Carmen Delgado Actriz
Hace 34 comenzó a pisar escenarios de teatro al lado de la directora
escénica y actriz Martha Verduzco, a quien conoció mientras estudiaba en
un CCH. A muy temprana edad descubrió que su verdadera vocación era
dentro del medio artístico, sin embargo, en ese entonces le fue imposible
adentrarse debido a que su mamá le exigía estudiar.
Fue después de haber dejado inconclusa la carrera de arquitectura y
también la de filosofía y letras cuando confirmó que lo suyo era la actuación.
"Desde la secundaria quería ser bailarina y de hecho quería estudiar en
Bellas Artes, pero mi mamá me dijo que no iba a tener un buen nivel",
comentó la actriz.
-¿Le costó trabajo convencer a su mamá para que la dejara ser actriz?
-Sí, eso fue muy difícil. Yo empecé á ensayaren el CCH, con Martha
Verduzco y de ahí me fui a la universidad, pero cuando vi mi frustración con
la arquitectura dije, bueno, entonces me voy al CUT (Centro Universitario de
Teatro), pero mi mamá me dijo: "ni loca, tienes que tener una carrera y un
título", así es que, como ya no había sido bailarina ni arquitecta, me metía
Filosofía y Letras y a los dos años empecé a trabajar en una obra del
director Manuel Montoro.
-¿Y cómo le hacía para combinar sus estudios con el trabajo en teatro?
-Pues iba a la facultad y al salir me iba corriendo a los ensayos, llegaba a
mi casa a las dos de la mañana hasta que mi mamá me dijo: "de ninguna
manera, no puedes seguir llegando a esta hora" y le dije, "pues lo siento
mucho, pero me vas a tener que respetar y dar un duplicado de la llave", ya
después entendió, pero me advirtió que tenía que terminar la carrera.
-Finalmente, ¿terminó la carrera?
-No, empecé a trabajar tanto que ya era imposible seguir yendo, me quedé
en séptimo semestre y acepto que fue una tontería, después me fui a
Bellas Artes y ahí una compañera nos dijo que existía una escuela en
Televisa y así llegué al Centro de Capacitación de esa empresa.
-En Televisa, ¿quién te da su primera oportunidad?
-Martha Zabaleta e Irene Sabido, porque ellas me sacaron del Centro de
Capacitación y me llevaron a las telenovelas de Miguel Sabido. Ahí
estuvimos Marga López, Sonia Furió, Norma Lazareno, Enrique Lizalde y
Rebecca Jones. Tuve una gran escuela.
-¿Le falta algo o se arrepiente de no haber hecho algo más en su carrera?
-Es difícil adjetivarlo como arrepentimiento, para mi es mas grato pensar
que pudo haber sido más interesante de otra manera. Cuando Televisa me
dio una beca para irme a Los Ángeles, lo único que quería era saber más y
conocer Hollywood. En Televisa nos dijeron que de regreso nos iba a
apoyar, pero no pasó nada y cuando regresé fue como volver a empezar y
fue muy cruel. Yo aprendí que pasan tiempos y momentos y que todas
éstas que podrían parecer frustraciones son señales de que en el futuro
vendrán oportunidades.
-Antes déla telenovela Vidas robadas estuvo hospitalizada, ¿qué pasó?
-Sí, fue un error de diagnóstico, tenía una gastritis crónica y me dijeron que
era asma, entonces tuve una complicación con la faringe y me tuvieron que
operar una hernia, pero lo que pasó pasó, estuve ocho días en el hospital y
yo pensé qué ya no iba a salir, pero tuve la fortaleza para lograrlo.
-¿Qué le provocó la hernia?
-Fue por el mal diagnóstico, porque como no tenía asma todo el ácido
clorhídrico que me daban se iba a las vías respiratorias y eso me provocó
una neumonía y una hernia porque ya todo estaba ulcerado, después ya no
podía respirar, me pusieron pulmón artificial, me inyectaron morfina...
fueron momentos muy peculiares en los que hasta alucinaba que mi perra
me mordía.
-¿Ahora está en algún tratamiento?
-No dejaré de estar en tratamiento, aproveché para dejar de fumar, estoy
tomando medicamento y estoy con una nutrióloga para aprender a comer,
porque además me cerraron el esófago y cuando eso pasa no puedes
comer cualquier cosa.
-En la parte emocional, ¿cómo estás?
-Mis primeras relaciones fueron tormentosas, de hecho cuando me fui a
Los Ángeles también lo hice porque quería olvidarme de un novio al que no
podía dejar, después viví con Arturo Beristáin 23 años y con él tuve la fortuna
de procrear a mi hijo Camilo, que es mi vida, pero actualmente la paz
emocional que tengo con Jacobo no la podría tener con nadie, porque él es
alguien a quien conozco desde que tenía 12 años, pero la vida en ese
momento no nos podía dar las posibilidades de tener una relación porque
él me lleva bastantes años.
Él es totalmente ajeno al medio y ya llevamos dos años con una relación
estable.
-¿Y su hijo qué dice al respecto?
-Prácticamente Jacobo es como su tío porque lo conocen en casa de toda
la vida.
La verdad es que ahora soy una actriz orgullosa de su carrera, libre y feliz
porque tengo un hijo de 18 años que he educado.
-¿Cuáles son sus proyectos? -Por lo pronto hay una serie en Azteca y un
proyecto de cine, además de apoyar a mi hijo que está por terminar la prepa.


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