Jorge Drexler: "Para componer necesito vaciarme de trabajo"


En poco más de dos semanas el cantautor uruguayo Jorge
Drexler se tomará vacaciones y hará un parón para descansar, ya
que para componer su próximo disco, necesita "vaciarse de
trabajo" y llenarse de experiencias que contar en sus canciones.

El próximo 31 de julio el músico, que ganó un Oscar en 2005 a la
mejor canción original por "Al otro lado del río", ofrecerá "el último
concierto por mucho tiempo" tras dos años de recitales en los
que visitó países de todos los continentes y formó parte de
numerosos proyectos, según dijo hoy en una entrevista con Efe.


















"Cuando doy un concierto en Estocolmo me gusta salir y pasarlo
bien, no quedarme en el hotel a componer", agregó a modo de
ejemplo el cantante, quien presenta hoy su último disco, "Cara B",
en la ciudad española de Valladolid (centro).

Cuando escribe una canción, Jorge Drexler (Montevideo, 1964),
intenta evitar temas recurrentes porque reconoce que "está todo
inventado" y prefiere hacer canciones "como quien hilvana un
collar", es decir, sumando palabras y dando más protagonismo a
las rimas o el sonido.

"Si me dejase llevar por la temática dejaría la música", sentenció
este uruguayo, que llegó a España en 1995, cuando Joaquín
Sabina decidió contratarle como telonero.

Para el cantante, sin la ayuda de Sabina, con quien dijo que
estará siempre "enormemente en deuda", las cosas "hubieran
sido seguramente de otra manera".



















Desde que llegó a España ha grabado siete discos y ha escrito
canciones para artistas nacionales como Ana Belén, Ana Torroja
y Miguel Ríos, pero también para foráneos de la talla de Jovanotti
y Pablo Milanés.

De cada uno de ellos tiene buenos recuerdos, aunque subrayó
que lo importante no es que él haya quedado contento con el
resultado de cada canción, sino que cada uno haya "sacado jugo"
de cada tema, tal y como él mismo hizo en su último trabajo con
composiciones de Caetano Veloso, Kiko Veneno o Marlango.

En "Cara B" muestra en directo el lado "no visible" de su
repertorio, donde apenas tienen cabida sus canciones más
conocidas, que dejan paso a las que él mismo ha decidido
versionar, tanto suyas como de otros.

"Ha resultado un punto de salida, la idea inicial era abrir la boca
del embudo y sacarlas adelante con mi estilo personal", explicó
Drexler, deseoso de trabajar más a partir de ahora la
interpretación.

Aunque su profesión "oficial" es la de médico -ha sido salvavidas
y enfermero- decidió convertir la música en la profesión de su
vida, con la que llegó a su momento más alto en 2005, cuando
convirtió la canción principal de la película "Diarios de
motocicleta" en el primer tema en castellano de la historia al que
se le otorgó un Oscar.

De los tiempos que corren en la música, reconoce que en la
actualidad no hay crisis de ideas sino de logística, puesto que la
industria musical "no ha sabido adaptarse a la llegada de
internet".

A su juicio, a la red no hay que tratarla como a un enemigo, ya que
"nació para quedarse".

Eso sí, demanda la necesidad de ser ingenioso y de buscar la
justicia necesaria para que todo el mundo cobre por lo que
trabaja, tanto los empleados de estudios de grabación como el
resto de profesiones ligadas a la música, porque "antes que
regalar la música hay que buscar una solución".

Sus proyectos a medio plazo giran en torno al cine, ya que se
encuentra inmerso en la tarea de ponerle ritmo a "The city of your
final destination", cinta de James Ivory con Anthony Hopkins y
Laura Linney.

Por el momento, ve difícil volver a pasar por la alfombra roja de
Hollywood aunque, tal y como precisó, "nunca se sabe".