Mexicana María Espinosa asegura que mantiene el amor y el
hambre de triunfos

La mexicana María Espinosa, campeona de taekwondo en los
Juegos Olímpicos de Pekín 2008, dijo hoy que haber conseguido
antes de los 21 años todos los títulos posibles no le quita el
hambre, y el año próximo buscará mantenerse como la número
uno del mundo.

"Ahí siguen el amor y el hambre de triunfo. Me gusta hacer
taekwondo y en 2009 voy a buscar retener mi título mundial", dijo
Espinosa poco después de recibir el Premio Nacional del
Deporte de manos del presidente mexicano, Felipe Calderón.

María Espinosa, quien cumplirá 21 años el próximo 29 de
noviembre, ganó en 2007 los Juegos Panamericanos y el


















Campeonato Mundial y se impuso en Pekín 2008, en la división
de más de 67 kilogramos, lo cual la convierte, junto a la golfista
Lorena Ochoa, en la mujer más exitosa en la historia del deporte
mexicano.

"Tengo muchas motivaciones, me encanta salir a dar lo mejor de
mí. Han sido muy bonitos los homenajes, pero pronto estaré de
manera completa en los entrenamientos porque quiero volver a
ser la campeona mundial", señaló la luchadora de taekwondo.

La deportista regresó hace poco a los entrenamientos con un
peso similar al que tenía cuando triunfó en los Juegos Olímpicos,
pero será hasta enero cuando comenzará a trabajar fuerte y a
participar en campamentos en Corea del Sur, Holanda, Alemania
y otros países, como adiestramiento para el Mundial.

Espinosa, que lucía de buen ánimo, reveló que, al entregarle el
premio, el presidente Calderón le preguntó qué pasó con su
cheque, en referencia al dinero que entregan a los ganadores,
siempre y cuando no hayan obtenido antes la distinción.

"Yo la gané en 2007 y ahora no me tocó el dinero, es la regla. De
todas formas, fue algo bonito y estoy emocionada", señaló la
deportista que recibió un diploma firmado por el mandatario
mexicano y una medalla de oro puro.

El campeón olímpico de 58 kilos, Guillermo Pérez, que también
fue premiado por Calderón, reconoció que como consecuencia
de los homenajes por su título en Pekín-2008, apenas está
entrenándose tres o cuatro veces por semana, pero no hay
riesgos porque a partir de enero se concentrará en los
entrenamientos a tiempo completo.

"Quiero unir el título mundial a mi medalla de oro olímpica; ahora
los rivales me tienen más identificado y debo prepararme mejor",
señaló Pérez, de 29 años de edad.