

La costa este de EE.UU. se prepara para la llegada de la
tormenta "Hanna"
La costa este de EE.UU. se prepara para la llegada de los fuertes
vientos y lluvias que acompañan a la tormenta tropical "Hanna",
que entrará esta noche por Carolina del Norte y del Sur y que
posteriormente se desplazará hacia el norte.
El presidente estadounidense, George W. Bush, telefoneó a los
gobernadores de las dos Carolinas y de Virginia para conocer
cómo van los preparativos y si necesitan ayuda del Gobierno
federal, informó hoy la portavoz de la Casa Blanca, Dana Perino.
Cuando el país aún no se ha recuperado de los efectos del ciclón
"Gustav", que golpeó especialmente a la sureña Luisiana, las
autoridades han comenzado ya a preparar a la población para la
llegada de la "Hanna", que podría incrementar su intensidad y
convertirse en huracán.
Esta tormenta tropical ha dejado ya 136 muertos a su paso por
Haití y, según el último parte del Centro Nacional de Huracanes
(CNH), con sede en Miami, la velocidad de sus vientos ha
aumentado a 115 kilómetros por hora, lo que le acerca a la
categoría de huracán, que se produce cuando alcanza los 119
kilómetros por hora.
Mientras, el sur del estado de Florida se prepara para la llegada
la próxima semana del "Ike", que hoy perdió intensidad pero que
se mantiene como un peligroso huracán de categoría tres, una de
las mayores de la escala Saffir-Simpson, de cinco.
El "Ike" sigue representando una gran amenaza para Florida y, de
acuerdo al cono de proyección de su trayectoria, podría tocar tierra
el próximo martes en la zona central de los cayos, en el extremo
sur del estado, señalaron los expertos.
El gobernador floridano, Charlie Crist, decretó hoy el estado de
emergencia debido a la amenaza que representa ese meteoro.
La "Hanna", por su parte, se desplaza con rapidez hacia la costa
sureste de Estados Unidos, con una velocidad de traslación de
32 kilómetros por hora.
Por ahora, existe un aviso de tormenta tropical (paso del sistema
en 24 horas) para la costa este, desde Florida hasta Nueva
Jersey, incluida la bahía de Chesapeake, Tidal Potomac, en
Washington D.C. y la bahía de Delaware.
Las autoridades de las dos Carolinas han recomendado la
evacuación de las poblaciones costeras, han cerrado los centros
escolares, bibliotecas y museos, han suspendido las actividades
deportivas y han abierto varios refugios y centros de acogida.
No obstante, no se espera que los vientos y las lluvias que
acompañan a una tormenta tropical provoquen graves daños
materiales y muchas de las viviendas ubicadas en la costa
seguían hoy todavía con las ventanas sin tapiar, contraviniendo
una de las primeras medidas recomendadas.
El gobernador de Carolina del Norte, Mike Easley, ha animado a
los ciudadanos a estar preparados, no sólo por la llegada de la
"Hanna", sino por la del resto de huracanes y tormentas en lo que
queda de temporada.
La mayor preocupación por la llegada de la "Hanna", es la
erosión que pueda ocasionar en las playas de arena y el daño en
los cultivos, por lo que muchos agricultores están recogiendo en
las últimas horas sus cosechas de tabaco y maíz antes de que
llegue la tormenta.
Mientras tanto, las autoridades siguen trabajando en el área de
Luisiana para reparar los desperfectos creados por el huracán
"Gustav".
Según dijo hoy la portavoz de la Casa Blanca, Dana Perino, se
calcula que unas 900.000 familias de los estados situados en el
área del Golfo de México, esencialmente en Luisiana, siguen sin
servicio eléctrico.