Expresan Iglesia y PRD pésame por deceso de Abascal
Carranza.

La Iglesia Católica y varios sectores del Partido de la Revolución
Democrática (PRD) expresaron sus condolencias por el
fallecimiento del ex titular de las secretarías del Trabajo y
Gobernación, Carlos Abascal Carranza.

La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) ofreció su
pésame a la familia Abascal Olascoaga por el fallecimiento del ex
funcionario.

En un breve comunicado, el organismo que agrupa a los obispos
del país pidió por el eterno descanso de quien fuera presidente



















de la Confederación Patronal de la República Mexicana
(Coparmex).

"Nos unimos en la oración por el eterno descanso de su alma y
en la certeza que nos da nuestra fe de que ha sido recibido en la
casa del Padre", señaló el ente eclesiástico, que pidió también
porque "Dios fortalezca y dé consuelo a sus familiares y amigos".

El presidente nacional perredista, Jesús Ortega Martínez, expresó
a su vez en una carta el pésame a su homólogo panista, Germán
Martínez Cazares, por el "lamentable" deceso de Abascal
Carranza.

"Esperamos que extienda nuestras condolencias a la familia y
amigos del hasta hoy director general de la Fundación Rafael
Preciado", indicó el dirigente nacional del Partido de la Revolución
Democrática.

La fracción senatorial perredista también lamentó la muerte de
quien fungiera como funcionario federal durante la administración
de Vicente Fox Quesada, y lo calificó como "un hombre respetable
y congruente con sus ideas".

En entrevista, Carlos Navarrete Ruiz consideró que Carlos
Abascal fue "un hombre de la derecha mexicana, un contrincante
nuestro en el terreno político e ideológico que desde su juventud
fue congruente con su pensamiento conservador".

"Al mismo tiempo se trató de una persona respetable, que
orgullosamente defendía los principios y los argumentos de la
derecha mexicana, y solamente puedo decir que lamento
profundamente su fallecimiento", aseveró.

Navarrete Ruiz manifestó sus condolencias a la familia de
Abascal Carranza, a consideró como una persona "caballerosa
en sus combates políticos y hombre de diálogo, pese a que
estábamos en la trinchera totalmente diferente a su posición
ideológica".