aquí una nueva percepción en el judaísmo, que
la sangre del mesías es requerida para la redención nacional...
es como el eslabón perdido entre el judaísmo y el cristianismo",
sostuvo el investigador en declaraciones a Efe.

Agregó que "esta teoría ofrece nuevas ideas sobre el personaje
histórico de Jesús, no como redentor de la humanidad como lo
concibe el cristianismo, sino como un mesías cuyo único objetivo
era redimir al pueblo al que pertenecía, el judío".

Escrita en caracteres hebreos antiguos, y de un metro de alto por
treinta centímetros de ancho, la tablilla es propiedad de un
coleccionista suizo, y su autenticidad no es cuestionada a pesar
de que no hay constancia de dónde se encontró.

Se cree que fue hallada en la ribera jordana del Mar Muerto, frente
a la zona de donde provienen los famosos Manuscritos del
mismo nombre hallados en las cuevas de Qumrán, los
documentos judíos más antiguos que existen.

La tablilla fue al parecer escrita en algún momento próximo al
nacimiento de Jesús, y si la interpretación del experto es cierta,
significaría que éste pudo rescatar ideas existentes en viejas
creencias judías para consolidar sus profecías.

"Los investigadores sostenían que escribanos posteriores fueron
los que pusieron la profecía (de la muerte y resurrección) en su
boca (de Jesús) después de la crucifixión. Pero la posibilidad de
que esa tradición existiera de antes, indica que Jesús fue influido
por estas ideas", refiere el investigador.

Aún así, para Knohl su teoría no supone ninguna amenaza a los
principios más básicos del cristianismo y, "desde luego, no es mi
objetivo polemizar con ninguna religión".

La interpretación del texto es la primera realizada, y por tanto está
aún sujeta a un debate académico que la rebata o confirme.

"Estamos en el comienzo, en la investigación académica alguien
propone y después se abre el debate, por lo que sugiero
paciencia antes de sacar conclusiones y titulares grandiosos",
declaró a Efe el argentino-israelí Adolfo Roitman, director del
Santuario del Libro y conservador de los Rollos del Mar Muerto.

Para este experto, la primera impresión de la investigación de
Knohl es de que ha habido una "lectura muy creativa, quizás
osada" al identificar la palabra clave, que difícilmente se ve, y al
completar la interpretación de todo el texto.