Autorizan el retorno de evacuados a Nueva Orleans
Nueva Orleans fue reabierta hoy para permitir el regreso de todos
sus ciudadanos y poner fin a una de las mayores evacuaciones
realizadas en este país, luego que el huracán Gustav pasó sin
causar los daños que se habían pronosticado.
El alcalde de Nueva Orleans, Ray Nagin, ordenó este miércoles
levantar todos los retenes establecidos en las entradas de la
ciudad para permitir a los residentes el acceso a la misma.
La orden se dio luego que los automóviles de miles de
evacuados congestionaron la carretera interestatal 10, formando
largas filas, esperando ingresar a la ciudad.
"Nadie va a ser regresado si tiene una identificación que
demuestre que vive en el área", aseguró Nagin a la estación de
televisión WWL TV.
"Este no es el mejor momento para ellos de regresar, pero qué le
vamos a hacer", dijo Nagin, quien el martes había afirmado que
prohibiría el regreso de residentes hasta el jueves.
El alcalde se vio forzado a permitir el acceso luego que miles de
automovilistas, que comenzaron a regresar el martes, fueron
regresados en los puntos de inspección a la ciudad y
congestionaron las autopistas, los albergues y hoteles de los
alrededores
La vocera del gobierno de la ciudad de Nueva Orleans, Ceeon
Quiett, advirtió que los residentes deben tener en mente que
"aéreas criticas" de Nueva Orleans permanecen sin electricidad.
Más de 200 mil personas abandonaron Nueva Orleans el pasado
fin de semana antes del arribo de Gustav y se estima que en su
totalidad unos dos millones de personas salieron del sur de
Louisiana y el noreste de Texas, en una de las mayores
evacuaciones registradas en el país.
Gustav provocó daños importantes a la red de electricidad en el
sur de Louisiana y, según las autoridades, podría tomar
semanas para ser reparada en su totalidad.
Sin embargo Gustav no causó los daños e inundaciones que se
registraron hace tres años con el huracán Katrina.
El daño a la red eléctrica de Louisiana provocado por Gustav es el
mayor registrado hasta ahora desde Katrina, afirmaron
funcionarios de la compañía Entergy Corp, a cargo de proveer
electricidad en la zona.
El sistema de transmisión de la compañía recibió "un daño
masivo", dijo Jeff Helman, vocero de Entergy. Todas sus 14
principales líneas de transmisión fueron derribadas en algún
punto y más de 200 subestaciones quedaron fuera de servicio,
anotó.
Hasta el martes, sólo una línea de transmisión había sido
completamente restaurada. "Tenemos una enorme tarea por
delante", señaló Helman.
La compañía pidió el auxilio de unos 12 mil trabajadores, de todo
el país, para atender las necesidades de la zona.
A lo largo de Louisiana, un millón de personas permanecen sin
electricidad, lo que significa que las estaciones de gasolina no
pueden surtir combustible, los cajeros bancarios automáticos no
funcionan y los restaurantes tampoco pueden operar.
Docenas de hospitales continúan funcionando con generadores
propios, varios sin aire acondicionado, y se teme que de
continuar sin electricidad, cientos de pacientes tengan que ser
evacuados en los próximos días.
Las aéreas sin electricidad se extienden incluso hasta la capital
estatal, Baton Rouge, cuya población se incremento de manera
sustancial luego de Katrina en 2005.
Hoteles en Baton Rouge comenzaron a solicitar a sus clientes
dejar las instalaciones ante la carencia de servicios.
El presidente estadunidense George W. Bush declaró como área
de desastre mayor a 234 parroquias (condados) de Louisiana.
La declaración permitirá a sus residentes obtener dinero federal
para la reparación de sus viviendas y para cubrir las pérdidas de
las propiedades no aseguradas.

