LEY DEL MATRIMONIO HOMOSEXUAL
EFE
La regulación del matrimonio homosexual comenzó a tomar cuerpo tras la
llegada al Gobierno de los socialistas, con la aprobación, en junio de 2004,
en el Congreso de una proposición de ley del PSOE instando al Ejecutivo a
presentar un proyecto de ley de modificación de la legislación civil con el
objetivo de permitir el matrimonio entre personas del mismo sexo; y la
retirada del recurso interpuesto por el Gobierno anterior contra la Ley vasca
de Parejas de Hecho, que acordó el Consejo de Ministros del 1 de octubre.
En esa misma reunión, el Gabinete aprobó también la primera redacción
del anteproyecto de matrimonio homosexual, que después fue remitido
para su informe al Consejo de Estado, organismo que avaló la
constitucionalidad del texto, aunque también sugirió la posibilidad de
regular estas uniones fuera del matrimonio.
El anteproyecto del Gobierno defendía que los matrimonios homosexuales
puedan adoptar hijos, lo que provocó una fuerte polémica y se convirtió en
el aspecto más controvertido de esta nueva regulación. La Conferencia
Episcopal calificó de "errónea e injusta" la propuesta del Gobierno, en tanto
que el Partido Popular acusó al Ejecutivo de gobernar para minorías y
abogó por regular las parejas homosexuales como uniones civiles y sin
adopción.
El 30 de diciembre de 2004 el Gobierno aprobó el anteproyecto de ley (sin
cambios significativos con respecto al texto aprobado en octubre y
manteniendo la adopción) y lo remitió a las Cortes para su tramitación
parlamentaria.
El 18 de enero de 2005, la Comisión de Estudios del Consejo General del
Poder Judicial (CGPJ) aprobó un informe en el manifestaba sus dudas
sobre la constitucionalidad del matrimonio entre homosexuales, al que
incluso comparaba con la unión entre una persona y un animal, alusión
ésta que fue muy criticada y por la que al día siguiente el CGPJ pidió
disculpas. Dicho informe fue aprobado (el día 26) por el pleno del CGPJ con
el voto particular en contra de siete vocales.
El proyecto de ley sobre el matrimonio homosexual comenzó su tramitación
en el Congreso el 17 de marzo, cuando fueron rechazadas las enmiendas
de totalidad presentadas por el PP y Unió Democrática de Cataluña (UDC).
Y fue aprobado por el pleno de la Cámara el 21 de abril de 2005, con 183
votos a favor y el rechazo del PP (aunque, la ex ministra Celia Villalobos votó
a favor) y de Unió Democrática de Catalunya.
Esta aprobación fue recibida con especial entusiasmo por los colectivos de
gays y lesbianas, al tiempo que aglutinaba la oposición de las confesiones
católica, ortodoxa, protestante y judía presentes en España.
La Conferencia Episcopal Española calificó el proyecto de ley de
"radicalmente injusto" y de "perjudicial para el bien común", y animó a los
parlamentarios católicos a votar en contra; en tanto que, desde el Vaticano,
el cardenal colombiano Alfonso López Trujillo, presidente del Pontificio
Consejo para la Familia en la etapa de Juan Pablo II, hacía un llamamiento
a los funcionarios municipales para que se negaran a casar a personas del
mismo sexo, a lo que la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa
Fernández de la Vega, respondió recordando que los funcionarios están
obligados a cumplir las leyes.
Los colectivos de gays y lesbianas y numerosos partidos políticos
rechazaron de plano lo que consideraban una llamada a la "desobediencia
civil" y el PP optó por presentar en el Senado una enmienda para que la ley
reconociera la posibilidad de abstenerse en la celebración de bodas gays
por motivos de conciencia; enmienda que fue aprobada por la comisión de
Justicia del Senado el 14 de junio de 2005.
La polémica en torno al matrimonio homosexual, además, se avivó en los
días siguientes con la celebración de una gran manifestación de rechazo
en Madrid (el día 18), convocada por el Foro Español de la Familia, apoyada
por el PP y la Conferencia Episcopal, y en la que participaron una veintena
de obispos; y las controvertidas declaraciones efectuadas por el catedrático
de Psicopatología Aquilino Polaino el día 20 en el Senado (donde
compareció a propuesta del PP), calificando la homosexualidad de
"patología".
La ley llegó al pleno del Senado el miércoles 22 de junio con los vetos del
PP y de Unió. Este último, el primero que se votó, obtuvo la mayoría
absoluta requerida para prosperar, ya que al parlamentario de Unió se
sumaron los senadores populares, tres de Convergencia y uno del Partido
Aragonés, con lo que se sumaron 131 votos.
El 30 de junio de 2005, sin embargo, el Pleno del Congreso, con una
holgada mayoría absoluta -187 votos a favor, 147 en contra y 4
abstenciones- levantó ese veto y aprobó definitivamente la ley. A favor
votaron los parlamentarios del PSOE, PNV, ERC, Coalición Canaria, IU-ICV,
el Grupo Mixto, dos diputados de Convergencia y de nuevo Celia Villalobos
del PP.
La ley entró en vigor el 3 de julio de 2005 y la primera boda de una pareja
homosexual -en este caso dos hombres- se celebró el 11 de julio, en la
localidad madrileña de Tres Cantos.
En los primeros meses de aplicación de la ley contrajeron matrimonio
defensores de los derechos de los homosexuales y famosos como los
presentadores Jesús Vázquez (noviembre de 2005) y Boris Izaguirre
(febrero de 2006), el dirigente y concejal socialista Pedro Zerolo (octubre de
2005), y la presidenta de la Federación Estatal de Lesbianas y Gays, Beatriz
Gimeno (diciembre de 2005).
Paralelamente hubo varios jueces que se negaron a realizar estas bodas,
como los responsables de los registros civiles de Denia (Alicante) y Telde
(Gran Canaria) que presentaron cuestiones de inconstitucionalidad contra
la ley que fueron rechazadas por el Tribunal Constitucional.
El PP también presentó un recurso contra la ley, que fue admitido a trámite
por el Constitucional en octubre de 2005.
A pesar del recurso, en abril de 2006 el concejal del Ayuntamiento de
Ourense, José Araújo, protagonizó la primera boda homosexual de un
cargo electo del PP. Y tres meses más tarde, el 29 de julio, el alcalde de
Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón (también del PP), ofició su primera boda gay.
También en 2006 (en junio) se registró la primera demanda de separación
de un matrimonio homosexual; en septiembre tuvo lugar la primera boda de
dos militares, dos varones pertenecientes a la base aerea de Morón de la
Frontera que contrajeron matrimonio en Sevilla y vestidos de uniforme; y en
diciembre se casaron dos mujeres transexuales lesbianas residentes en la
provincia de Gerona.
Durante el primer año desde la entrada en vigor de la ley de matrimonios
homosexuales se produjeron, según la FELGT, unas 4.500 bodas de
personas del mismo sexo (casi el 80% de parejas formadas por varones),
tres parejas pidieron el divorcio y 50 iniciaron trámites para adoptar, aunque
unas 40 de ellas eran parejas de lesbianas que ya habían tenido un bebé
por inseminación artificial.
En los cuatro primeros años de vigencia de la ley se celebraron 13.116
bodas de parejas homosexuales (8.898 matrimonios de gays y 4.218 de
lesbianas), en su mayoría en las grandes ciudades, según datos del
Instituto Nacional de Estadística (INE) y del Ministerio de Justicia
contabilizados mediante 432 registros civiles informatizados.
La Federación de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales (FLGTB), sin
embargo, considera que el total de matrimonios homosexuales en esos
cuatro años podría superar los 20.000, debido a que no todos los registros
de Justicia están informatizados o actualizados.
En octubre de 2006 dos lesbianas casadas al amparo de la ley se
inscribieron por primera vez en el Registro Civil (en Algeciras) como madre
primera y madre segunda de un bebé concebido in vitro por una de ellas.
Asimismo, en diciembre de 2008 la Comisión Nacional de Reproducción
Humana Asistida avaló la donación de óvulos en parejas de lesbianas.
Por otra parte, en febrero de 2007 el Congreso rechazó tramitar una
iniciativa legislativa popular impulsada por el Foro Español de la Familia y
apoyada por el PP que pretendía que los matrimonios sólo se celebren
entre hombre y mujer.


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