Lorena Rojas Venció al cáncer y a los prejuicios de Telemundo
Lorena Rojas sufrió discriminación. Hace un año, cuando venció al cáncer
de mama y se sometió: a quimioterapias, su empresa, Telemundo le
ofreció trabajo, pero lo hizo con un recorte del 50 por ciento en su sueldo y
poniéndole nuevas cláusulas a su contrato que la dejaban desprotegida
ante una eventualidad de salud.
A su regreso a México, tras cinco años de radicar en Miami, comenzará a
grabar la telenovela de TV Azteca "Entre el amor y el deseo", adaptación del
éxito brasileño Loco amor, producida por TV Globo (empresa pionera en
realizar polémicas telenovelas que expusieron temas de homosexualidad,
violencia, drogadicción y corrupción).
Lorena, de 39 años, habla a KIOSKO y por primera vez denuncia la manera
en que fue discriminada, con la intención de evitar que más mujeres sean
víctimas de la ignorancia, ahora que también es vocera para el mundo
hispano de la fundación Livestrong, del famoso ciclista y campeón
estadounidense Lance Armstrong.
¿Cómo te veremos en la telenovela?
Soy la protagonista, una chava fuerte que siempre ve por la familia. No es
fácil hacerla llorar, porque ha aprendido de la vida, sin embargo, tiene esa
dualidad: es fuerte, pero sensible y delicada.
¿Quisieras que este proyecto se .apegara a tu vida personal como
sobreviviente de cáncer?
Creo que es justamente lo que me mueve, hacer un personaje que tenga
entrañas; he vivido cosas importantes a lo largo de estos años y creo que
traigo mucha energía y sentimiento cargado. Vengo que exploto y ya quiero
pararme enfrente de una cámara, quiero comenzar a actuar, es una
necesidad que quiero experimentar nuevamente.
¿El personaje se parecerá a ti?
Nunca me ha gustado escoger personajes que no se parezcan a mí,
porque me gusta representar vidas ajenas y emociones que no son mías,
pero por primera vez este personaje tiene características y situaciones
similares a las que yo he pasado, entonces me presento ante un reto
diferente y fuerte.
¿Te da miedo recordar?
No es miedo, miedo fue lo último que tuve, siempre traté de armarme (de
valor) y tomar mucha fuerza, sobre todo mental, a través de la información
para no sentir miedo. El miedo y el silencio es lo que hace que la gente se
deje morir, yo siempre quise enfrentarlo.
¿Qué te dejaron los dos años en los que estuviste sin actuar?
Pude enfrentarme a la situación más difícil de mí, que fue el diagnóstico de
mi enfermedad, y superarlo. Descubrí que soy una mujer fuerte, y que no
cambiaría en nada lo que pasé, porque me hizo crecer, madurar y tratar de
ser mejor ser humano.
¿Tuviste alguna reflexión?
Ahora soy la vocera para el mundo hispano de la fundación más importante
de cáncer, que es la Lance Armstrong, siete veces campeón del tour de
Francia. Él fue diagnosticado con cáncer de testículos y desahuciado
cuando le retiraron el patrocinio, en el mejor momento de su carrera. Me uní
a la fundación porque es uno de mis héroes.
¿Sufriste alguna discriminación mientras combatías el cáncer?
Pasé por una situación desafortunada y fuerte, porque en el momento de
mis quimioterapias, la cuales duraron ocho meses, no tuve la renovación
de mi contrato con las condiciones de antes. Me ofrecieron un sueldo a la
mitad, como si el cáncer me hubiera hecho valer menos y pues no.
La ignorancia le hace creer a la gente que con una enfermedad no vas a
tener la misma capacidad física o mental para afrontar actividades
normales y no acepté eso. Entonces me llegó una de las mejores ofertas
que he recibido en mi vida: TV Azteca.
¿Denunciaste esta situación?
En este momento lo estoy diciendo. Si hablo y comparto esto no es por
hacer ruido, porque me quedé callada durante mucho tiempo, pero ahora ya
es momento de hacerlo.
No hablo sólo por mí, sino por esos millones de casos que pueden
padecer de esa discriminación, la misma que padeció Lance Armstrong
cuando le retiraron el patrocinio.
Es penoso saber de un caso así en un país (EU, sede de Telemundo) que
se dice altamente desarrollado.
Pensé que de esos casos había muy pocos, pero siguen sucediendo; sin
embargo, también hay milagros, buenos seres humanos y buenas labores.
Creo que si estamos conscientes debemos damos cuenta de que el
próximo año habrá 28 millones de personas enfermas de cáncer, y cómo te
vas a dirigir a estas personas si no las tratas con respeto, justicia, derecho
y dignidad, abramos los ojos ya.
¿Regresarás a Telemundo?
No creo que me llamen, porque no les dará mucho gusto que comente
esto, pero tampoco me puedo quedar callada; así como estoy agradecida
con la gente que me dio la oportunidad para hacer buenos proyectos,
también alerto de las personas que me cerraron la puerta por mi
enfermedad. Por un lado, esa empresa (Telemundo) me abrió las puertas,
pero también me las cerró.


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