

EEUU dice que no considera levantar restricciones Cuba por
huracán "Gustav"
El Gobierno de EE.UU. dijo hoy que no considera levantar las
restricciones sobre los viajes y remesas a Cuba tras el paso del
huracán "Gustav", como han solicitado algunos sectores de la
comunidad en el exilio.
"No creemos que en estos momentos sea necesario flexibilizar
las restricciones sobre los viajes y remesas a Cuba para lograr el
objetivo de ayudar a las víctimas del huracán", dijo en un
comunicado el Departamento de Estado.
"Las organizaciones no gubernamentales sobre el terreno en
Cuba ya están movilizándose para proveer esa asistencia"
humanitaria, agregó el documento.
Señaló que los reglamentos en vigor cuentan con la suficiente
flexibilidad para permitir que individuos y organizaciones
humanitarias, con los debidos permisos, puedan enviar dinero u
otro tipo de ayuda a Cuba como parte de los esfuerzos
humanitarios.
Dijo que mantiene una coordinación estrecha con los
departamentos del Tesoro y de Comercio para "facilitar la ayuda
humanitaria" para los damnificados en la isla.
La ayuda estadounidense dirigida al pueblo cubano "sería
distribuida a través de organizaciones no gubernamentales en
ese país", manifestó el Departamento de Estado.
En un breve comunicado, no obstante, la Agencia
Estadounidense para el Desarrollo Internacional (USAID), dijo
que aprobó 100.000 dólares para paliar las necesidades
inmediatas de los damnificados por el huracán "Gustav" en Cuba.
La ayuda de USAID responde a la declaración de desastre que
emitió el jefe de la misión estadounidense Jonathan D. Farr, el
pasado 3 de septiembre.
Citando datos de Naciones Unidas, la USAID indicó que el
huracán de categoría 4 produjo lluvias torrenciales con vientos de
241 kilómetros por hora, y afectó al menos a 400.000 personas.
En la provincia de Isla de la Juventud, el huracán afectó a más de
90.000 personas, causó daños a viviendas y al tendido eléctrico e
infraestructura, según fuentes oficiales en Cuba.
En la provincia de Pinar del Río, el huracán destruyó alrededor de
86.000 viviendas, 80 torres eléctricas y 600 postes del tendido
eléctrico, dijo la USAID.
Por su parte, el presidente del Comité de Asuntos Exteriores de la
Cámara de Representantes, el demócrata Howard Berman, instó
hoy al Gobierno de Washington a que, como gesto humanitario,
suspenda por 90 días las restricciones a los viajes y el envío de
paquetes y remesas a la isla.
"Tenemos la oportunidad de aprovechar el enorme deseo y la
capacidad de las familias cubano americanas de ayudar a sus
seres queridos en estos momentos de gran necesidad mediante
el levantamiento de esas restricciones", dijo Berman en una
misiva enviada hoy al presidente George W. Bush.
"Estemos o no de acuerdo con la política actual de EE.UU. hacia
Cuba, todo el espectro de opiniones sobre este tema coincide en
que la meta es proveer alivio al pueblo de Cuba en un momento
de gran dificultad", dijo Berman.
El legislador demócrata de California consideró que "no hay
forma más eficaz" de ayudar a los damnificados que a través del
levantamiento de las restricciones, en vigor desde 2004.
Berman hizo el llamamiento dos días después de que fueron
presentadas propuestas por la campaña del candidato
presidencial demócrata Barack Obama y algunos líderes de la
comunidad cubano americana para facilitar la entrega de ayuda
humanitaria a la isla.
Obama favorece mantener en pie el embargo pero su campaña
explicó que el senador de Illinois respalda una propuesta
impulsada por un sector de la comunidad cubano americana
para levantar por un mínimo de 90 días las restricciones que
rigen el envío de remesas y los viajes de familiares a la isla
desde el 2004.
Otra propuesta,impulsada por legisladores de ambos partidos en
el Congreso de EE.UU., entre ellos el senador demócrata Bob
Menéndez y los republicanos Lincoln y Mario Díaz-Balart, pidió
que Washington dé ayuda directa a las víctimas del "Gustav" sin
modificar las restricciones en vigor.
En la actualidad, las restricciones aprobadas por el Congreso
solo permiten el envío de 300 dólares cada tres meses y una
visita familiar cada tres años.