Biografía Manuel Luis de Lopera
1944/ Nace en Sevilla.
1992/ Compra el 70 por ciento de las acciones del Betis y se convierte en
consejero delegado.
1994/ Con su gestión asciende el Betis a Primera.
1996/2006/ Accede a la presidencia del Betis.
2005/ El Betis gana la Copa del Rey.
2007/ Vuelve al organigrama del club como consejero delegado.
2009/ Los béticos, tras la pérdida de la categoría del equipo, se oponen a
su gestión en la calle y con una Fundación.
2010/ Vende la mayoría de las acciones del club, pero una juez suspende
los derechos de esas acciones y le pide una fianza de 25 millones de euros.
MANUEL RUIZ DE LOPERA, empresario y antiguo máximo accionista y
consejero delegado del Real Betis Balompié SAD.
Nació en Sevilla, España, el 13 de agosto de 1944.
Empresario del sector financiero y de la construcción, su relación como
directivo del Betis comenzó en el año 1989 de la mano del presidente Hugo
Galera, quien en diciembre de 1991 lo nombro vicepresidente de asuntos
económicos.
Dio un salto cualitativo en junio de 1992, cuando la entidad se convirtió en
Sociedad Anónima Deportiva, de acuerdo con la nueva Ley del Deporte y
jugaba en 2ª División. Lopera se hizo el 70% de las acciones de la entidad
por 780 millones de pesetas a través de un aval de FARUSA (Familia Ruiz
de Lopera SA) y empezó a ejercer como consejero delegado.
Desde el primer momento, comenzaron los enfrentamientos entre Lopera y
los directivos del Sevilla, el eterno rival, disputas que se repetirían a lo largo
del tiempo. En 1992, Lopera realizó unas declaraciones que aludían a la
mala gestión económica de Luis Cuervas al frente del Sevilla, que acabó en
los tribunales y tuvo que indemnizar con 100.000 pesetas a Cuervas.
En mayo de 1993 solventó su primera crisis económica al frente del club
verdiblanco. El Betis necesitaba 587 millones de pesetas para hacer frente
a los avales que demandaba la Liga de Fútbol Profesional y Lopera
consiguió un contrato de imagen con Heliopolitana de 839 millones de
pesetas, a cambio del 50% de la taquilla.
En mayo de 1994, el equipo logró el ascenso a Primera División y Lopera
anunció que, cumplido su propósito, estaba dispuesto a dejar el club.
Finalmente, no abandonó la gestión del Betis y en 1995 gestionó el fichaje
de Alfonso, hasta entonces jugador del Real Madrid, aunque en 1996 tuvo
que desembolsar al club blanco más de mil cien millones por la cláusula
de rescisión del jugador.
Después de que las aguas volvieran a su cauce con el Sevilla, coincidiendo
en la llegada a la presidencia de los de Nervión de Francisco Escobar, en
octubre de 1995, en enero del año siguiente abrió otro frente de lucha
dialéctico con el Atlético de Madrid al calificar de robo el partido que le costó
la eliminatoria en Copa y atacar al técnico colchonero Radomir Antic.
El 24 de abril de 1996, fue elegido presidente del Betis tras la dimisión de
José León Gómez, quien había llegado por segunda vez al puesto tras la
conversión de club en SAD. Se hizo con el control absoluto de la entidad al
sumar este cargo al que ya tenía de consejero delegado.
Lopera amplió las instalaciones del club con la construcción de una ciudad
deportiva aledaña al estadio en 1997 y en abril de 1998, tras desistir de
participar en el proyecto de estadio olímpico en la ciudad, comenzó la
reconstrucción por fases del estadio Benito Villamarín, inaugurado en la
Nochevieja de 1999 y rebautizado con su nombre a partir de entonces.
En la primera temporada que el equipo jugó en el nuevo estadio, descendió
a Segunda División y Lopera se planteó la posibilidad de abandonar la
presidencia, pero al final no llegó a hacerlo, y continuó dirigiendo la entidad.
Reiteró su intención de abandonar la presidencia el 17 de junio de 2001,
minutos después de retornar a la máxima categoría, pero en la junta de
accionista del 23 de octubre de ese año volvió a arrepentirse, alegando que
el club estaba "antes que nada", y el accionariado lo nombró "presidente
perpétuo".
En mayo de 2002, Lopera vivió momentos de tensión, cuando los
incidentes acaecidos durante el derbi sevillano, con lanzamiento de
bengalas e invasión del campo, estuvieron a punto de acarrear al Betis la
sanción del cierre del estadio durante un mes. Finalmente el Comité
Español de Disciplina Deportiva sancionó al club con la clausura del
estadio por dos partidos.
Después de que en enero de 2006 fuera declarada firme una condena
contra Lopera de dos penas de siete meses y medio de prisión por dos
delitos fiscales, proceso iniciado en 2000 por tributos entre 1995 y 1998, el
30 de junio de ese año dejó la presidencia del club en manos de José
León. Justo un año después, retornó al organigrama de la entidad para
asumir el puesto de consejero delegado y reapareció en el palco el 9 de
agosto de 2007, después de 20 meses de ausencia.
La muerte del jugador sevillista Antonio Puerta, en agosto de 2007, supuso
el reencuentro definitivo con el club rival hispalense, con lo que se daban
por cerradas las décadas de polémicas entre ambos.
Después de que dijera públicamente en varias ocasiones de legaría su
accionariado en el club a una Fundación, para que fuera la masa bética la
propietaria del club, llegando incluso en noviembre de 1997 a desvelar
estas cláusulas de su testamento, en el que se decía que no vendería sus
acciones actuales ni las que pueda tener hasta su muerte, en el verano de
2008 anunció que había alcanzado un acuerdo para la venta de las
acciones a la sociedad Betis Sport Sl.
Durante su etapa como mayor accionista, en el que el equipo ha tenido
como referentes en el terreno de juego a Denilson o Joaquín, el club fue
finalista en la Copa del Rey de 1997 y se alzó con este título en junio de
2005, la mejor temporada en su historia ya que además consiguió la
clasificación para la Liga de Campeones. En esos años han pasado por su
banquillo multitud de técnicos, entre ellos Luis, Clemente, Serra Ferrer,
Carlos Timoteo Griguol, Luis del Sol, Juande Ramos, Víctor Fernández, Luis
Fernández, Héctor Cúper, Paco Chaparro.
La justicia volvió a fiscalizar su gestión desde marzo de 2008, cuando fue
denunciado por presunto delito societario al "descapitalizar" la entidad a
través de la sociedad Encaje del Deporte SA (Encadesa), sucesora de
Tegasa, desde la que gestionó el estadio bético y los derechos de imagen
de los jugadores. En abril de 2010 la Fiscalía pidió a la juez encargada del
caso el archivo de la causa por prescripción de los hechos investigados
entre 1993 y 1998, que podría haber causado 12,4 millones de euros en
perjuicios al club, pero ésta lo rechazó.
El 7 de julio de 2010, una semana antes de prestar declaración como
imputado ante la juez, Lopera anunció que había vendido la mayoría de su
paquete accionarial en el Betis a Bitton Sport, un grupo representado por el
empresario navarro Luis Oliver. La juez le pidió una fianza de 25 millones
de euros, suspendió los derechos políticos de dicho paquete de acciones y
a finales de ese mes ofreció uno de los puestos de interventor judicial al ex
jugador bético Rafael Gordillo, que aceptó el puesto.
Un año antes, en marzo de 2009 Lopera ya estuvo en negociaciones para
vender el club a un jeque de los Emiratos Árabes. Poco después, el equipo
perdió la máxima categoría y los aficionados verdiblancos se echaron a la
calle el 15 de junio para pedirle que dejara la entidad. Fruto de esta protesta
nació la Fundación Heliópolis, como alternativa de poder a Lopera.
A comienzos de marzo de 2009 fue ingresado durante ocho días en la
clínica sevillana Virgen de Fátima por una patología grave
(pleuropericarditis aguda con derrame pericárdico y neumonía basal
izquierda).
En Sevilla existe una asociación de Admiradores del dirigente deportivo,
que en varias ocasiones ha pedido al consistorio que le diera su nombre a
una glorieta donde nació o renombrada la calle Jabugo, en la que reside.
Ferviente devoto de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder, está casado y no
tiene hijos.


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