Crece Hanna y deja miseria en Haití, Ike a punto de ser huracán
La tormenta tropical Hanna aumentó su tamaño y sigue azotando
Haití, donde el número de muertes ascendió a 23, mientras Ike
amenaza con convertirse en huracán con vientos de 118
kilómetros por hora.
Informes preliminares revelaron que en el empobrecido Haití dos
personas más murieron este miércoles por las intensas lluvias e
inundaciones, y la cifra aumentó a 23 decesos.
Una misión de ayuda de Naciones Unidas intenta llegar a esa
ciudad, pero hasta el momento le ha sido imposible por la
inundación de carreteras, según los informes de autoridades
haitianas.
La trayectoria de Hanna ha sido errática y en las últimas horas se
desvió un poco hacia el sur, lo que dejó intensas lluvias sobre La
Española, que une a Haití y República Dominicana.
El Centro Nacional de Huracanes (CNH) de Miami informó que
Hanna aumentó su tamaño a una extensión de 465 kilómetros de
su ojo a la pared norte de la tormenta, pero sería hasta el jueves
o viernes que recobre su fuerza de huracán.
Este mediodía, el centro de Hanna se encontraba a 70 kilómetros
al norte de la frontera de Haití con Dominicana y tenía vientos
máximos sostenidos de 95 kilómetros por hora.
Hanna avanza hacia el norte a una velocidad de 8 kilómetros por
hora y se esperaba un giro gradual hacia el noroeste en las
próximas horas para pasar cerca de Bahamas el jueves.
En Florida se pronosticaba mal tiempo a partir del jueves,
mientras Hanna se acerca a la costa y posiblemente toque tierra
en las Carolinas durante el fin de semana y más adelante lleve
incluso mal tiempo a Nueva York.
En tanto la tormenta tropical Ike estaba a punto de alcanzar la
fuerza de huracán (118 kilómetros por hora), con vientos de 110
kilómetros por hora, y se movía en dirección oeste desde la zona
centro del Atlántico.
El pronóstico del CNH indicaba que podría llegar a las Bahamas
el domingo.
Aún lejos en el sureste del Atlántico, la tormenta tropical
Josephine que se formó el martes aumentó su potencia y
velocidad con rumbo oeste. Se desplazaba a una velocidad de 17
kilómetros por hora con vientos máximos sostenidos de 100
kilómetros por hora.

