Aumentan 50% casos de disfunción lagrimal por uso de
computadoras

El uso excesivo de las computadoras ha generado en los últimos
años en México un aumento del 50 por ciento en el número de
casos del síndrome disfuncional lagrimal mejor conocido como
ojo seco, informó la especialista Elizabeth García Valdespino.

La especialista adscrita al Servicio de Oftalmología del Hospital
General de Zona 2-A del Instituto Mexicano del Seguro Social
(IMSS) dijo que las nuevas tecnologías traen consigo beneficios a
la vida de las personas, pero a veces también serias
consecuencias en su salud.

En un informe presentado ante oftalmólogos chiapanecos, indicó


















que la exposición prolongada a estas máquinas produce
resequedad ocular por la radiación del monitor, que evapora la
capa lagrimal y por ende genera irritación, enrojecimiento o dolor
en los ojos.

Esta afección, explicó, es una de las causas más frecuentes de
consulta ocular en México, en la que 60 de cada 100 pacientes,
aproximadamente, tiene algún grado de la patología,
especialmente quienes utilizan la computadora más de 30 horas
a la semana.

Recalcó que hasta hace poco, el síndrome del ojo seco parecía
exclusivo de los adultos mayores de 40 años, quienes son más
vulnerables a padecerlo, ya que conforme aumenta la edad el ojo
produce menos lágrima.

Asimismo, las mujeres posmenopáusicas son más proclives
que los hombres, por la disminución de producción de
estrógenos, aunque hoy día este mal provoca estragos en
cualquier edad, principalmente en jóvenes y profesionistas que
han hecho de la tecnología una forma de vida.

Basada en estudios del sector salud en la materia, reveló que el
40 por ciento de las mujeres y 25 por ciento de los hombres que
pasan de cinco a seis horas continuas frente al monitor, adolecen
de disfunción lagrimal.

La enfermedad de se manifiesta principalmente con síntomas de
enrojecimiento, sensación de tener arenilla o cuerpo extraño,
comezón, fatiga ocular, incluso sensibilidad a la luz, ya sea por
evaporación de la lágrima o insuficiencia de la misma.

Recomendó trabajar con protectores de pantalla, utilizar lentes
contra rayos ultravioleta, ubicarse a 50 centímetros de distancia
del monitor, como mínimo; reducir el tiempo frente a la
computadora, realizar parpadeos constantemente y, en su caso,
utilizar lubricantes oculares.