
La Academia no debe depender del gobierno
Cineastas dicen que la AMACC debe aprender a diversificar sus fuentes de
recursos
Buscar caminos de financiamiento ajenos al Gobierno Federal, es algo
necesario para la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas, a
la cual no se le han entregado desde hace varios meses recursos económicos
para su sustento.
Eso dice Jorge Sánchez, ex director del Festival Internacional de Cine de
Guadalajara (en cinco ediciones) y productor de cabecera, de muchos años, del
cineasta de culto Arturo Ripstein.
La AMACC (por sus siglas) es la encargada de entregar anualmente el Premio
Ariel a lo más granado del cine mexicano y responsable de enviar
representantes a la entrega del Goya y el Oscar.
“Creo que la Academia debería aprender a diversificar sus fuentes de recursos.
No es lo más deseable tener una sola fuente de recursos y que sea federal y
que éste cuando le resulte incómodo o no conveniente, corte el flujo de
recursos. Sería deseable diversificar las entradas, pero también sé que no es
nada fácil lograrlo”, dijo Sánchez.
El pasado fin de semana, el presidente de la Academia, Pedro Armendáriz,
advirtió que el órgano podría dejar de funcionar en los días siguientes ante la
falta de los recursos necesarios.
Desde hace cuatro meses, reveló, no reciben los subsidios correspondientes
por parte de Conaculta, aunque sin aclarar el monto de lo dado.
El actor recordó que los reciben desde hace mucho tiempo y aunque habían
tenido retrasos en los pagos, nunca se había prolongado como en este
momento. Informó que por ahora se les debe el sueldo a los 15 empleados del
lugar.
Para Víctor Ugalde, presidente de la Sociedad de Directores y Realizadores, el
hecho es lamentable:
“Es preocupante que si en este año, que hubo una ampliación presupuestal
para las actividades culturales, estemos en el mes de julio y no se haya
aplicado. Aunque la Academia tenga detractores, siempre es importante porque
son cineastas destacados y en este momento se trabaja duro para que se
orqueste una nueva ley de cine”, comentó.
“Espero que sea una falta de liquidez temporal y no sea algo en contra de emitir
sus opiniones”, añadió.
Actualmente la AMACC recibe presupuesto tanto del Conaculta como de Imcine
y cuenta con un patronato que le ayuda a conseguir recursos para la entrega del
Ariel, además de contar una relación amistosa con la UNAM.
El pasado
Creada en 1946, por gente como el cineasta Alejandro Galindo, el actor
Fernando Soler, el cinefotógrafo Gabriel Figueroa y el productor Rodolfo de
Anda, la Academia ha pasado por situaciones que la han marcado.
En 1959 suspendió la entrega del Ariel por más de 10 años y en el 2000 Arturo
Ripstein decidió que sus películas ya no se inscribieran, lo cual sigue hasta hoy.
El año pasado un grupo de productores pidieron la refundación de la AMACC
por no ser incluyente. Este año se abrió a más de 500 miembros, pero en las
votaciones por el Ariel, ni el 10% de su integrantes asistió al sufragio

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