Servicio secreto ruso rechaza comentar las acusaciones sobre
caso Litvinenko
El Servicio Federal de Seguridad (FSB, antigua KGB) declaró hoy
que no hará comentarios respecto a las afirmaciones de la
cadena pública británica BBC de que el Estado ruso estuvo
implicado en el asesinato del ex espía ruso Alexandr Litvinenko.
"Esa prerrogativa corresponde a la Fiscalía", indicó un portavoz de
los servicio secretos, citado por la agencia oficial rusa
RIA-Nóvosti.
Mientras, la Fiscalía de Rusia señaló que no dispone de datos
sobre la participación de ningún servicio secreto en el
envenenamiento con una sustancia radiactiva del ex agente en
2006.
Según Vladímir Markin, portavoz oficial de la Fiscalía, "a pesar de
no haberse cumplido totalmente la solicitud de la parte rusa de
recibir asistencia jurídica de las autoridades británicas, la
investigación avanzó significativamente y no existen datos de que
ningún servicio secreto participara en el crimen".
"Con el fin de llevar a cabo una investigación objetiva y teniendo
en cuenta que el crimen tuvo lugar en el territorio de otro Estado,
la instrucción rusa ha dirigido en más de una ocasión solicitudes
internacionales a los órganos competentes de una serie de
Estados entre los que figura el Reino Unido", subrayó.
Según el portavoz, los equipos de investigación "solicitaron que
se llevaran a cabo interrogatorios a una serie de personas,
registros e investigaciones", informaron las agencias rusas.
La víspera, la BBC retransmitió la declaraciones de un alto
funcionario británico responsable de seguridad al programa
"Newsnight", según las cuales "hay indicaciones muy sólidas de
que hubo alguna implicación estatal" en el asesinato del ex
agente ruso.
Litvinenko, crítico del ex presidente ruso Vladímir Putin y antiguo
espía de los servicios secretos rusos refugiado en Gran Bretaña,
murió el 23 de noviembre de 2006 en un hospital londinense tras
ser envenenado con polonio 210, sustancia radiactiva muy tóxica.
El caso Litivinenko causó graves tensiones diplomáticas entre
Londres y Moscú.
El Gobierno británico pidió el pasado año la extradición del ex
espía y empresario ruso Andréi Lugovói como principal
sospechoso del crimen, solicitud que fue rechazada por Moscú
con el argumento de que la Constitución prohíbe la entrega de
ciudadanos rusos a otros países.
Lugovói se declaró inocente y en diciembre de 2007 fue elegido
diputado de la Duma del Estado por la lista del ultranacionalista
Partido Liberal Democrático, con lo que obtuvo inmunidad
parlamentaria.

