Acepta Maradona responsabilidad de hacer campeón a Argentina
El ídolo Diego Armando Maradona recordará 2008 como el año
en el que quiso poner en riesgo su mito al aceptar la dirección
técnica de la selección argentina de futbol, con la misión de
devolverle su imagen triunfadora hacia el Mundial de Sudáfrica
2010. "Si no hubiera aceptado, habría sido un cobarde", dijo
Maradona el 4 de noviembre pasado, cuando asumió el cargo
que tanto peleó y que despertó una polémica nacional, por las
dudas que genera su capacidad para trabajar en equipo y
soportar presiones rodeado de tantas estrellas. A pesar de las
suspicacias Maradona, quien suplió a Alfio Basile, volvió feliz a
una selección que tuvo que abandonar hace varios años por sus
graves problemas con las drogas, lo que sin embargo en nada
impidió que se le siguiera venerando como el mejor futbolista de
la historia argentina. El "10" celebró el 30 de octubre pasado
sus 48 años de edad sabiendo que al mes siguiente enfrentaría
su primera prueba como técnico en un partido amistoso ante
Escocia, el 19 de noviembre de este año. La escuadra argentina
ganó con un tímido 1-0 y despertó más dudas que certezas sobre
el futuro que tendrá Maradona en un cargo que es evaluado "con
lupa", y que es motivo de todo tipo de especulaciones porque el
futbol se vive en este país como una religión. Lo que a nadie
sorprendió fue la capacidad de recuperación mostrada por un
ídolo que en 1994 dio positivo en el Mundial de Estados Unidos, y
que dejó de vestir la camiseta con la que ganó la Copa del Mundo
de México 1986 y el subcampeonato en Italia 1990. Desde
entonces, el "Pelusa" anduvo a los tumbos, envuelto en
polémicas sobre hijos no reconocidos, problemas con la justicia
por posesión de drogas, intentos de rehabilitación en Cuba y,
finalmente, internaciones que hicieron temer por su vida. En
2004, un Maradona que lucía gordo y avejentado fue llevado a una
clínica en condiciones graves e incluso se le dio por muerto, en
medio de la consternación de sus fieles seguidores que
montaron multitudinarias guardias en los hospitales. Pero
Diego, a quien tantas veces mataron y logró resucitar, se
recuperó "milagrosamente", como dijeron los doctores, e incluso
después se sometió a una operación para bajar 40 kilogramos
de peso. Renovado, el "Pibe de oro" se convirtió incluso en
estrella de la televisión al conducir "La noche del 10", un
programa que rompió récords de audiencia en Argentina y que
aprovechó para reconciliarse en cámara con el ídolo brasileño
Pelé. Maradona tuvo el año pasado una recaída, pero volvió a
recuperarse y se metió de lleno a practicar el showbol, una
derivación del futbol que, otra vez, lo llevó a viajar por el mundo y
lo mantuvo activo y en contacto con los aficionados, pero sobre
todo, alejado de las drogas. Ahora, el que para muchos ha sido
el más grande jugador y que nació en el humilde barrio de Villa
Fiorito es un hombre que ha recuperado la sonrisa y deseoso de
contagiar de energía a los seleccionados argentinos, pues se
muestra seguro de que "puedo darle al equipo lo que todavía
encontró", de cara al próximo Mundial.

